Una hora con Balbina Herrera Araúz
- Eduardo Soto
Habla de lo que mejor conoce, la política partidista, y revela por qué no está en su agenda, todavía, la aspiración a la Presidencia. Además, reconoce que ha cometido errores, pero también tiene aciertos.
En la casa de Balbina Herrera solo se puede andar descalzo. Es una norma antigua e inquebrantable. El fotógrafo lo advirtió momentos antes de llegar: “Nos van a obligar a quitarnos los zapatos y dejarlos fuera, así que si tienes las medias rotas paremos a comprar unas”.
¿Misticismo? ¿Será algún tipo de ritual oriental que la ministra mantiene en secreto? El fotógrafo tiene su propia explicación: “La otra vez me dijeron que es porque a los zapatos se les pega toda clase de inmundicia a lo largo de su vida útil, y ella no permite que nada de eso entre en su casa”.
De hecho, en Japón es una señal de rendibú y de higiene, sobre todo de respeto y veneración, descalzarse antes de entrar a una vivienda.
Balbina Herrera aclaró de otra manera el asunto: “Más que razones místicas, lo que me gusta es que cuando las personas lleguen aquí, se sientan como si estuvieran en su propia casa. ¿Qué es lo primero que haces cuando llegas a la tuya? ¡Te quitas los zapatos!”.
Aún así en la estancia se pueden percibir ciertas señales (objetos, olores, organización de los muebles) que podrían hacer pensar que en esa casa se cree en asuntos que están más allá del mundo físico.
La ministra de Vivienda asegura que no es tanto como eso.
“Es cierto que me interesa que aquí halla paz, sobre todo espiritual. Tengo una vida muy agitada, y cuando llego a mi casa necesito mucha tranquilidad. Este es mi santuario, donde me reúno con mi familia, donde están mis hijos y mis nietos. Aquí nunca verás un gentío. No soy dada a realizar actividades grandes en mi casa. A este lugar sólo viene mi familia y gente —mi gente— invitada, muy cercanos. Entonces lo que pretendo es que todos se sientan cómodos, sin ninguna reserva”.
Balbina Herrera citó a las diez de la mañana, pero llegó tarde. Un atraso en la oficina, a la que asistió a pesar de estar incapacitada (una operación de la columna que la obliga a usar cuello ortopédico). Y sí, lo primero que hizo al cruzar la puerta principal fue quitarse los zapatos, al igual que las personas que le acompañaban.
Así empezó la entrevista, todos descalzos, como en un templo budista.
La Presidencia de la República.
DiaD: Las encuestas dicen que Balbina Herrera está corriendo fuera de apuestas. ¿Por qué conformarse con la Alcaldía de Panamá, si puede apuntar a la Presidencia de la República?
Balbina: La Alcaldía de Panamá representa un gran reto. Recuerda que es hasta ahora, como ministra de Vivienda, la primera vez que tengo un puesto ejecutivo. Todas mi otras experiencias han sido por elección popular, y no es lo mismo. Tengo dificultades con eso de la administración y la alcaldía servirá para prepararme..., debo prepararme si quiero ser Presidenta. Además, para una mujer es difícil asumir el rol de dirigir el país. Lo errores que de una u otra forma se cometieron en la presidencia de Mireya Moscoso no la perjudicaron a ella solamente, sino a todas las mujeres que aspiren.
Día D: ¿Pero es hoy cuando tiene los puntos que no tiene nadie más en la política, según los sondeos?
B: Sí, es cierto, pero debemos recordar que en el proceso interno del partido hay figuras que también han hecho un camino. Juan Carlos [Navarro] se ha estado preparando a lo interno para aspirar a la presidencia de la república. Creo que vale la pena que a lo interno del partido respetemos las decisiones que se tomen, y vayamos cubriendo pasos.
Día D: ¿Podemos resumir que Balbina se contenta con la Alcaldía porque todavía tiene mucho que aprender, y por respetar una decisión del partido?
