Desaparece en PDC y nace el Partido Popular
Publicado 2001/07/26 23:00:00
- Rusia
Tres candidatos se disputan la presidencia de lo que es hoy el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y de lo que será a partir del domingo el nuevo Partido Popular. Se trata de una transformación "obligante" para un colectivo que en los últimos años ha mostrado evidentes signos de desgaste, contrario al auge que tuvo en los años 80 e inicios de los 90.
Aunque en estos momentos el PDC se vea en la necesidad de cambiar su nombre y renovar su dirigencia, sus líderes consideran que este partido dio al país muchos logros en momentos difíciles que no pueden ser negados por nadie.
EL PDC Y SUS CONTRIBUCIONES
A juicio del expresidente del colectivo, Ricardo Arias Calderón, el partido desde su fundación el 20 de noviembre de 1960 no se ha limitado a aceptar las situaciones marcadas por el pasado, "siempre ha estado tratando de abrir nuevos horizontes, lo que ha hecho que sea objeto de mucha controversia".
Precisó que el colectivo desde sus inicios empezó a abrir brechas en su lucha por introducir el concepto de justicia social y por la plena panameñización del Canal, lo cual era inusitado en ese momento.
Cuando se dio el golpe militar en 1968, dijo Arias Calderón, hubo otra brecha que abrió el partido, al iniciar la oposición al día siguiente del derrocamiento del régimen democrático. "Estuvimos desde el primer momento en contra de la dictadura", sostuvo.
Añadió que más adelante se abrió otra brecha, el participar de las elecciones y dejar de lado el esperar por un golpe de Estado que restableciera la democracia. Un camino criticado en su momento por varios partidos de oposición, que creían que esto era una legitimación de la dictadura, camino que luego fue seguido por ellos, y que ayudó a crear el gran movimiento civilista.
Ya en el año 1990, dijo Calderón, el PDC cuando llega al gobierno obtiene dos logros: la desmilitarización de la seguridad pública y la discusión para equilibrar el pago de la deuda pública con el pago a la deuda social.
En las elecciones pasadas, sostuvo, se abrió otro camino, el no limitar al país en las opciones del Partido Arnulfista y el Partido Revolucionario Democrático (PRD), sino crear alternativas políticas que le dieran más oportunidades al país.
"Creamos una expectativa y una posibilidad de una fuerza diferente", expresó. Ahora, con la transformación del PDC al Partido Popular, agregó, se está abriendo otra brecha. "Es la primera vez que un partido político legalmente inscrito, que no tiene problemas de subsistencia, que tiene un presupuesto de subvención estatal, toma la decisión de transformarse y abrir las puertas para integrar a gente de otras corrientes", dijo.
Al convertirse el PDC en Partido Popular no se está negando a la Democracia Cristiana, sino renovándola, ampliándola transformándola. "El PDC es el partido que más innovaciones ha introducido en la vida política, lo que justifica su existencia. Hemos cometido errores como todos, pero hemos dado una cuota de innovación al país, muy importante y creo que vamos a continuar en esa línea", destacó.
PARTIDO POPULAR, ¿UN PROBLEMA DE SUBSISTENCIA?
A juicio de Arias Calderón, la gente reduce la vida de un partido en el afán de subsistir, y ese no es el problema, el problema es hacer algo por el país.
"No es el partido por el partido, sino el partido por lo que le brinda en servicio al país. Creo que pocos partidos pueden entrar en esta lista de innovaciones en la vida política", dijo.
Una de las innovaciones del PDC, dijo, fue la co-creción del pacto META con el Partido Revolucionario Democrático. "Hay una nueva etapa en el país y esa nueva etapa no puede ser víctima del pasado. Recordamos el pasado, pero ya no estamos en dictadura, ahora estamos más allá. Estamos contribuyendo a un país de cara al futuro", expresó.
Los otros partidos, manifestó, han hecho acuerdos vergonzosos con el PRD, por puestos y por intereses limitados. Ese es el último acto de innovación que ha hecho el PDC antes de la transformación.
"En 1999 tuvimos un acuerdo con el Partido Arnulfista y fue un desastre, allí no había disciplina legislativa y nos dimos cuenta que no había la posibilidad de un entendimiento racional y positivo para el país", señaló.
