El servicio de lavandería del Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS) funciona actualmente con equipos desgastados, por lo que se implementan varias alternativas para lograr que sus máquinas cumplan con los requerimientos de este hospital.
Sus lavadoras tipo túnel deberían poder funcionar 24 horas y procesar 20,000 libras de ropa por día, pero solo están siendo usadas 16 horas, con un procesamiento de 14,000 libras de ropa hospitalaria por jornada.

“Por ahora, estamos cumpliendo con las exigencias del Complejo Hospitalario, pero lo cierto es que nuestras lavadoras ya presentan mucho desgaste. Y hemos tenido que disminuir la cantidad de ropa para que el lavado fluya”, reconoció Manuel Villalaz, jefe del Departamento de Lavandería y Costura.
Pero, pese a esta disminución del volumen, los ciclos de lavado están por encima del promedio internacional que cumplen hospitales con este tipo de equipo industrial, que es de 45 minutos. Acá se demora más de una hora en cada proceso de lavado y secado.

A pesar de que se cumple con un plan riguroso de mantenimiento, Villalaz explicó que el riesgo de trabajar con equipo desgastado es que eventualmente no se pueda suplir de ropa aséptica el hospital.

Algo que hasta ahora no ha ocurrido, lo cual da mucho crédito al grupo de 49 colaboradores que laboran en esta lavandería, con máquinas que superan los 18 años de uso (el límite de vida útil es de 20 años).
Villalaz advierte que, aunque la maquinaria para lavado no sea la óptima, los procedimientos asépticos para ropa y accesorios de camas no pueden obviarse, tomando en cuenta que están destinados a disminuir la contaminación microbacteriana que pudiera darse en los tejidos.
La demanda de ropa es grande. Solo en hospitalización, el Complejo de la CSS refleja 85% de ocupación de camas.
Aunque el hospital se vea “vestido”, no significa que la necesidad esté resuelta. De hecho, ya hay una petición para comprar una nueva lavadora túnel.
Manuel Villalaz confirmó el trámite de una solicitud para que se incluya en el presupuesto la compra de una lavadora marca Milnor, por $2.3 millones.
Otro aspecto importante para garantizar el uso de instrumentos y ropa hospitalaria es la destrucción de toda forma de vida microbiana, con un proceso denominado “esterilización”, que se hace en la unidad de central de equipo.
La acción esterilizante se da con unas máquinas llamadas autoclaves de vapor, que tienen unas cámaras donde se introducen por ciclos de 45 minutos, fibras y utensilios, que salen libres de todo residuo tóxico.
Tal es la importancia de las autoclaves, que sin ellas literalmente el hospital no podría funcionar, en especial los servicios quirúrgicos, en los cuales es imprescindible utilizar ropa y equipos en absoluto estado estéril.
Pero sorprende que, a pesar de la importancia de la unidad de central de equipo y esterilización en el engranaje del Complejo de la CSS, este departamento tampoco escapa a las carencias de equipo y trabajo al límite de su personal.
El precio de las autoclaves de vapor en el mercado de equipo hospitalario está entre $80,000 y $90,000 cada una. Su tiempo de vida útil es de 15 años.
De las 4 que hay en el Complejo de la CSS, solo una refleja un rango de utilización óptimo (5 años).
Las tres restantes tienen 13, 25 y 38 años de uso. Esta última dobla el tiempo de utilidad recomendado.
“No sé cómo esté el presupuesto de la CSS, pero sí es necesario renovar estos equipos”, indicó Pedro Santana, técnico biomédico de la institución.
Tal como ocurre con la lavandería, en la central de esterilización también se alcanza a cumplir con la demanda de suministro estéril, con estándares de calidad certificados.
Mirta Ríos, supervisora de la central de equipo de esterilización, indicó que incluso se han superado controles y revisiones de organismos internacionales.
Con la limitación de las máquinas, la tarea no es fácil. Solo el salón de operaciones pide 80 bultos diarios de materia estéril.
Y para el resto del hospital, en un mes, los 35 colaboradores de este departamento se las arreglan para armar y entregar 31,996 bultos de material estéril.
Por crisis registradas en el pasado en este hospital por bacteria nosocomial, como la KPC, se mejoraron los controles sanitarios. ¿Qué tendría que ocurrir para que se mejore el equipo?
Director de la CSS cambiaría el color de tela quirúrgica
En la administración anterior se cambió el color de la ropa hospitalaria para el área quirúrgica, del antiguo verde a naranja, entre otras razones, para minimizar el efecto de las machas de sangre.
Pero fuentes médicas confirmaron a Panamá América que el actual director general de la Caja de Seguro Social, Estivenson Girón, indicó que se regresará a la tela verde para todo el personal de servicios quirúrgicos.
Curiosamente, uno de los argumentos es contrarrestar un aspecto psicovisual: el tono naranja actual es muy similar al que usan los recolectores de desechos sólidos de una de las empresas que atienden la basura, en el área metropolitana.
Estudios también revelan que el color verde neutraliza en buena medida el brillo y el contraste de la sangre y además transmite sensación de limpieza, asepsia y relajación.
Aunque no faltarán quienes digan que el verde espinaca que impulsa Girón, no escapa a cierta similitud con el uniforme de los recolectores de basura de la otra empresa que atiende la capital del país.
Opinión, Miguel Cáceres - Jefe del Salón de Operaciones
Relación Minsa/CSS
Mucho se ha hablado de lo útil que sería un programa de ropa hospitalaria coordinado entre ambas instituciones de salud. Y creo que eso sería bueno.
No obstante, en mi opinión, sería más útil unir esos esfuerzos y dirigirlos a optimizar el manejo de los pacientes.
Es decir, coordinar de una mejor forma qué pacientes se van a atender en los hospitales del Ministerio de Salud (Minsa) y cuáles acá en la Caja de Seguro Social (CSS), siempre y cuando se den también las compensaciones económicas pertinentes.
La iniciativa de la ropa es interesante, pero es más urgente mejorar los manejos y protocolos de traslado de pacientes, con su justa compensación.
Nosotros en la CSS definitivamente que sí usamos mucho al Minsa. Y a su vez, ellos también nos piden apoyo con regularidad.
Por ejemplo, ahora estamos entregando prótesis a pacientes para que se operen en el Hospital Santo Tomás. Es positivo que estas cooperaciones se sigan dando.
- 38 años tiene una de las autoclaves del hospital, superior a su vida útil.