B: El año 2009 es un momento muy importante para todo este país. La agenda que se va a discutir es diferente, pues ya no será cuestión de recursos. La riqueza ya está aquí. La discusión estará centrada en ver cómo esta gran riqueza le llega al sector profesional y al sector popular. Mira que te hablo de dos sectores. El profesional, que necesita con urgencia apoyo, que genera opinión, que le ha costado salir a prepararse y trabajar todos los días, y su nivel adquisitivo ha bajado. A ese sector tenemos que atenderlo. Como también al sector popular.
Día D: Perdone que insista, ¿Acaso no puede hacer esto desde la Presidencia de la República? Mire que desde la Alcaldía la posibilidad de influir es menor.
B: Entonces tenemos que hablar de la clase política panameña. Entiende que no estamos bien vistos. Estamos acostumbrados a matarnos, al doble juego, a no sacrificarnos por el país. Ese pensamiento lo traslado al partido. ¿Qué necesita el PRD? Necesitamos que el gobierno de Martín Torrijos culmine con fortaleza, y que el partido termine con fuerza. No podemos darnos el lujo de dividirnos. Más que dividirnos, no nos podemos dar el lujo de restar a nadie. El sector medio y popular no va a permitir que nos pasemos un periodo presidencial más sin reconocerle lo que ellos se merecen.
Día D: En definitiva, ¿Balbina no aspirará a la Presidencia?
B: Esto es algo que va mucho más allá de las aspiraciones personales mías. Si me preguntas qué soy yo, te respondo que soy una dirigente política, una profesional de la política, un animal político. Estoy ocasionalmente como ministra, pero mi vida es ser dirigente de este país. Empecé desde muy joven; he cometido errores, pero también aciertos; he tenido tristezas, pero tengo muchas alegrías. No puedo de partida hacerles caso a las encuestas y a la mucha gente que me dice que yo podría aspirar a la Presidencia. Mi yo interior escucha esas cosas, pero me pregunto ¿y mi entorno?
No es que como mujer no me siento halagada. Me siento muy bien con ese primer lugar que la gente me da después de tanto tiempo en el gabinete de Martín Torrijos, ha sido una experiencia importante. Pero eso no me lleva a pensar que ahora puedo ser presidenta del país. Si al final del camino yo no llegase a ese puesto, yo creo que el mayor reconocimiento que me harán y me hacen, después de la crisis del 89, cuando la familia panameña estaba dividida, y yo formaba parte de un sector, mi mayor satisfacción es que yo puedo salir a la calle y la gente, sin importar el bando, me reconozca el crecimiento personal. Insisto, estoy en un proceso de preparación y mirar...
Día D: Pero Alma Montenegro de Fletcher dice que usted puede, y debe ser candidata a la Presidencia ahora, y decirlo donde lo dijo les buscó un problema todavía no resuelto.
B: Con eso hubo una gran confusión. En aquel día estábamos celebrando dos años del programa “Voces de Mujeres”, que ha ayudado a muchas personas a enfrentar su responsabilidad en el hogar y en sus barrios, que ha dado vivienda y dignidad a mucha gente. El tema era la participación ciudadana, la ciudadanía de la mujer, que es un tema nuevo que se está discutiendo. Hablaron doña Berta Torrijos, Norma Cano, Maribel Coco, y habló doña Alma. Otro de los temas tocados también fue el 30% de participación de las mujeres en puestos políticos (que los partidos no están cumpliendo), y en ese contexto doña Alma decía que el siglo XXI era el siglo de las mujeres. Como yo en otras ocasiones he declarado que aspiro a la Presidencia en el 2014, ella dijo que “las mujeres tenemos que atrevernos, y aquí hay una acumulación [señalando a Balbina, quien presidía el acto], ¿por qué esperar al 2014?”. Como soy una mujer de derecho asistí a la Fiscalía Electoral a entregar todos los documentos, y a aclarar las cosas.
Día D: Si la vida fuera un video, y pudiera rebobinarlo, ¿editaría esa parte de doña Alma para evitar el sobresalto?
