Fraile mensajero de la fe
Publicado 2006/09/30 23:00:00
- Grisel Bethancourt
Una de las decisiones más trascendentales en su vida fue el cierre de varios programas en FETV, el año pasado.
EL DON de la predicación venía inmerso en su ser. Soñaba que podía ser sacerdote, y desde los 5 años ya jugaba a dar misas frente a sus amiguitos. Su abuelo, era el más fiel a las citas en la comunidad de Torrent en Valencia, España, donde creció fray Manuel Santiago Blanquer i Planells.
La historia de este hombre, quien hizo votos de pobreza, hoy nacionalizado panameño, se enmarca en sus 50 años como fraile de la Orden de los Predicadores Dominicos al servicio del país y la comunicación.
Sus inicios los recuerda como una época muy dura para su familia la cual quedó algo dividida, luego de la postguerra española y la asunción al poder del general Francisco Franco.
Tenía fray "Manolo" a finales de la década de los años treinta, unas raíces católicas muy hondas, a sus once años decide ingresar al Seminario Metropolitano de Valencia, donde hizo su bachillerato y estudió latín. A los 16 años, sale del seminario para ingresar a la Universidad, confiando que hubo alguna niña que le guiñara el ojo en esos años mozos.
Su salida se debió a que no quería ser sacerdote diocesano, ya que su misión era ser fraile dominico y a los 17 encaminó su rumbo. "Mi vida tenía un sentido de algo que predicar", recuerda, y es en 1955 cuando entra al noviciado, y en octubre del año siguiente hace su profesión de fe.
Desde ese momento expresó un solo voto: "Obediencia a Dios y a los hermanos".
Fray "Manolo" hizo remembranzas de estos inicios, en momentos en que permanece en reposo en su congregación, tras una delicada intervención quirúrgica. Con una cara sonriente, contó paso a paso cada uno de los momentos vividos hasta esta fecha en el catolicismo, que lo mantienen un poco alejado de la televisión católica que dirige Canal 5 FETV.
En amena conversación, contó cómo transcurrieron ocho años de fuertes estudios, en los que se incluye tres años de filosofía, cinco de teología, vocación por la música, composición, cantos gregorianos, dirección de la coral de orquesta, el latín, la literatura y un post grado en la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino en Roma, donde estudió también el Papa Juan Pablo Segundo.
Sus superiores decidieron su traslado a la ciudad de Panamá en enero de 1971, llegando en barco por ser más barato el pasaje desde la madre patria. Atrás dejó a su familia, y uno de sus más tristes recuerdos el de su padre, Manuel Blanquer, quien falleció tres meses después de su viaje, sin volver a verlo.
Fue en ese año cuando se le encomendó fundar la parroquia Santiago Apóstol de Calle 16, Río Abajo, junto a otro sacerdote dominico, conoció la cultura afroantillana, hasta que fue trasladado Las Cumbres y Alcaldedíaz para trabajar en comunidades de difícil acceso. "Tenía un carrito Lada, que se atascaba", dijo sonriente Blanquer.
Tres años después de estar en Panamá recibió la noticia del delicado estado de salud de su madre, Asunción, a quien pudo darle la última confesión y la unción de los enfermos.
Desde 1982, la comunidad ha podido observar el trabajo del fraile Manuel Santiago Blanquer en los medios de comunicación. Desde esa fecha rediseñó el programa de cristianismo y educación que se transmitía hasta llevarlo a dos revistas televisivas.
Uno de ellos "Los del Camino", transmitido en cadena nacional una hora antes de la emisión del programa " Todo por la Patria" de las Fuerzas de Defensa, el cual en los días más cruentos de la dictadura militar era sacado del aire por su fuerte posición de los hechos que acontecían. Y en Canal 11 se desarrolló el programa conocido como "La Iglesia en Marcha".
Recuerda que le insistió al entonces arzobispo de Panamá, Marcos Gregorio McGrath que las misas no eran suficientes por televisión, ya que tenían que llegar más a la comunidad celebrante.
Con la caída de la dictadura, la Iglesia Católica pidió que la diócesis tuviera una frecuencia, y aunque el gobierno instaurado en 1990 estaba dispuesto a donarles la frecuencia no lo aceptaron, pues los religiosos no querían quedar atados de pies y manos.
Contó que la Orden de los Predicadores dio un aporte, al igual que varias firmas de abogados les ayudaron y realizaron un desayuno sombrero, donde varios empresarios aportaron para poder que se obtuvieran cinco frecuencias cada una a un costo de B/. 5 mil.
Una de las decisiones más trascendentales en la vida del padre Blanquer fue el cierre de varios programas televisivos en FETV el año pasado, entre ellos el noticiero de televisión.
"Fue un momento muy difícil, muy duro", afirmó, pero es un tiempo que prefiere dejar atrás.
Manuel Santiago Blanquer y Planells tiene 67 años de edad.
Es hijo de Manuel y Asunción Blanquer, fallecidos; tiene cuatro hermanos. Su hermana mayor es monja dominica de clausura en Valencia, España.
Se educó en el Seminario Metropolitano de Valencia y en la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino, en Roma, donde estudió Teología.
