Bélgica obra un milagro histórico: Empata un 0-2 en contra ante Senegal y clasifica a octavos
Bélgica clasifica de forma agónica a los octavos de final del Mundial 2026 tras remontar un 0-2 ante Senegal y ganar 3-2 con un penal de Tielemans en el 125'.
Youri Tielemans celebra después de marcar el gol de la victoria 3-2 de Bélgica sobre Senegal. EFE
En un desenlace que desafió toda lógica deportiva, la selección de Bélgica logró una clasificación milagrosa a los octavos de final del Mundial 2026 al derrotar 3-2 a Senegal en la prórroga, luego de ir perdiendo por dos goles de diferencia hasta el minuto 86.
Un penalti transformado por Youri Tielemans en el minuto 125, sancionado tras una revisión en el monitor del VAR por una infracción en el 119, consumó la resurrección de los europeos en Seattle, esquivando lo que parecía un despropósito monumental.
El planteamiento excesivamente cauteloso y temeroso del seleccionador belga, Rudi García, maniató a su propio equipo durante casi todo el cotejo, dejando a los Diablos Rojos al borde del abismo.
Sin embargo, la mística y el empuje de los cambios en el tramo final le permitieron a Bélgica sobrevivir para esperar ahora al ganador del cruce entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina.
Desde el pitazo inicial, el libreto de Bélgica se caracterizó por una actitud contemplativa y expectante, replegándose en su propio terreno a pesar de contar con nombres de peso en el centro del campo.
Senegal identificó rápidamente las dudas tácticas de su rival y comenzó a explotar las bandas con velocidad y verticalidad, avisando en dos ocasiones consecutivas con remates al poste por parte de Ismaila Sarr.
La superioridad africana se materializó de forma justa al minuto 25: Sadio Mané envió un centro venenoso al corazón del área belga. Una nueva descoordinación de la zaga de los Diablos Rojos dejó el balón a la deriva tras un rebote en el vertical.
Habib Diarra aprovechó el parpadeo defensivo para remachar el esférico al fondo de la red y decretar el 0-1.
A pesar de la desventaja, la transición belga se mostró lenta y obsoleta. Kevin De Bruyne y Jérémy Doku no encontraron líneas de pase ni lucieron la chispa habitual, obligando a Thibaut Courtois a multiplicarse para evitar una debacle mayor antes del descanso.
Insatisfecho con el rendimiento ofensivo, Rudi García movió el banquillo en el entretiempo introduciendo a Romelu Lukaku, quien no fue titular debido a los problemas de lesiones que arrastró durante la temporada.
No obstante, antes de que el ariete pudiera asociarse, Senegal asestó lo que parecía el golpe de gracia al minuto 50, cuando Ismaila Sarr firmó el 0-2 tras controlar de pecho en velocidad un pase largo de Niakhate y fusilar a media caída.
Con el panorama cuesta arriba y tras la salida del terreno de juego de figuras como De Bruyne y Doku, reemplazados por Raskin y Lukebakio en un intento desesperado, el guardameta Thibaut Courtois mantuvo a Bélgica con vida al negarle el 0-3 a Sadio Mané en un mano a mano providencial.
Esa atajada lo cambió todo: En el minuto 86 Thomas Meunier asistió a Romelu Lukaku, quien de la nada sacó un remate certero para poner el 1-2 y encender la ilusión.
Seguidamente, un centro preciso de Leandro Trossard al área provocó una salida en falso del arquero Diaw, permitiendo que Youri Tielemans cabeceara a placer para estampar el agónico 1-1.
Una prórroga al límite y el dictamen del VAREl tiempo extra se jugó bajo altos niveles de tensión y respeto mutuo. Senegal buscó recomponerse tras el impacto anímico y tuvo una opción clara en las botas de Mbaye, mientras que Bélgica rozó el triunfo antes de los doce pasos con un disparo de Lukebakio que se estrelló en el larguero.
Cuando todo apuntaba a la definición por penales, una acción lícita de ataque belga en el minuto 119 terminó en una polémica falta dentro del área senegalesa. Tras ser llamado por los jueces de cabina, el colegiado principal revisó la jugada en el monitor del VAR y dictaminó la pena máxima.
Con una frialdad absoluta en el minuto 125 de tiempo corrido, Youri Tielemans engañó al portero para sellar el 3-2 definitivo y meter a una irreconocible pero combativa Bélgica en la ronda de los mejores dieciséis.