B: Quizás puedo entender la emoción de ella. No hay que ver ese evento fuera de contexto. Hacía mucho tiempo que no se realizaba un acto de mujeres a ese nivel. Había decanas de las universidades, de partidos políticos de oposición y gobierno, había madres y mujeres de barrio. Cuando vi eso me dije: cuánto le costó a Clara González pelear por el voto de la mujer en este país, cuántos reveses en la Asamblea de Diputados, cuántas marchas. Con la experiencia de Alma, que ha sido maestra de tanta gente en este país, incluyéndome, entiendo sus sentimientos y emociones. Me sentí en “shock”, porque hasta a mí me sorprendió cuando ella dijo eso de no esperar al 2014, si en el 2009 hay posibilidades. Fue muy emocional. Ha sido incómodo porque le dimos a cierta gente elementos para que nos ataque.
Día D: No me ha contestado. ¿Editaría la parte de Alma?
B: No, no la editaría. Las mujeres tenemos que hablar de nuestros sueños.
Día D: ¿Le tocaba al MIVI promover ese tema de un 30% de participación femenina en la política? ¿No lo podía hacer desde el partido, con fondos del partido y no estatales?
B: Ojalá más instituciones del Estado trabajaran en esta promoción de la participación de la mujer. La defensa de este tema nos corresponde a todos. Es como el tema de los jóvenes, tú no puedes restringir el asunto al ministerio de la juventud. Y otro elemento muy importante: el concepto de nosotros como institución es distinto: yo no solamente reparo casas, no solamente pongo techos, pinto y construyo viviendas: nosotros promovemos un cambio de conducta y de actitud de la gente. Nosotros trabajamos para la gente, para quienes están dentro del hogar.
Su gestión como ministra
Quienes la critican, le señalan a la ministra Balbina Herrera haber usado su puesto en el Ministerio de Vivienda como trampolín de promoción. Un recurso a la mano, fue la construcción de casas, las que obsequió a raudales, sobre todo si el beneficiario era uno de esos ídolos que programas de televisión real han hecho populares. Era el escenario perfecto para hacer campaña.
Día D: Hay quienes señalan que su tendencia de obsequiar casas es señal de oportunismo, populismo y que incluso es ilegal, lo que puede traducirse hasta en peculado, porque la ley no le permite obsequiar casas que no son suyas, sino del Estado. ¿Qué responde a estos argumentos?
B: Mira, nosotros definimos un mercado al cual atender. Me reuní con el sector privado y les pregunté cuáles eran las dificultades que tenían para construirnos viviendas de B/ 15 mil hacia arriba. Nos dijeron que la ventanilla única, el atraso de planos, etc. Hablé con CAPAC, SPIA, ACOVIR y otros. El mercado nuestro es de 2 mil hacia abajo. Es el mercado de los pobres y pobres en extremo. En este país estamos acostumbrados a señalar las cosas negativas. Cada casa que entregamos, se la dimos a gente pobre, con la fortuna de que algunos eran excelentes jugadores de fútbol, boxeadores o cantantes. Pero no se la dimos y ya; de por medio hay un compromiso. Les decimos que si van a vivir aquí, tienen que darles clínicas de fútbol a los muchachos; los pintores dan clases de pintura; los boxeadores (que ninguno tiene plata) le enseñan esas artes a los niños. ¡Qué bueno que el Gobierno pueda apoyar a estos valores del país! Ten la plena seguridad de que si la persona tiene condiciones, no le damos la vivienda; si no reúne el perfil, no se le da nada.
Día D: ¿Y el caso de la cantante Julieta Villamonte?
B: Julieta es una niña criada por su abuela y por su padre. Ella es cantante, madre soltera (que es uno de los perfiles que debemos cumplir), pero es un modelo para San Joaquín. Surgió del barrio. Buscamos apoyo en el Municipio para el terreno, la Junta Comunal dio la mano de obra y nosotros los materiales. No le estamos quitando a nadie, se lo estamos dando a un valor. El mensaje es que vale la pena ser bueno para que me miren.
