Aumento de embarazos adolescentes requiere atención; tasa de fecundidad ha aumentado 15%
A partir de los 15 años las cifras de menores embarazadas muestran un repunte significativo al que hay que prestar atención.
Algunas menores suspenden sus estudios tras un embarazado.
La prevención de embarazos adolescentes sigue siendo una tarea pendiente para las autoridades de salud; un informe de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) reveló que la tasa de fecundidad entre menores de 10 a 19 años ha aumentado un 15% en los últimos cinco años, posicionando a Panamá por encima del promedio regional y mundial.
Dicho incremento se registra principalmente en las provincias de Darién, Bocas del Toro y las comarcas Guna Yala, Emberá-Wounaan y Ngäbe-Buglé, zonas en las que la cobertura del sistema de salud pública es limitada, lo que podría representar un riesgo para las madres; por ello, los encargados del estudio sostienen que es necesario reforzar los programas de salud sexual y reproductiva a nivel nacional.
Renán Arjona, coordinador del observatorio "Panamá, Cuéntame" de la CCIAP, detalló que a partir de los 15 años las cifras de menores embarazadas muestran un repunte significativo al que hay que prestar atención si se quiere garantizar el disfrute de su infancia.
Por su parte, el viceministro de Salud, Manuel Zambrano, mencionó que se están tomando las acciones necesarias para atender este y otros problemas de salud pública que viene arrastrando el país desde hace varios años.
"Hemos estado reforzando las medidas desde que asumimos el primero de julio para que los ciudadanos tengan una mejor calidad de vida y atención", dijo.
Costo
Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el costo de las oportunidades asociadas a los embarazos a edades tempranas asciende a 1,500 millones de dólares, ya que no se trata únicamente de que las niñas adquieran un rol de madres, sino también del abandono de estudios, ya que, en la mayoría de los casos, se ven obligadas a suspender su proceso de enseñanza-aprendizaje, limitando el desarrollo de su potencial y acceso al mercado laboral.
El organismo sostiene que "el embarazo en la adolescencia amplía las brechas de desigualdad educativa y económica entre hombres y mujeres".
Las autoridades reiteraron que es momento de dejar atrás el tabú que existe en torno a la educación sexual para que haya un cambio cultural que empodere a las mujeres y sus decisiones vayan acorde a su edad, generando beneficios propios y estatales.