TRIUNFOS Y DECEPCIONES DEL PDC
Según Arias Calderón, nadie les puede regatear que el PDC estuvo a la vanguardia de la lucha contra la dictadura y por la democratización, un triunfo que comparte con otras fuerzas, pero un triunfo donde la democracia cristiana jugó un papel preponderante.
"Nadie nos puede regatear que hicimos la democratización contra la dictadura, la desmilitarización del país y le dimos su modelo de seguridad pública. Esas han sido nuestras más grandes contribuciones", enfatizó.
Otra gran contribución al país será darle un nuevo cuadro político y enrumbar el discurso hacia temas como el ejercicio responsable de la soberanía, uno de ellos, la decisión que tome frente a la modernización del Canal.
Probablemente, precisó Arias Calderón, el sinsabor más grande ha sido la decepción sufrida en alianzas pasadas.
En la alianza que hicimos para democratizar el país, "hubiéramos querido una democratización más progresista y vimos en el primer periodo democrático cómo resurgían las formas del tradicionalismo político, eso nos decepcionó. Hicimos una democratización hacia atrás", enfatizó.
Precisó que en las pasadas elecciones, el PDC también tuvo una decepción parcial y fue el no aprovechamiento del impulso hacia una tercera fuerza.
"No todas las personas que compartieron esas expectativas con nosotros se han mantenido en ella. Hay quienes han tratado de regresar hacia al bipartidismo y eso en parte es una decepción. Aún así a futuro vamos a dar una alternativa que va a interesar al país", aseguró.
Según Arias Calderón, a partir de ahora el Partido Popular tendrá como objetivo principal el ejercicio responsable de la soberanía en el plano nacional y del Canal, el perfeccionamiento de la actividad y del sistema democrático, la atención a las necesidades sociales y una economía sana que cree empleos.
EL LIDER DE LA TRANSFORMACION DEL PDC
Para Ricardo Arias Calderón uno de los principales objetivos del Partido Popular es el renovar la dirigencia del país y un hombre, según dijo, como el actual presidente del colectivo, Rubén Arosemena, marca una nueva generación en el partido.
"No podemos ofrecerle al país generaciones antiguas para el comienzo del nuevo milenio. Necesitamos tomar la decisión de entregarle la dirigencia del país a gente nueva. Apoyo al presidente del partido porque creo que ofrece una oportunidad nueva para Panamá y para el partido y creo que esa renovación generacional es importante", recalcó.
En este sentido, el presidente del PDC, Rubén Arosemena, consideró que la preocupación que surgió en los años 60 por el deterioro de la situación política ha sido recogida ahora por una nueva generación de dirigentes que piensan que el sistema más conveniente para la democracia sería el pluralismo de partidos políticos sólidos, bien organizados y con una membresía representativa.
Para Arosemena, la integración es la fuerza capital del Partido Popular, al unir a diferentes personalidades provenientes de diferentes experiencias en la vida política y social.
"La integración ha sido real y el resultado del proceso final, cuando el congreso apruebe la declaración de principios, cerrará el primer capítulo de la constitución formal del Partido Popular que de hecho tendrá un cambio de estilo, por la nueva integración del colectivo", enfatizó.
Precisó que hay que reconocer que existe un desgaste del Partido Demócrata Cristiano, producto de lo que fue la lucha frontal contra el régimen militar y se produjo un vacío que ocasionó el repliegue de dirigentes que fueron tradicionalmente las caras visibles del PDC.
"Por eso estamos en un proceso de reingeniería que culmina con la creación de un nuevo partido político, pero que no sólo va más allá de los elementos nuevos, sino también con un proceso de reflexión aguda, sobre todo, del descrédito que viven actualmente los partidos políticos", agregó.
Según Arosemena, el PDC no puede ser indiferente frente al deterioro creciente que existe por parte del conglomerado social hacia los partidos políticos que hoy día son vistos como instituciones que no representan los intereses de la mayoría, sino que juegan a los intereses minoritarios y de grupo.
Frente a esta descomposición que hay, dijo Arosemena, la democracia cristiana ha querido adelantar una visión, "el poder ganar la credibilidad con hechos, decisiones, acciones, recuperando el liderazgo y la credibilidad de la sociedad panameña. "Ese es el gran desafío de nuestro Partido Popular", enfatizó.
ACTUALES DIFERENCIAS
Recientemente, Rubén Arosemena renunció a la presidencia del colectivo por supuestas diferencias con reconocidos integrantes de su colectivo, una decisión que no duró mucho tiempo y que fue calificada por algunos como un "show político".
