Canal es blanco de terroristas
Publicado 2003/03/19 00:00:00
- GINEBRA
Mientras exmilitares, políticos y empresarios advierten que el Canal de Panamá es un blanco del terrorismo internacional por la guerra con Irak, el Gobierno anunció que reforzó la seguridad en la vía interoceánica y otros puntos importantes del país.
Luego de una reunión del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional convocada por la presidenta Mireya Moscoso, el Gobierno anunció medidas de seguridad para el Canal, puertos, aeropuertos, fronteras y los puntos críticos para el desarrollo nacional.
También reforzará la seguridad en las instalaciones e intereses de los países que participan en forma activa y directa en la guerra contra Irak. Según el Consejo de Seguridad, estas medidas buscan evitar que Panamá sea blanco de acciones hostiles por este conflicto y garantizar el libre tránsito de las naves por el Canal y preservar su neutralidad.
La seguridad del Estado elaboró un cuadro de alerta que cambiará de color dependiendo de cómo evolucione la situación. En la actualidad, el Gobierno decretó la alerta naranja, que es de "alta" peligrosidad.
La presidenta Moscoso aseguró que Panamá está "preparado" para enfrentar la guerra. Moscoso dijo que después de los actos terroristas del 11 de septiembre en EU y los ataques con ántrax que se dieron el año pasado, Panamá se preparó para enfrentar una eventualidad como ésta.
Insistió en que "nadie quiere la guerra, Panamá tampoco la desea, queremos la paz, pero es un hecho que se ve venir y por eso hay que tomar medidas ante lo que pueda suceder". En tanto, el ex comandante de la fenecida Guardia Nacional, Rubén Darío Paredes, consideró que el Canal es un punto sensitivo, pues está ubicado en el hemisferio que domina EU, que comanda la coalición internacional contra Irak.
Recordó que el 70% de los barcos que transitan el Canal tienen como destino o punto de partida un puerto estadounidense, por lo que no se descarta un ataque a la vía para debilitar el comercio de EU. El ex director de la Policía Nacional, Ebrahim Asvat, coincidió en que la vía es un sitio estratégico y que cualquier situación irregular afectará de forma significativa el tránsito y el comercio mundial.
Manifestó que un posible atentado no será a través de métodos convencionales, sino por medio de actos terroristas, por lo que recomendó una serie de acciones a tomar.
Según Asvat, entre las medidas a adoptar para prevenir un atentado figuran una mayor coordinación entre las agencias de inteligencia del mundo, incrementar el control migratorio, mayor vigilancia física y a través de monitoreos en la vía, así como la conformación de una fuerza especial de Reacción Rápida para actuar en caso de un atentado. Mientras que el ex vicepresidente, Ricardo Arias Calderón, coincide en que por ser un punto estratégico en el comercio mundial, el Canal podría ser atacado.
Agregó que un atentado contra el Canal generaría sentimientos de falta de confianza y al mismo tiempo provocaría impensables consecuencias a la economía nacional. Por otra parte, el Gobierno elabora un plan de contingencia para enfrentar las repercusiones de la inminente guerra.
Norberto Delgado, ministro de Economía y Finanzas, informó que en conjunto con la Comisión de Política Energética y el Ente Regulador de los Servicios Públicos se buscan alternativas para ahorrar en el consumo de energía eléctrica y combustible.
Luego de una reunión del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional convocada por la presidenta Mireya Moscoso, el Gobierno anunció medidas de seguridad para el Canal, puertos, aeropuertos, fronteras y los puntos críticos para el desarrollo nacional.
También reforzará la seguridad en las instalaciones e intereses de los países que participan en forma activa y directa en la guerra contra Irak. Según el Consejo de Seguridad, estas medidas buscan evitar que Panamá sea blanco de acciones hostiles por este conflicto y garantizar el libre tránsito de las naves por el Canal y preservar su neutralidad.
La seguridad del Estado elaboró un cuadro de alerta que cambiará de color dependiendo de cómo evolucione la situación. En la actualidad, el Gobierno decretó la alerta naranja, que es de "alta" peligrosidad.
La presidenta Moscoso aseguró que Panamá está "preparado" para enfrentar la guerra. Moscoso dijo que después de los actos terroristas del 11 de septiembre en EU y los ataques con ántrax que se dieron el año pasado, Panamá se preparó para enfrentar una eventualidad como ésta.
Insistió en que "nadie quiere la guerra, Panamá tampoco la desea, queremos la paz, pero es un hecho que se ve venir y por eso hay que tomar medidas ante lo que pueda suceder". En tanto, el ex comandante de la fenecida Guardia Nacional, Rubén Darío Paredes, consideró que el Canal es un punto sensitivo, pues está ubicado en el hemisferio que domina EU, que comanda la coalición internacional contra Irak.
Recordó que el 70% de los barcos que transitan el Canal tienen como destino o punto de partida un puerto estadounidense, por lo que no se descarta un ataque a la vía para debilitar el comercio de EU. El ex director de la Policía Nacional, Ebrahim Asvat, coincidió en que la vía es un sitio estratégico y que cualquier situación irregular afectará de forma significativa el tránsito y el comercio mundial.
Manifestó que un posible atentado no será a través de métodos convencionales, sino por medio de actos terroristas, por lo que recomendó una serie de acciones a tomar.
Según Asvat, entre las medidas a adoptar para prevenir un atentado figuran una mayor coordinación entre las agencias de inteligencia del mundo, incrementar el control migratorio, mayor vigilancia física y a través de monitoreos en la vía, así como la conformación de una fuerza especial de Reacción Rápida para actuar en caso de un atentado. Mientras que el ex vicepresidente, Ricardo Arias Calderón, coincide en que por ser un punto estratégico en el comercio mundial, el Canal podría ser atacado.
Agregó que un atentado contra el Canal generaría sentimientos de falta de confianza y al mismo tiempo provocaría impensables consecuencias a la economía nacional. Por otra parte, el Gobierno elabora un plan de contingencia para enfrentar las repercusiones de la inminente guerra.
Norberto Delgado, ministro de Economía y Finanzas, informó que en conjunto con la Comisión de Política Energética y el Ente Regulador de los Servicios Públicos se buscan alternativas para ahorrar en el consumo de energía eléctrica y combustible.

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