De todo como “en botica”
- José Miguel Domínguez
En la memoria de este servidor siempre quedarán las experiencias vividas en esta Copa Mundial Sub-20 de Colombia. Pero, ¿qué fue lo bueno, lo malo y lo feo? 10 Deportivo, tras la cobertura de este torneo, les trae a ustedes un resumen completo de lo acontecido en tierras cafeteras.
Lo bueno:
1- Desde nuestra llegada observamos un ambiente festivo y típico de un país como Colombia. Aquí las personas no duermen y los bares siempre están llenos.
2- La bienvenida a Colombia fue muy cálida. En Barranquilla los turistas, por lo que nosotros vimos, fueron tratados como reyes.
3- Los taxistas, la comida y la noche fueron muy agradables.
4- Las mujeres de Colombia son muy hermosas. En Cartagena --como no estuvimos mucho tiempo allí-- no pudimos observar a las hermosas niñas de esta ciudad. Sin embargo, en Barranquilla sí nos dimos cuenta de las bellezas y las mises Universo que caminan por sus avenidas.
5- Las comidas, las bebidas y los centros comerciales están a la vanguardia. Las comidas colombianas tienen un toque único, aunque extrañamos el arroz con pollo panameño y el sancocho de "la chomba".
6- Muy bueno el centro de prensa de Barranquilla. La atención fue ejemplar. Nos dotaron de gaseosas (sodas), picadas, agua, internet, wifi y computadoras. Lindas chicas nos atendían.
Lo malo:
1- Los arroyos de la ciudad de Barranquilla son corrientes de agua que bajan por las calles cuando llueve mucho. Son un peligro constante. Los conductores de taxis y las personas no salen a las calles cuando estos “ríos” se forman, ya que el peligro de ser arrastrados y no ser encontrados es muy alto.
2- El costo de la comida, de las bebidas y de los taxis aumentó por el Mundial Sub-20. Para comer rico y barato había que irse a la Central, adonde no se podía ir con cámara ni con nada de valor, ya que podías ser objeto de un hurto o robo.
3- En Barranquilla la Selección de Panamá entrenaba a las 5:00 p.m., en el Country Club, ubicado a "30 minutos" del centro de la ciudad, en donde estaba 10 Deportivo. Lo malo era que cada taxi te cobraba 30 mil pesos (casi $20.00) solo por la ida. Nos gastábamos casi $40.00 por entreno.
4- A pesar de estar en la parte "gomela" (yeyé), cerca del Barranquilla Plaza, hotel en donde nos alojamos, siempre existía el peligro de ser víctima de algún delito. Gracias a Dios, nada pasó.
5- Un avión nos dio un gran susto antes de salir de Panamá. Primero, se dañó; después, nos dieron otro, y por último, nos cambiaron. Ya en el avión, sufrimos de lo lindo con una tormenta.
6- En Barranquilla el calor es igual, o peor, de sofocante como en Panamá. Así no se puede vivir, pero hay que hacerlo.
Lo feo:
1- No sabemos qué pasó con las alineaciones ni el porqué de los cambios tan repentinos y dudosos de José Alfredo Poyatos.
2- La falta de gol. Lógico, jugamos a defendernos. ¿Dónde quedó la calidad de Waterman y los desbordes de José Álvarez? Ante Austria ambos la tuvieron, pero no anotaron. ¡Qué mal!
3- No es posible que ya en la competencia hayan tres alineaciones diferentes. Entonces, ¿a qué jugabas? ¿A las escondidas?
4- La falta de actitud de Poyatos quedó en evidencia. Creo que esto es lo más feo del Mundial Sub-20. Que el encargado de tomar las decisiones no sepa qué hacer a la hora de la verdad.
5- No entendí la alineación de ayer ante Brasil. Es una falta de respeto jugarle a Brasil con un 4-3-3, ya que sabes que es un suicidio.
6- Solo faltaban los abuelos, los tíos y los primos de los miembros de la Fepafut en Barranquilla. El Hotel Dann Carlton, donde se alojó el equipo panameño, parecía un multifamiliar. ¿Por qué será?

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