Fundó en Panamá la parroquia Santiago Apóstol. En la década de los años 80 fue capellán de la Universidad Santa María la Antigua, además fungió como profesor de Filosofía.
Fraile es el nombre dado a los religiosos de ciertas órdenes.
La historia de este hombre, quien hizo votos de pobreza, hoy nacionalizado panameño, se enmarca en sus 50 años como fraile de la Orden de los Predicadores Dominicos al servicio del país y la comunicación.
Sus inicios los recuerda como una época muy dura para su familia la cual quedó algo dividida, luego de la postguerra española y la asunción al poder del general Francisco Franco.
Tenía fray "Manolo" a finales de la década de los años treinta, unas raíces católicas muy hondas, a sus once años decide ingresar al Seminario Metropolitano de Valencia, donde hizo su bachillerato y estudió latín. A los 16 años, sale del seminario para ingresar a la Universidad, confiando que hubo alguna niña que le guiñara el ojo en esos años mozos.
Su salida se debió a que no quería ser sacerdote diocesano, ya que su misión era ser fraile dominico y a los 17 encaminó su rumbo. "Mi vida tenía un sentido de algo que predicar", recuerda, y es en 1955 cuando entra al noviciado, y en octubre del año siguiente hace su profesión de fe.
Desde ese momento expresó un solo voto: "Obediencia a Dios y a los hermanos".
Fray "Manolo" hizo remembranzas de estos inicios, en momentos en que permanece en reposo en su congregación, tras una delicada intervención quirúrgica. Con una cara sonriente, contó paso a paso cada uno de los momentos vividos hasta esta fecha en el catolicismo, que lo mantienen un poco alejado de la televisión católica que dirige Canal 5 FETV.
En amena conversación, contó cómo transcurrieron ocho años de fuertes estudios, en los que se incluye tres años de filosofía, cinco de teología, vocación por la música, composición, cantos gregorianos, dirección de la coral de orquesta, el latín, la literatura y un post grado en la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino en Roma, donde estudió también el Papa Juan Pablo Segundo.
Sus superiores decidieron su traslado a la ciudad de Panamá en enero de 1971, llegando en barco por ser más barato el pasaje desde la madre patria. Atrás dejó a su familia, y uno de sus más tristes recuerdos el de su padre, Manuel Blanquer, quien falleció tres meses después de su viaje, sin volver a verlo.
Fue en ese año cuando se le encomendó fundar la parroquia Santiago Apóstol de Calle 16, Río Abajo, junto a otro sacerdote dominico, conoció la cultura afroantillana, hasta que fue trasladado Las Cumbres y Alcaldedíaz para trabajar en comunidades de difícil acceso. "Tenía un carrito Lada, que se atascaba", dijo sonriente Blanquer.
Tres años después de estar en Panamá recibió la noticia del delicado estado de salud de su madre, Asunción, a quien pudo darle la última confesión y la unción de los enfermos.
Desde 1982, la comunidad ha podido observar el trabajo del fraile Manuel Santiago Blanquer en los medios de comunicación. Desde esa fecha rediseñó el programa de cristianismo y educación que se transmitía hasta llevarlo a dos revistas televisivas.
Uno de ellos "Los del Camino", transmitido en cadena nacional una hora antes de la emisión del programa " Todo por la Patria" de las Fuerzas de Defensa, el cual en los días más cruentos de la dictadura militar era sacado del aire por su fuerte posición de los hechos que acontecían. Y en Canal 11 se desarrolló el programa conocido como "La Iglesia en Marcha".
Recuerda que le insistió al entonces arzobispo de Panamá, Marcos Gregorio McGrath que las misas no eran suficientes por televisión, ya que tenían que llegar más a la comunidad celebrante.
Con la caída de la dictadura, la Iglesia Católica pidió que la diócesis tuviera una frecuencia, y aunque el gobierno instaurado en 1990 estaba dispuesto a donarles la frecuencia no lo aceptaron, pues los religiosos no querían quedar atados de pies y manos.
Contó que la Orden de los Predicadores dio un aporte, al igual que varias firmas de abogados les ayudaron y realizaron un desayuno sombrero, donde varios empresarios aportaron para poder que se obtuvieran cinco frecuencias cada una a un costo de B/. 5 mil.
Una de las decisiones más trascendentales en la vida del padre Blanquer fue el cierre de varios programas televisivos en FETV el año pasado, entre ellos el noticiero de televisión.
"Fue un momento muy difícil, muy duro", afirmó, pero es un tiempo que prefiere dejar atrás.
Manuel Santiago Blanquer y Planells tiene 67 años de edad.
Es hijo de Manuel y Asunción Blanquer, fallecidos; tiene cuatro hermanos. Su hermana mayor es monja dominica de clausura en Valencia, España.
Se educó en el Seminario Metropolitano de Valencia y en la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino, en Roma, donde estudió Teología.
Fundó en Panamá la parroquia Santiago Apóstol. En la década de los años 80 fue capellán de la Universidad Santa María la Antigua, además fungió como profesor de Filosofía.
Fraile es el nombre dado a los religiosos de ciertas órdenes.

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