Artesaníascon amor por lo panameño
- Isabel Díaz
La autenticidad de la pieza está en la mirada. En las exposiciones los indígenas se asombran porque las imágenes retratan a su etnia. Isabel Díaz Fotos Carlos Castro y Agustín Herrera
Alejandra Vega de Nieto ha entendido que en la exclusividad está la diferencia. La precisión es la clave. Cada pieza se hace por separado, huecas y se arman porque de lo contrario estallarían en el horno, explica su hija Kathia.
Aunque éstas permanecen allí 24 horas, entre 4 y 6 horas se exponen al fuego. El resto es para ambientarlas porque el calor las hace vulnerables y frágiles, como las migas de un panecillo.
Alejandra tiene casi dos décadas perfeccionando su técnica, la que ha enriquecido investigando qué le gusta a la gente.
Las ferias fueron su vitrina porque además de llevar sus trabajos observaba qué era lo que más buscaban y qué faltaba en el mercado.
Se dio cuenta de que la gente coleccionaba los nacimientos, pero no por sus colores ni porque sean autóctonos, sino por el arte y la identidad de cada pieza, capturada en la mirada, en los detalles y en las tradiciones que esa pequeña imagen encarna.
Un candelabro, una imagen de gran tamaño, una artesanía o el muy solicitado nacimiento típico o multiétnico al estilo de sus dueños, fueron captadas en imágenes.
Una obra multiétnica la encontramos en la ciudad capital en la casa de los esposos Alonso y Carmela Gobern, quienes le solicitaron un nacimiento de la etnia negra.
“Le dije que como nosotros éramos negros quiero que me lo hagas negro también. Los tres reyes magos con su camisilla y su sombrero típico”.
El nacimiento fue creciendo y se incorporaron piezas de indígenas Ngäbe Buglé, Emberá Wounaan, Kuna, y de otros grupos como los antillanos y los negros coloniales, chinos e hindúes.
Al recorrerlo una pregunta salta: ¿por qué la torre del Conjunto Monumental de Panamá La Vieja? Sencillo, responden con gozo los esposos Alonso y Carmela Gobern: porque Panamá está bendecida por Dios. Cada vez que ocurren fenómenos de la naturaleza estos son desviados.
Es que ese es el sentir de todos los panameños, según los Gobern y no podía faltar en su nacimiento.
El ambiente está animado por la música de Jeannifer Martin, ganadora de Vive la Música 2008.
En la casa de esta familia la tradición del arbolito y nacimiento típico surgió en el 2003 cuando se celebraba el Centenario de la República y querían hacer algo diferente.
La decoración en la sala de la residencia lo confirma. Se respira amor y admiración por lo nuestro. Durante el resto del año, hay un rincón típico con vestidos de todas las regiones y bailes del país, pero la magia llega al lugar con la Navidad.
Un árbol con lazos en rojo, blanco y azul, como nuestra bandera tricolor, adornado en el centro con empolleradas, bolitas y tambores. Al frente está el nacimiento hecho por la señora Álejandra al gusto de los Gobern.
Es una familia especial que pone primero a Panamá. En su periódico cibernético la promueven en el extranjero como sus artesanías y festivales. También elaboran un calendario de eventos, que cumple 24 años, en el que presentan la ciudad hace casi un siglo y cómo es hoy ese mismo lugar, todo para apoyar obras de beneficencia.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.