Muhammad Ali volvió a ser el ídolo del pueblo
Publicado 2000/09/12 23:00:00
- Bolivia
El ex campeón olímpico Muhammad Ali rompió su estricto protocolo y recordó los viejos tiempos del boxeador y deportista de multitudes cuando en un suburbio de la ciudad australiana de Adelaide se entregó por completo a los aficionados que acudieron a verlo en una factoría local.
Ali abandonó el lujoso automóvil en el que viajaba y comenzó a estrechar la mano y firmar autógrafos a más de un centenar de personas que se encontraban en la factoría de Visy, cuyo dueño, Richard Pratt, de Melbourne, lo tiene como su invitado de honor.
El tres veces campeón de los pesos completos dijo sentirse feliz de poder volver a encontrarse con las personas sencillas y normales, que son a las que quiere y respeta.
"Cuando era boxeador, muy raramente me dejaban que me acercase a las personas como ustedes que iban a verme a los sitios donde peleaba y ahora tengo una oportunidad de oro", comentó Ali.
El ex ganador de la medalla de oro olímpica destacó que el motivo de su gira por Australia era precisamente el de poder reunirse con la gente.
"Ahora podrán comprobar personalmente que soy buena persona como siempre dije que lo era", bromeó Ali.
A pesar de los visibles efectos de la enfermedad de Parkinson, Ali demostró una vez más su gran habilidad para seguir expresando las frases ingeniosas y punzantes que ya lo han inmortalizado.
"Siempre he dicho y lo reitero que el boxeador que más duro me pegó y más difícil me puso las cosas en el cuadrilátero fue Joe Frazier", señaló Ali.
El ex campeón del mundo también tuvo palabras para su hija Laila, quien ha comenzado a boxear, y se limitó a decir que era una chica muy hermosa. "Si ustedes ven una foto de ella sabrán que lo digo es verdad porque se la hizo después de mí", bromeó Ali.
Pero el momento estelar de la reunión de Ali con los aficionados australianos se produjo cuando dijo que había llegado para anunciar su vuelta a los cuadriláteros.
"Quiero hacer un anuncio que va a sorprender a todo el mundo...He decidido volver a los cuadriláteros en plenitud de forma", señaló Ali.
Los aficionados le dedicaron la mayor ovación con gritos de "Ali, Ali, Ali" y "Eres el más grande".
El ex campeón del mundo explicó que su entrada al mundo del boxeo de dio después que a los 12 años le robaron la bicicleta y fue a denunciarlo a un policía que entrenaba a algunos peleadores jóvenes.
"La bicicleta nunca apareció, pero yo continué boxeando y dejando fuera de combate a niños de la misma edad", subrayó el considerado por muchos como el boxeador más grande de todos los tiempos.
A la pregunta sobre qué otro deporte le hubiese gustado practicar de no haber sido boxeador, Ali no quiso nombrar ninguno, pero sí dijo que hubiese sido el más grande de todos los tiempos.
Después de completar su visita a Adelaida, Ali tiene previsto completar su gira por otras factorías Visy en las ciudades de Brisbane y Sydney para luego asistir a la celebración de los Juegos Olímpicos de la misma ciudad australiana.
Ali abandonó el lujoso automóvil en el que viajaba y comenzó a estrechar la mano y firmar autógrafos a más de un centenar de personas que se encontraban en la factoría de Visy, cuyo dueño, Richard Pratt, de Melbourne, lo tiene como su invitado de honor.
El tres veces campeón de los pesos completos dijo sentirse feliz de poder volver a encontrarse con las personas sencillas y normales, que son a las que quiere y respeta.
"Cuando era boxeador, muy raramente me dejaban que me acercase a las personas como ustedes que iban a verme a los sitios donde peleaba y ahora tengo una oportunidad de oro", comentó Ali.
El ex ganador de la medalla de oro olímpica destacó que el motivo de su gira por Australia era precisamente el de poder reunirse con la gente.
"Ahora podrán comprobar personalmente que soy buena persona como siempre dije que lo era", bromeó Ali.
A pesar de los visibles efectos de la enfermedad de Parkinson, Ali demostró una vez más su gran habilidad para seguir expresando las frases ingeniosas y punzantes que ya lo han inmortalizado.
"Siempre he dicho y lo reitero que el boxeador que más duro me pegó y más difícil me puso las cosas en el cuadrilátero fue Joe Frazier", señaló Ali.
El ex campeón del mundo también tuvo palabras para su hija Laila, quien ha comenzado a boxear, y se limitó a decir que era una chica muy hermosa. "Si ustedes ven una foto de ella sabrán que lo digo es verdad porque se la hizo después de mí", bromeó Ali.
Pero el momento estelar de la reunión de Ali con los aficionados australianos se produjo cuando dijo que había llegado para anunciar su vuelta a los cuadriláteros.
"Quiero hacer un anuncio que va a sorprender a todo el mundo...He decidido volver a los cuadriláteros en plenitud de forma", señaló Ali.
Los aficionados le dedicaron la mayor ovación con gritos de "Ali, Ali, Ali" y "Eres el más grande".
El ex campeón del mundo explicó que su entrada al mundo del boxeo de dio después que a los 12 años le robaron la bicicleta y fue a denunciarlo a un policía que entrenaba a algunos peleadores jóvenes.
"La bicicleta nunca apareció, pero yo continué boxeando y dejando fuera de combate a niños de la misma edad", subrayó el considerado por muchos como el boxeador más grande de todos los tiempos.
A la pregunta sobre qué otro deporte le hubiese gustado practicar de no haber sido boxeador, Ali no quiso nombrar ninguno, pero sí dijo que hubiese sido el más grande de todos los tiempos.
Después de completar su visita a Adelaida, Ali tiene previsto completar su gira por otras factorías Visy en las ciudades de Brisbane y Sydney para luego asistir a la celebración de los Juegos Olímpicos de la misma ciudad australiana.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.