Día D: La pregunta es si todos esos regalos son legales.
B: Claro que la ley me lo permite. Estoy cumpliendo con los parámetros: familias que no tienen hogar, que sean jefes de hogar, que tengas algún problema con discapacidad o seas un adulto mayor. No debes tener otro lugar donde vivir. Tenga la plena seguridad que lo seguiré haciendo y ojalá otros ayuden a nuestra gente.
El Fece
Día D: Este diario investigó durante meses el tema del peculado en el FECE, y todo apuntó a San Miguelito (ya sabemos que no es el único punto donde se cometieron ilícitos) como un sector contaminado por la corrupción. ¿Qué piensa Balbina en torno a este escándalo, y a que sea gente de su partido la que esté metida en eso?
B: En primer lugar le digo que este es un tema de campaña para nosotros y, en particular, es algo que tiene muy preocupado a Martín Torrijos. Tenga la plena seguridad de que para otra gente hubiera sido fácil que el Presidente ocultara eso.
Día D: ¿Hubo quien propuso ocultar el escándalo?
B: En la política “es normal” ocultar la cosas que pasan. Pero en una de las reuniones que tuvimos se acordó que había que denunciar todo, y Martín ordenó que se llegara hasta las últimas consecuencias. No vamos a patrocinar ningún tipo de situación que nos dañe como país y, por qué no decirlo, que nos dañe como partido, porque esto nos afecta grandemente.
Día D: ¿Acepta que lo que ocurrió con el FECE es un doble crimen, porque se trataba de dinero del pueblo para los niños?
B: El Presidente ha sido muy claro: esto tiene que castigarse. No pueden robarse el dinero de la matrícula de los muchachos, si tienes escuelas que se están cayendo. Tampoco puede ser que se arregle una escuela, y vengan vecinos y se roben las cosas. El crimen es el mismo. Con cada dólar que le quitas a un niño con esto, estás empujándolo hacia la delincuencia en este país.
Día D: Esto afecta mucho al PRD en esta campaña venidera. ¿Sabe cuánto?
B: Sí, nos afecta, y mucho, pero es mejor aceptarlo que ocultar una cosa con la que al final estaremos perjudicando a nuestros niños.
Día D: Y a usted, ¿cuánto la afecta? Son gente en su entorno político.
B: A mí no tanto. Mi relación es con Margarita Gallardo, pero su hermana [Joaquina Gallardo, principal implicada en el escándalo] no formaba parte de nuestro equipo en San Miguelito. Margarita, obviamente, está muy afectada porque se trata de su hermana, y como ser humano siente que le toca. Como dirigente, para ella es muy difícil. Con Joaquina yo no tenía comunicación, y personalmente nunca nos hemos visto. Por eso, cuando dijeron que algo tenía que ver conmigo sabía que no era así. Pero no niego que es parte de nuestro gobierno.
Día D: ¿El Presidente ha dicho que no pedirá la renuncia de la viceministra de Educación, Zonia Smith [tía de Joaquina y Margarita]?
B: ¿Ah sí? No sabía.
Día D: ¿Qué piensa usted de eso?
B: Yo la conozco muy bien a ella. Ella es una de las mujeres en Educación más respetada que yo haya conocido. Es profesional, incluso ha llegado a ser rectora de una universidad. Su madre, Zonia de Gallardo, fue una educadora muy conocida en San Miguelito, educadora al estilo Severino Hernández, muy comprometida. La viceministra está muy preparada, y esto ha sido un golpe muy duro para ella.
Día D: No me ha contestado sobre qué piensa de que se le pida la renuncia.
B: Recuerda que quien pide la renuncia es el Presidente de la República.
Día D: Pero, ¿qué haría usted?
B: No me pidas que responda eso.
Día D: ¿Por qué?
B: No voy a responder.
