Ministerios no saben qué hacer con el nuevo escudo
Publicado 2006/05/13 23:00:00
- Mogadiscio/
La tarea involucra el cambio de todos los escudos que están alrededor del mundo en embajadas y consulados.
A PESAR que hace varios días la Asamblea Nacional aprobó en tercer debate cambiar el Águila Imperial del Escudo de Armas por el Águila Arpía, se desconoce el procedimiento, costo y la entidad responsable del reemplazo del símbolo.
La responsabilidad sobre este cambio saltó de una institución a otra. Panamá América contactó al Ministerio de la Presidencia, en donde se informó que esa era responsabilidad de la Cancillería de la República.
Allí se explicó que esa responsabilidad era compartida con el Ministerio de Educación, pero en esta última cartera desconocían la medida.
La nueva ley aprobada, que está a la espera de la sanción presidencial, continúa generando controversias. Para el historiador panameño, José Antonio Amador Velarde, no se debe colocar el Águila Arpía sobre el Escudo Nacional, porque entre otros aspectos, se viola el derecho de autor del creador de esta insignia patria, que en el diseño original presentaba al Águila Imperial.
La situación ha llegado al extremo que Amador Velarde le envió una carta al presidente Martín Torrijos, para que devuelva la ley aprobada a la Asamblea Nacional y convoque a una comisión para analizar las modificaciones al Escudo Nacional.
"No se debe colocar la figura del Águila Arpía, porque es una figura indigna", enfatizó el historiador. Además, la Real Academia Española de la Lengua la define como "un ave fabulosa, cruel y sucia, con rostro de mujer y lo demás de ave de rapiña".
Para el propulsor de esta ley, el diputado Raúl Rodríguez, a la modificación del Escudo de Armas no le cabe la figura de derecho de autor, pues se trata de un un símbolo que es patrimonio nacional.
En una abierta defensa a la ley aprobada, Rodríguez recordó que la norma que crea el escudo sólo habla del águila, más no especifica la especie. Se decidió por la figura del Águila Arpía, porque es el ave nacional, además que se buscaba darle uniformidad al tipo de águila sobre el escudo.
Antes de aprobar la ley se contactó al recién fallecido historiador, Jorge Conte Porras, quien reconoció que el autor del Escudo, Nicanor Villalaz, nunca especificó el tipo de águila al diseñar el Escudo Nacional.
A juicio del diputado, corresponderá a las autoridades competentes establecer los mecanismos a seguir para retirar los escudos tradicionales y colocar los nuevos que llevarán la figura del Aguila Arpía. Sin embargo, desconoce con exactitud el procedimiento que se deberá seguir.
En el Ministerio de Relaciones Exteriores sólo se informó que el cambio del escudo representa una labor onerosa, debido a que significaría cambiar todas las imágenes de este símbolo que se encuentran en diferentes partes del mundo. No obstante, reaparece el común denominador, se desconoce el procedimiento exacto a seguir.
Un clima de incertidumbre envuelve el tema. Funcionarios que pueden hablar lo hacen pidiendo la reserva del nombre.
Habrá que retirar los escudos que existen en las embajadas y consulados. Sin embargo, no se precisa el costo, ni de manera aproximada.
En 1904 el Escudo tenía siete estrellas.
En 1925 se suben a nueve el número de estrellas.
En 1941 se cambió el lema a "honor, justicia y libertad" y se reemplazó el azadón por el pico y las armas colgadas y en posición de descanso quedaron descolgadas en posición de alerta y se eliminan dos estrellas.
En 1946 vuelven a ser nueve estrellas.
La responsabilidad sobre este cambio saltó de una institución a otra. Panamá América contactó al Ministerio de la Presidencia, en donde se informó que esa era responsabilidad de la Cancillería de la República.
Allí se explicó que esa responsabilidad era compartida con el Ministerio de Educación, pero en esta última cartera desconocían la medida.
La nueva ley aprobada, que está a la espera de la sanción presidencial, continúa generando controversias. Para el historiador panameño, José Antonio Amador Velarde, no se debe colocar el Águila Arpía sobre el Escudo Nacional, porque entre otros aspectos, se viola el derecho de autor del creador de esta insignia patria, que en el diseño original presentaba al Águila Imperial.
La situación ha llegado al extremo que Amador Velarde le envió una carta al presidente Martín Torrijos, para que devuelva la ley aprobada a la Asamblea Nacional y convoque a una comisión para analizar las modificaciones al Escudo Nacional.
"No se debe colocar la figura del Águila Arpía, porque es una figura indigna", enfatizó el historiador. Además, la Real Academia Española de la Lengua la define como "un ave fabulosa, cruel y sucia, con rostro de mujer y lo demás de ave de rapiña".
Para el propulsor de esta ley, el diputado Raúl Rodríguez, a la modificación del Escudo de Armas no le cabe la figura de derecho de autor, pues se trata de un un símbolo que es patrimonio nacional.
En una abierta defensa a la ley aprobada, Rodríguez recordó que la norma que crea el escudo sólo habla del águila, más no especifica la especie. Se decidió por la figura del Águila Arpía, porque es el ave nacional, además que se buscaba darle uniformidad al tipo de águila sobre el escudo.
Antes de aprobar la ley se contactó al recién fallecido historiador, Jorge Conte Porras, quien reconoció que el autor del Escudo, Nicanor Villalaz, nunca especificó el tipo de águila al diseñar el Escudo Nacional.
A juicio del diputado, corresponderá a las autoridades competentes establecer los mecanismos a seguir para retirar los escudos tradicionales y colocar los nuevos que llevarán la figura del Aguila Arpía. Sin embargo, desconoce con exactitud el procedimiento que se deberá seguir.
En el Ministerio de Relaciones Exteriores sólo se informó que el cambio del escudo representa una labor onerosa, debido a que significaría cambiar todas las imágenes de este símbolo que se encuentran en diferentes partes del mundo. No obstante, reaparece el común denominador, se desconoce el procedimiento exacto a seguir.
Un clima de incertidumbre envuelve el tema. Funcionarios que pueden hablar lo hacen pidiendo la reserva del nombre.
Habrá que retirar los escudos que existen en las embajadas y consulados. Sin embargo, no se precisa el costo, ni de manera aproximada.
En 1904 el Escudo tenía siete estrellas.
En 1925 se suben a nueve el número de estrellas.
En 1941 se cambió el lema a "honor, justicia y libertad" y se reemplazó el azadón por el pico y las armas colgadas y en posición de descanso quedaron descolgadas en posición de alerta y se eliminan dos estrellas.
En 1946 vuelven a ser nueve estrellas.

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