En este sentido, Arosemena aseguró que cuando renunció a la presidencia del partido buscaba darle una oportunidad a las máximas autoridades del partido de poder hacer una evaluación de su gestión. "Era necesario y saludable que se permitiese este tipo de espacio para la reflexión", sustentó.
Aseguró que su decisión no era parte de un show, sino que en realidad no estaba a gusto con algunas situaciones que estaba observando en el proceso interno de las elecciones para los cargos directivos del Partido Popular.
Las competencias entre miembros que se estaban dando, dijo, iban a terminar en situaciones de tensión que hacen que los equipos se debiliten, y en función de eso y como un llamado de atención a que se hiciera un análisis crítico y reflexivo del comportamiento de cada uno, puso el cargo por delante para demostrar que para ejercer liderazgo dentro de una organización no se necesita del cargo. Ese fue el mensaje que quise enviarle a mis copartidarios y fue bien recibido", destacó.
En torno a las supuestas diferencias surgidas con la también legisladora Teresita Yániz de Arias, Arosemena precisó que "hay diferencias entre la visión de mi persona con otros dirigentes por razones de estilo. Mi liderazgo conciliador no es un liderazgo confrontacional".
Para hacer crecer un partido político, acotó, se necesita tener un presidente que sepa conciliar y guardar la civilidad y evitar que la gente termine entrándose a golpes los unos con los otros, "eso a veces es incomprendido por quienes de alguna u otra forma quieren tener trofeos".
PARTIDO POPULAR NO CREERA EN FIGURAS
Al cuestionar a Arosemena sobre la relación del Partido Popular con el excandidato presidencial Alberto Vallarino, apoyado por el colectivo en las pasadas elecciones, señaló que es cordial, pero enfatizó que en estos momentos no van a tomar tiempo en discutir escenarios políticos electorales.
"En este momento lo que prevalece es organizar el partido para prepararnos hacia el torneo electoral. Ya preparados, entraremos en los temas que van a generar tensión. Discutiremos después las opciones para el Partido Popular y si hay que ir con candidatura propia lo analizaremos. "Lo importante es entender que la época de los bandidos y vaqueros, los buenos y los malos, ya pasó a la historia", recalcó. Ahora, dijo, el Partido no está pensando en figuras políticas, "vamos primero a enrumbar el manejo político y la dirigencia de nuestro nuevo Partido Popular", concluyó.
Aunque en estos momentos el PDC se vea en la necesidad de cambiar su nombre y renovar su dirigencia, sus líderes consideran que este partido dio al país muchos logros en momentos difíciles que no pueden ser negados por nadie.
EL PDC Y SUS CONTRIBUCIONES
A juicio del expresidente del colectivo, Ricardo Arias Calderón, el partido desde su fundación el 20 de noviembre de 1960 no se ha limitado a aceptar las situaciones marcadas por el pasado, "siempre ha estado tratando de abrir nuevos horizontes, lo que ha hecho que sea objeto de mucha controversia".
Precisó que el colectivo desde sus inicios empezó a abrir brechas en su lucha por introducir el concepto de justicia social y por la plena panameñización del Canal, lo cual era inusitado en ese momento.
Cuando se dio el golpe militar en 1968, dijo Arias Calderón, hubo otra brecha que abrió el partido, al iniciar la oposición al día siguiente del derrocamiento del régimen democrático. "Estuvimos desde el primer momento en contra de la dictadura", sostuvo.
Añadió que más adelante se abrió otra brecha, el participar de las elecciones y dejar de lado el esperar por un golpe de Estado que restableciera la democracia. Un camino criticado en su momento por varios partidos de oposición, que creían que esto era una legitimación de la dictadura, camino que luego fue seguido por ellos, y que ayudó a crear el gran movimiento civilista.
Ya en el año 1990, dijo Calderón, el PDC cuando llega al gobierno obtiene dos logros: la desmilitarización de la seguridad pública y la discusión para equilibrar el pago de la deuda pública con el pago a la deuda social.
En las elecciones pasadas, sostuvo, se abrió otro camino, el no limitar al país en las opciones del Partido Arnulfista y el Partido Revolucionario Democrático (PRD), sino crear alternativas políticas que le dieran más oportunidades al país.
