El comportamiento de la Guardia de Honor debe ser correcto dentro y fuera de la institución
La guardia que con honor escolta el emblema patrio
- Antonio Pérez M. (aperez@epasa.com)
Cinco mujeres, de las 1,700 unidades del Servicio de Protección Institucional (SPI), forman parte de este selecto grupo. Se requiere de la preparación física de los agentes, quienes muchas veces deben permanecer muchas horas de pie en una sola posición.
La misión de escoltar la bandera panameña en un acto solemne es un honor que no todos tienen, porque significa resguardar la soberanía de la nación....
Cifras
- 30 unidades distinguidas del SPI pertenecen a la Guardia de Honor que custodia la bandera panameña.
- 5 es la cantidad de mujeres que conforman la Guardia de Honor del SPI.
Experiencia de superación entre los que forman parte de este grupo
- Son incontables las experiencias contadas por quienes forman parte del grupo selecto que escolta la Bandera, pero todas coinciden en una palabra: el orgullo. La agente Jazmín Guerra es madre y esposa, dice que ser parte de la Guardia de Honor le ha ayudado a orientar a su hija con el buen ejemplo que el uniforme representa. “No hay palabras, al lucir este uniforme sentimos el respeto de la gente, es un orgullo estar aquí”, expresa la agente Guerra. El cabo Maxwell recuerda que de todas sus experiencias, le impactó haber escoltado la Bandera restaurada del 9 de enero de 1964, la que simboliza la soberanía del país.
@antonio052772
La misión de escoltar la bandera panameña en un acto solemne es un honor que no todos tienen, porque significa resguardar la soberanía de la nación.
Así lo ven los miembros de la Guardia de Honor del Servicio de Protección Institucional (SPI), unidad encargada no solo de darle seguridad al pabellón en la Presidencia de la República durante las festividades patrias, también participa en actos solemnes dentro y fuera del Palacio de las Garzas.
Para el teniente Guillermo Silva, del Servicio de Protección Institucional (SPI), ser miembro de la Guardia de Honor es una distinción, pero lucir ese uniforme requiere de sacrificio y compromiso.
“Esa guardia es la encargada de representar a la institución en eventos públicos e importantes”, así definió el teniente Silva el hecho de ser parte de la Guardia de Honor.
Silva detalló que a los que forman parte de esta unidad se les distingue por ser los mejores del cuerpo uniformado, tanto en la formación física y académica como en el aspecto moral.
“Para ingresar a las filas de la Guardia de Honor se debe entrenar mucho y el principal requisito que debe tener la unidad es la voluntad de cumplir con lo que la caracteriza, la disciplina”, comentó.
El oficial destacó que la formación física es fundamental para ser parte de esta unidad, por el hecho de que, en ocasiones, sus miembros deben permanecer varias horas en una sola posición hasta que concluya el acto solemne al que se les ha asignado.
Estas exigencias de preparación física también son superadas por las mujeres; en esta unidad hay cinco damas, quienes aseguran que diariamente echan por tierra ese mito de que son el sexo débil.
Jazmín Guerra tiene el rango de agente en el SPI y asegura que formar parte de la Guardia de Honor ha sido difícil por las exigencias que conlleva ser miembro de la unidad, “pero no imposible”.
Delcio Maxwell, quien también forma parte de las filas de este grupo, admite sentir orgullo por portar el uniforme de la Guardia de Honor.
“De un pie de fuerza de 1,700 unidades, haber sido elegido en este grupo demuestra que se está en un alto grado de eficiencia profesional”, dijo Maxwell.
Izada de la bandera
La población ve a esta agrupación en los desfiles patrios, pero la Guardia de Honor es mucho más que eso, señala el teniente Silva.
Diariamente, desde las seis de la mañana, este grupo hace todo un ritual para izar la bandera panameña.
Este acto es una demostración del alto valor que tiene la bandera para la soberanía nacional, opina el teniente Silva.
Explicó que mientras este acto ocurre en la Presidencia de la República, en cada uno de los recintos principales de la Policía Nacional, Senafront y Senan, un grupo distinguido hace lo mismo.
La imagen
Pertenecer a la Guardia de Honor de la institución de seguridad nacional requiere de un alto grado de honorabilidad, por esta razón no hay espacio para los errores, porque las consecuencias serían fatales para la imagen de la entidad.
En el SPI ya han sufrido esa baja; hace año y medio, un miembro de este distinguido grupo accedió a colaborar con el crimen organizado y fue detenido con un cargamento de droga.
En ese momento, el entonces presidente de la República, Ricardo Martinelli, ordenó que se incrementaran los requisitos, no solo para quienes formaban parte de la Guardia de Honor, sino para todo el que entraba a las filas del SPI.
La información de este hecho se hizo eco a nivel internacional, por esta razón se incluyó la aplicación de pruebas de polígrafo para todo aquel aspirante a este cuerpo uniformado.
Pese a este difícil momento, en la Guardia de Honor del SPI no se ha perdido el norte, allí prevalece la cultura de la disciplina, los oficiales de rangos superiores vigilan que cada paso que se haga, se realice de manera sincronizada.

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