Día D: El Ministerio de Educación falló en su papel de supervisor. ¿El PRD podría haber hecho algo para evitar el escándalo del FECE?
B: Una de las críticas mayores que nosotros hemos tenido es que como partido no podemos estar vinculados a la administración del Estado. Eso es algo muy serio, y de verdad que no es sano. Al partido no se le puede pedir que supervise nada. Imagínese usted que si por el caso aquel de “Voces de Mujeres”, por declarar una cosa así medio rara, quedamos en la Fiscalía Electoral, qué pasaría con esto.
Día D: El tema educativo como que no ha sido abordado con seriedad por el Gobierno.
B: Puedo decir que ya no podemos caer más abajo. Llegamos al fondo en materia educativa. Esto no se soluciona poniendo parches; tenemos que llegar a consenso todos (administrativos, padres, estudiantes y docentes). Yo lo que siento es que ha habido mucha dificultad, cuando en 1979 se echó por tierra la reforma educativa, el sistema quedó muy afectado y no hubo fórmula de cómo salir adelante.
Día D: El gobierno que gane en el 2009 tiene un reto terrible en el tema Educación.
B: Educación e, insisto, distribución de la riqueza.
La Alcaldía y el transporte
Día D: El gobierno venidero tiene otro reto terrible: modernizar el transporte. ¿Qué podría hacer usted desde la Alcaldía para eso se cumpla?
B: El Presidente de la República tiene el compromiso de que, en el primer semestre del 2008, va a presentar la descentralización. En algunos otros países, el tema del transporte urbano le pertenece a la alcaldía. Todavía no se ha discutido cómo se hará acá en Panamá, pero teniendo una ciudad con los contrastes que tenemos, con los altos edificios, debemos entender que en los barrios bajos hay otras personas que merecen vivir bien, con los mismos beneficios.
Día D: ¡Alto! ¿Está diciendo que el presidente Torrijos está pensando que como producto de la descentralización el transporte quedará en manos de la Alcaldía?
B: Yo no he dicho que será así. No sé cómo va a quedar en Panamá. Lo que dije es que en otros países las alcaldías tienen la responsabilidad del transporte urbano y los impuestos. Acá en Panamá todavía no sabemos cómo va a quedar.
Día D: ¿Cómo le gustaría a usted que fuera, siendo alcaldesa?
B: Más que asumir el papel, me gustaría que la Alcaldía tuviese más ingerencia en el transporte urbano.
Día D: ¿Cómo quedaría el tema transporte en este caso si los municipios de Panamá, San Miguelito y hasta el Oeste en la realidad casi se funden?
B: Sí, casi no hay límites. No sé cómo quedaría; todavía no está claro. Lo que sí es que hay un compromiso de unir la ciudad de Panamá con Tocumen a través del Corredor Norte. Déjame decirte que eso va ayudar mucho, sería fantástico. Y Martín Torrijos está empujando al ministro del MOP para que lo haga.
D: ¿Qué más piensa hacer Balbina como alcaldesa?
B: Quiero transformar esta ciudad. Si hubiera tenido la experiencia que tengo hoy cuando inicié como alcaldesa en los años ochenta, tenga la plena seguridad de que en San Miguelito hubiera dejado bases mucho más sólidas. He aprendido desde el Ministerio a trabajar desarrollo urbano, ordenamiento territorial, a compartir con el sector privado, a entender lo que significa hacer gestión pública lo más acertado posible.
Día D: ¿Cuál sería el reto mayor?
B: Si me preguntas cuál es el negocio del futuro en la capital, diría que los estacionamientos. Los estacionamientos subterráneos. Le diría que como alcaldesa le pediría a dueños de terrenos baldíos que a cambio de mantenimiento me den oportunidad de hacer estacionamientos. Me metería más en ese tema. En los de las veredas y aceras también. Aquí no hay espacio para los peatones. Es algo elemental, pero muy importante con este crecimiento que tenemos.
Día D: ¿Y la basura?