"Creamos una expectativa y una posibilidad de una fuerza diferente", expresó. Ahora, con la transformación del PDC al Partido Popular, agregó, se está abriendo otra brecha. "Es la primera vez que un partido político legalmente inscrito, que no tiene problemas de subsistencia, que tiene un presupuesto de subvención estatal, toma la decisión de transformarse y abrir las puertas para integrar a gente de otras corrientes", dijo.
Al convertirse el PDC en Partido Popular no se está negando a la Democracia Cristiana, sino renovándola, ampliándola transformándola. "El PDC es el partido que más innovaciones ha introducido en la vida política, lo que justifica su existencia. Hemos cometido errores como todos, pero hemos dado una cuota de innovación al país, muy importante y creo que vamos a continuar en esa línea", destacó.
PARTIDO POPULAR, ¿UN PROBLEMA DE SUBSISTENCIA?
A juicio de Arias Calderón, la gente reduce la vida de un partido en el afán de subsistir, y ese no es el problema, el problema es hacer algo por el país.
"No es el partido por el partido, sino el partido por lo que le brinda en servicio al país. Creo que pocos partidos pueden entrar en esta lista de innovaciones en la vida política", dijo.
Una de las innovaciones del PDC, dijo, fue la co-creción del pacto META con el Partido Revolucionario Democrático. "Hay una nueva etapa en el país y esa nueva etapa no puede ser víctima del pasado. Recordamos el pasado, pero ya no estamos en dictadura, ahora estamos más allá. Estamos contribuyendo a un país de cara al futuro", expresó.
Los otros partidos, manifestó, han hecho acuerdos vergonzosos con el PRD, por puestos y por intereses limitados. Ese es el último acto de innovación que ha hecho el PDC antes de la transformación.
"En 1999 tuvimos un acuerdo con el Partido Arnulfista y fue un desastre, allí no había disciplina legislativa y nos dimos cuenta que no había la posibilidad de un entendimiento racional y positivo para el país", señaló.
TRIUNFOS Y DECEPCIONES DEL PDC
Según Arias Calderón, nadie les puede regatear que el PDC estuvo a la vanguardia de la lucha contra la dictadura y por la democratización, un triunfo que comparte con otras fuerzas, pero un triunfo donde la democracia cristiana jugó un papel preponderante.
"Nadie nos puede regatear que hicimos la democratización contra la dictadura, la desmilitarización del país y le dimos su modelo de seguridad pública. Esas han sido nuestras más grandes contribuciones", enfatizó.
Otra gran contribución al país será darle un nuevo cuadro político y enrumbar el discurso hacia temas como el ejercicio responsable de la soberanía, uno de ellos, la decisión que tome frente a la modernización del Canal.
Probablemente, precisó Arias Calderón, el sinsabor más grande ha sido la decepción sufrida en alianzas pasadas.
En la alianza que hicimos para democratizar el país, "hubiéramos querido una democratización más progresista y vimos en el primer periodo democrático cómo resurgían las formas del tradicionalismo político, eso nos decepcionó. Hicimos una democratización hacia atrás", enfatizó.
Precisó que en las pasadas elecciones, el PDC también tuvo una decepción parcial y fue el no aprovechamiento del impulso hacia una tercera fuerza.
"No todas las personas que compartieron esas expectativas con nosotros se han mantenido en ella. Hay quienes han tratado de regresar hacia al bipartidismo y eso en parte es una decepción. Aún así a futuro vamos a dar una alternativa que va a interesar al país", aseguró.
Según Arias Calderón, a partir de ahora el Partido Popular tendrá como objetivo principal el ejercicio responsable de la soberanía en el plano nacional y del Canal, el perfeccionamiento de la actividad y del sistema democrático, la atención a las necesidades sociales y una economía sana que cree empleos.
EL LIDER DE LA TRANSFORMACION DEL PDC
Para Ricardo Arias Calderón uno de los principales objetivos del Partido Popular es el renovar la dirigencia del país y un hombre, según dijo, como el actual presidente del colectivo, Rubén Arosemena, marca una nueva generación en el partido.
"No podemos ofrecerle al país generaciones antiguas para el comienzo del nuevo milenio. Necesitamos tomar la decisión de entregarle la dirigencia del país a gente nueva. Apoyo al presidente del partido porque creo que ofrece una oportunidad nueva para Panamá y para el partido y creo que esa renovación generacional es importante", recalcó.
