Vivienda progresiva: una alternativa al déficit habitacional en ALC
Expertos mencionaron que los programas de financiamiento institucional para enfrentar esta problemática, no llegan a la cantidad de personas que lo necesitan.
Las promotoras debe tomar en cuenta los tipos de familia e ingresos que existen en cada país antes de construir las viviendas. Cortesía
Panamá, al igual que el resto de países de América Latina y el Caribe (ALC), enfrenta una persistente e importante crisis habitacional que asciende, entre todos, a más de 200,000 unidades de vivienda, una situación que, según Juan José Ayerza, CEO de TECHO, exige la creación de nuevos vehículos financieros, adaptados a las realidades de los ciudadanos, acompañamiento técnico y social en su búsqueda y el reconocimiento de la vivienda progresiva como un elemento fundamental para las familias mientras adquieren su casa propia.
Explicó que estas propiedades cuentan con todos los servicios básicos necesarios para vivir (agua potable, energía eléctrica, carreteras, escuelas, conexión telefónica, entre otros), facilitando el proceso de búsqueda de nuevas viviendas que puede tardar, en algunos casos, hasta 2 años; por tanto, es imprescindible que, en esta fase, los habitantes vivan y se desarrollen en condiciones dignas.
Reiteró que la planificación urbana es un elemento clave para reducir el déficit habitacional de la región; por ello, sugiere a los gobiernos replantear sus decisiones, trabajando en conjunto con la empresa privada, los bancos y la ciudadanía, para atender uno de los principales problemas del siglo XXI.
Anaclaudia Rossbach, secretaria ejecutiva de ONU-Hábitat, una agencia de la Organización de las Naciones Unidas dedicada a la promoción de asentamientos humanos sostenibles, considera que las dificultades con las que se encuentran las personas al momento de buscar una vivienda propia se deben a la brecha que existe entre sus ingresos y el costo de las propiedades, lo que ha generado en los últimos años una crisis de capacidad.
"Sí hay oferta y mucha demanda, pero los mecanismos no están bien conectados", aseguró.
Mencionó que, aunque en América Latina se han creado varios programas de financiamiento institucional para enfrentar esta problemática, no están rindiendo los resultados esperados porque no llegan a la cantidad de personas que lo necesitan debido a los altos índices de pobreza y desigualdad.
Rossabach sostiene que para reducir este déficit hay que reconocer la demanda y ajustar los productos a las necesidades y capacidad de pago de los compradores, añadiendo más dinero en mecanismos de largo plazo con la colaboración del mercado privado.
Agregó que la creación de políticas enfocadas en el suelo podría contribuir a la solución, ya que este es el insumo más caro en la construcción de viviendas; por tanto, disminuiría considerablemente su costo. Ello, aunado al desarrollo del mercado hacia las provincias y no solo en las ciudades, agilizaría la adquisición de propiedades; de lo contrario, desaparecerán los proyectos formales y se incrementará la informalidad.
Con la entrada en vigencia de la nueva ley de interés preferencial y creación de condiciones especiales para los trabajadores de la construcción, se espera que más panameños accedan a su primera vivienda durante este año.