B: Aquí no hemos aprendido a reciclar. Es un asunto de educación. Se puede hacer un programa con los niños, para que a cambio de su trabajo de reciclaje y aseo, los fines de semana se les lleve al cine, a pasear, se les compren libros, etc. Es un proceso educativo que tenemos que iniciar.
Día D: ¿Habría que privatizar la recolección?
B: Lo más importante es educar a la población. Sin educación en el tema, todo lo demás es por gusto.
Origen de su dinero
Balbina Herrera no es la misma que en los años setenta, siendo chiquilla, se activó en la política desde los movimientos estudiantiles. Hoy tiene una nueva imagen y, por supuesto, un patrimonio que cualquiera podría catalogar como “interesante”. Casas, fincas..., “riqueza”.
Cuando se le toca el tema no disimula la sonrisa, pero tampoco evade el tema. Contesta de frente. “Directo y al hueso”, diría después una de sus asistentes.
Día D: Además de política profesional, se conoce que Balbina es empresaria. ¿Qué negocios tiene?
B: Ninguno. No tengo negocios. La política es mi profesión. Les digo a mis hijos que no les puedo dejar negocios ni riquezas ni nada de eso. Lo que les puedo heredar es educación y ejemplo de trabajo. Lo único que les he dado a mis hijas son sus casas, para que nadie las eche a la calle el día de mañana, por si viven la mala experiencia de una separación.
Día D: ¿Ninguna empresa? ¿Alguna que esté manejando otra persona en su nombre?
B: No..., bueno, la única empresita que tenía la abandoné cuando asumí la función de ministra.
Día D: ¿Qué negocio era ese y quién lo maneja?
B: Mi esposo. Uno de mis esposos tenía..., bueno..., realmente no era una empresa: son seis casitas que hicimos en Brisas del Golf, mirador número tres. Son seis casitas, y ahí están con otro terreno abierto. No tengo nada. Mi hijo se dedica a la exportación de pepinos a Estados Unidos. Pero no nos ha ido muy bien.
El periodista se interesa en eso de los pepinos hacia Estados Unidos, y ella se da cuenta.
Día D: ¿Me imagino que como exportadores no les cayó muy bien que se congelara el tema del TPC con Estados Unidos? ¿Podemos hablar de eso? El periodista menciona el nombre de Pedro Miguel González.
B: No. Ese tema no.
Día D: Estábamos hablando de sus negocios.
B: Sí. Te diré que es un camino muy difícil para los jóvenes. En mi caso, mi profesión es la política y por eso la cuido tanto. Esta es mi vida, mi prestigio. Mi núcleo familiar es muy fuerte. Tengo una mamá que fue jefe de hogar y nos levantó a todos [tres hembras y tres machos] con mucho carácter y mucho énfasis en la educación. Tengo una abuela de 93 años que nos ayudó mucho. Mi abuelo me enseñó siendo muy niña que lo único de valor que tenemos los pobres es la palabra. No necesitas firmar un papel para cumplirla. Si usted debe algo, y no tiene plata, hable para que le den un plazo de pago. Ese tipo de herencia es la que me dejaron mis abuelos y mi madre, y yo les estoy dejando eso mismo a mis hijos. He cometido errores, y puede que cometa otros, tenga la plena seguridad, pero a mis hijos les estoy tratando de dejar un legado de trabajo y nada más.
Hugo Chávez
Día D: El personaje inevitable en el mundo, este año, es Hugo Chávez. ¿Qué opinión tiene de este señor?
B: Me vas a poner en un lío, porque la política internacional la manejan el Presidente y el Canciller.
Día D: Hablemos entonces de Hugo Chávez el hombre, y denos su opinión personal.