En este sentido, el presidente del PDC, Rubén Arosemena, consideró que la preocupación que surgió en los años 60 por el deterioro de la situación política ha sido recogida ahora por una nueva generación de dirigentes que piensan que el sistema más conveniente para la democracia sería el pluralismo de partidos políticos sólidos, bien organizados y con una membresía representativa.
Para Arosemena, la integración es la fuerza capital del Partido Popular, al unir a diferentes personalidades provenientes de diferentes experiencias en la vida política y social.
"La integración ha sido real y el resultado del proceso final, cuando el congreso apruebe la declaración de principios, cerrará el primer capítulo de la constitución formal del Partido Popular que de hecho tendrá un cambio de estilo, por la nueva integración del colectivo", enfatizó.
Precisó que hay que reconocer que existe un desgaste del Partido Demócrata Cristiano, producto de lo que fue la lucha frontal contra el régimen militar y se produjo un vacío que ocasionó el repliegue de dirigentes que fueron tradicionalmente las caras visibles del PDC.
"Por eso estamos en un proceso de reingeniería que culmina con la creación de un nuevo partido político, pero que no sólo va más allá de los elementos nuevos, sino también con un proceso de reflexión aguda, sobre todo, del descrédito que viven actualmente los partidos políticos", agregó.
Según Arosemena, el PDC no puede ser indiferente frente al deterioro creciente que existe por parte del conglomerado social hacia los partidos políticos que hoy día son vistos como instituciones que no representan los intereses de la mayoría, sino que juegan a los intereses minoritarios y de grupo.
Frente a esta descomposición que hay, dijo Arosemena, la democracia cristiana ha querido adelantar una visión, "el poder ganar la credibilidad con hechos, decisiones, acciones, recuperando el liderazgo y la credibilidad de la sociedad panameña. "Ese es el gran desafío de nuestro Partido Popular", enfatizó.
ACTUALES DIFERENCIAS
Recientemente, Rubén Arosemena renunció a la presidencia del colectivo por supuestas diferencias con reconocidos integrantes de su colectivo, una decisión que no duró mucho tiempo y que fue calificada por algunos como un "show político".
En este sentido, Arosemena aseguró que cuando renunció a la presidencia del partido buscaba darle una oportunidad a las máximas autoridades del partido de poder hacer una evaluación de su gestión. "Era necesario y saludable que se permitiese este tipo de espacio para la reflexión", sustentó.
Aseguró que su decisión no era parte de un show, sino que en realidad no estaba a gusto con algunas situaciones que estaba observando en el proceso interno de las elecciones para los cargos directivos del Partido Popular.
Las competencias entre miembros que se estaban dando, dijo, iban a terminar en situaciones de tensión que hacen que los equipos se debiliten, y en función de eso y como un llamado de atención a que se hiciera un análisis crítico y reflexivo del comportamiento de cada uno, puso el cargo por delante para demostrar que para ejercer liderazgo dentro de una organización no se necesita del cargo. Ese fue el mensaje que quise enviarle a mis copartidarios y fue bien recibido", destacó.
En torno a las supuestas diferencias surgidas con la también legisladora Teresita Yániz de Arias, Arosemena precisó que "hay diferencias entre la visión de mi persona con otros dirigentes por razones de estilo. Mi liderazgo conciliador no es un liderazgo confrontacional".
Para hacer crecer un partido político, acotó, se necesita tener un presidente que sepa conciliar y guardar la civilidad y evitar que la gente termine entrándose a golpes los unos con los otros, "eso a veces es incomprendido por quienes de alguna u otra forma quieren tener trofeos".
PARTIDO POPULAR NO CREERA EN FIGURAS
Al cuestionar a Arosemena sobre la relación del Partido Popular con el excandidato presidencial Alberto Vallarino, apoyado por el colectivo en las pasadas elecciones, señaló que es cordial, pero enfatizó que en estos momentos no van a tomar tiempo en discutir escenarios políticos electorales.
"En este momento lo que prevalece es organizar el partido para prepararnos hacia el torneo electoral. Ya preparados, entraremos en los temas que van a generar tensión. Discutiremos después las opciones para el Partido Popular y si hay que ir con candidatura propia lo analizaremos. "Lo importante es entender que la época de los bandidos y vaqueros, los buenos y los malos, ya pasó a la historia", recalcó. Ahora, dijo, el Partido no está pensando en figuras políticas, "vamos primero a enrumbar el manejo político y la dirigencia de nuestro nuevo Partido Popular", concluyó.

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