Deber nacional
Soberanía urgente
- Pedro Moreno- Patiño /opinion@epasa.com/
Debemos exigir respeto y solicitar, exigir una dispensa internacional, ya que el efecto en nuestra economía tiene y tendrá graves consecuencias palpables. Aun cuando su retracción pública aduciendo que el caso no es judicial, sino administrativo, pues ni uno ni el otro es aceptable en ningún término.
Es insoslayable tocar por obligación este tema que debe ser puesto por mandatarios serios como agenda prioritaria de Estado, ya que dada la connotación y repercusión internacional nos pone a nuestra Patria, a la vista del mundo. Específicamente los últimos señalamientos del embajador norteamericano John D. Feeley, quien con voz y mando ha girado instrucciones al presidente Varela, quien con su concurso deciden el futuro económico de empresas, la estabilidad de miles de trabajadores nacionales y ponen en alto riesgo nuestra economía. Solamente hemos encontrado públicamente pocas voces protestantes por tal humillación política del cual pretende hacer este irrespetuoso embajador.
Su discurso acusador cual fiscal con pruebas se levanta ante un estrado, aún poseyéndolas no es la vía ni el conducto regular para enunciarlas.
Su pretensión dictatorial, haciendo que se arrodillen, dobleguen, ante él el Ejecutivo y el Ministerio Público, no es de ninguna manera tolerable ni mucho menos aceptable por nadie, salvo las autoridades que, al parecer, gozan de participar como meros súbditos, subordinados y sometidos de este funcionario norteamericano.
Trayendo a colación esos sentimientos que en algún momento de nuestra historia fueron efectivos como el nacionalismo del cual fuimos inyectados para la recuperación de nuestro territorio y Canal.
Debemos exigir respeto y solicitar una dispensa internacional, ya que el efecto en nuestra economía tiene y tendrá graves consecuencias palpables. Aun cuando su retracción pública aduciendo que el caso no es judicial, sino administrativo, pues ni uno ni el otro es aceptable en ningún término.
Es un deber nacional promover, solicitar al Gobierno norteamericano retire a su embajador, ya que después de haber causado dantesco daño, sus declaraciones atentaron contra la seguridad económica y jurídica por la cual se rige un verdadero Estado de derecho. Si el presidente como esperamos no actúa ni actuará, apelamos a la conciencia de buenos ciudadanos que sí existen para solicitar el protesto correspondiente, porque es imperante reforzar, reactivar nuestro sentimiento soberano ante tal aberración. A manera de recorderis debe saber este embajador que tiene las mismas prerrogativas que cualquier otro miembro de Estado en nuestro país, basados en el respeto y el Principio de Reciprocidad, amparados por el derecho internacional público. Es imperante aplicar, urgente nuestra soberanía. ¡Acción!
Ciudadano independiente

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