B: Creo que tiene que meterse más en su país. No puedes ser claridad para la calle y oscuridad en tu casa. Sin meterme en política internacional, me has preguntado sobre lo que yo pienso. Veo a ese país muy rico. Pero también veo aquí en Panamá a muchos venezolanos, y eso no es buena señal. Eso lo vivimos nosotros en la década de los ochenta. Sabemos lo que es vivir fuera de tu país en condiciones de exilio. Me parece que siendo países muy ricos, no podemos permitir que una sociedad se divida, sin importar cual sea el problema. El Salvador peleó muchos años, y al final tuvieron que sentarse para reconciliarse. Y allí te lo dicen tanto gobierno como guerrilla en El Salvador en aquel entonces, ¿por qué hubo que esperar tener 75 mil muertos para sentarnos a una mesa de negociación? Eso me lo dicen mis amigas que formaron parte del movimiento de guerrillas. Nidia Díaz quien hoy, incorporada a la vida política, es miembro del PARLACEN. Países como los nuestros deben atender al sector profesional y popular, con tanto dinero, y eso no tiene que ver con que si eres de derecha o eres de izquierda; es cuestión de compartir las riquezas de un país. Es todo lo que queremos. Cuando miras a otro lado, cuando no sientes, te ocurre lo de Venezuela.
La abuela
Balbina Herrera considera que sus nietos son en realidad su “segunda generación”. Ella lo explica así: “Es que tuve mis hijos muy joven, entre los 18 y los 23 años, y eso no me dio tiempo de atenderlos como hubiera querido. Así que ahora considero que mis nietos son míos..., son como mis hijos”.
La segunda de las nietas de la ministra (tiene cinco) estuvo muy enferma en el 2007. Tres operaciones de corazón abierto. Su nombre: Balbina Alejandra. “Fue algo muy duro para mí”, dice, y su semblante adquiere cierta rigidez cuando habla del tema. Asegura que ya la niña está mejor, y con un dejo de orgullo (como cuando se habla de un digno sucesor) añade: “es que es una ganadora”.
Este trance con la niña, que provocó que Balbina Herrera viviera “entre la vida y la muerte”, la acercó mucho más a Dios. “Eso fue un llamado de atención muy grande”. En el proceso de tratamiento, la abuela tuvo contacto con otras familias de niños que tienen el mismo problema cardíaco. “He estado en lugares donde siento que por más que tengas recursos y médicos, quien decide es Dios, y te toca poner tu vida en sus manos. Eso marca”.
Día D: ¿Cuál es su religión?
B: Católica. Más de lo que la gente piensa. Creo en los santos y en la Iglesia, pero tengo muchos amigos evangélicos. Entiendo que hay un Ser Superior que te dice por dónde es el camino. En toda mi vida no he tenido quien me prepare políticamente, pero Él me ha dado el olfato, me ha dado la intuición de cómo son las cosas.
Día D: ¿Y sus otros nietos, como es el trato con ellos?
B: Tengo cinco niños que van entre un año y medio y cuatro años. Es un jardín de infancia [Esto último lo dice a carcajadas]. Les he dicho a mis hijos que aunque ellos son sus padres y madres, mi compromiso como mamá y jefe de esta familia es la educación de esos niños. Quiero la mejor educación para ellos. Si yo quiero que mis nietos tengan un buen nivel, tengo que invertir en su educación. No solamente en pago de escuela, sino en formación colateral: que aprendan a respetar, a ser solidarios, buenos modales. Cuando ellos llegan aquí sienten que esta es su casa, que se trata de algo diferente.
Día D: ¿Hay algún lugar secreto en esta casa?
B: Sí.
Día D: ¿Cuál?
B: Arriba, en mi cuarto. Ahí sólo entro yo, y mis cinco nietos; nadie más.
Día D: ¿Qué hay en esa habitación? Descríbala.Balbina sonríe y no contesta.
Al final, cuando ya teníamos puestos otra vez los zapatos, le hicimos de nuevo la pregunta con la grabadora apagada: ¿De veras no está en la agenda su aspiración a la Presidencia?
Balbina Herrera soltó una risa a todo volumen, le puso la mano en el hombro al periodista, y soltó esa frase que se fue cuajando en una hora de charla: “Esperemos a ver qué pasa el 9 de marzo”.

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