El Colegio Médico de Panamá
Publicado 2002/11/16 00:00:00
- Katherine Palacio P./CrÃtica
La Ley 41 del 5 de agosto de 2002, crea el Colegio Médico de Panamá y se le asignan funciones. Esta entidad fue presentada a la Asociación Médica Nacional desde el año 1957 y había sido, prácticamente, aprobado hasta que a última hora, el Dr. Antonio González Revilla llamó la atención sobre la ilegalidad de la obligatoriedad de pertenecer al mismo. Desde entonces, durmió la idea hasta que la desperté yo mientras era Presidenta de la Asociación Médica Nacional. Por egoísmo de algunos dirigentes médicos, no ha sido hasta ahora que logramos nuestro sueño, aunque no totalmente. Algo es algo. "Se trata de un instrumento jurídico que otorga a una entidad profesional autónoma facultad para orientar, supervisar y garantizar la óptima observación de los principios fundamentales de la práctica profesional médica".
El Colegio Médico tendrá a su cargo los problemas éticos y deontológico; es decir, lo concerniente a la práctica de la medicina. No crean que fue fácil llegar a un acuerdo con las autoridades de salud y, sobre todo con el cuerpo de asesores legales que pusieron toda clase de objeciones a la ley. Afortunadamente, hemos logrado lo más que quisieron ofrecernos y estoy segura de lograr una buena entidad. En principio, todo país civilizado cuenta con un Colegio Médico que es beneficioso para los galenos y para la población que estará protegida de la mala práctica y la falta de ética que pudiera cometer alguno.
Cuando se crean colegios profesionales como corporaciones de Derecho Público, en caso de la medicina, estará en condiciones de impulsar leyes que mejoren la práctica de la profesión, coadyuvará con las autoridades de salud y de la Facultad de Medicina para la creación de reglamentaciones. Cuidará el perfeccionamiento científico; estará en condiciones de estudiar a fondo para decir al Consejo Técnico de Salud a quien le corresponde o no el título de médico y la acreditación de especialidades. Esto sería así porque el Consejo Técnico expide los títulos, pero debe corresponder a los médicos estudiar y decidir si esos créditos son ciertos o falsos y si corresponden a la acreditación que se le expedirá. Cuidará la educación continua, las becas que se otorguen para estudios especializados, sin decidir a quién se le otorgue, pero habrá un control.
Lástima que no quisieron las autoridades de salud la obligatoriedad de pertenecer al Colegio. Sin embargo, los médicos tenemos la obligación de elevar el status de esa entidad para que se convierta en la primera organización médica. Tenemos la obligación de dar atribuciones internas que sean atractivas para que los médicos se inscriban espontáneamente y lo engrandezcan como debe ser.
¿Que hemos tenido rechazo a la idea? Sí. Pero, son algunos médicos que no tuvieron ellos la idea y ahora son como el perro del hortelano: ni comen ni dejan comer al amo. También se oponen los indisciplinados que no quieren control alguno a sus actuaciones como profesionales de la medicina; no lo quieren quienes están acostumbrados a faltar a la ética impunemente. Se inició la inscripción de los médicos en el Colegio y, hasta ahora, ha tenido buena acogida, pero necesita más información, más comunicación para que más colegas se apersonen a las oficinas de la Asociación Médica Nacional en el Ateneo de Ciencias y Artes. Recuerden que ser médicos es querer a la humanidad, es sentir amor por sus pacientes y por todas las personas y es tener vocación por esa profesión que es tan hermosa como la mejor. Nos permite estar junto a las tragedias y las desgracias humanas porque jugamos con la salud que es lo más lindo que tiene el ser humano y, por lo tanto, se supone que nos humanizamos más. Ojalá los colegas comprendan el valor del Colegio y se inscriban para honrar el esfuerzo hecho por muchos de nosotros.
El Colegio Médico tendrá a su cargo los problemas éticos y deontológico; es decir, lo concerniente a la práctica de la medicina. No crean que fue fácil llegar a un acuerdo con las autoridades de salud y, sobre todo con el cuerpo de asesores legales que pusieron toda clase de objeciones a la ley. Afortunadamente, hemos logrado lo más que quisieron ofrecernos y estoy segura de lograr una buena entidad. En principio, todo país civilizado cuenta con un Colegio Médico que es beneficioso para los galenos y para la población que estará protegida de la mala práctica y la falta de ética que pudiera cometer alguno.
Cuando se crean colegios profesionales como corporaciones de Derecho Público, en caso de la medicina, estará en condiciones de impulsar leyes que mejoren la práctica de la profesión, coadyuvará con las autoridades de salud y de la Facultad de Medicina para la creación de reglamentaciones. Cuidará el perfeccionamiento científico; estará en condiciones de estudiar a fondo para decir al Consejo Técnico de Salud a quien le corresponde o no el título de médico y la acreditación de especialidades. Esto sería así porque el Consejo Técnico expide los títulos, pero debe corresponder a los médicos estudiar y decidir si esos créditos son ciertos o falsos y si corresponden a la acreditación que se le expedirá. Cuidará la educación continua, las becas que se otorguen para estudios especializados, sin decidir a quién se le otorgue, pero habrá un control.
Lástima que no quisieron las autoridades de salud la obligatoriedad de pertenecer al Colegio. Sin embargo, los médicos tenemos la obligación de elevar el status de esa entidad para que se convierta en la primera organización médica. Tenemos la obligación de dar atribuciones internas que sean atractivas para que los médicos se inscriban espontáneamente y lo engrandezcan como debe ser.
¿Que hemos tenido rechazo a la idea? Sí. Pero, son algunos médicos que no tuvieron ellos la idea y ahora son como el perro del hortelano: ni comen ni dejan comer al amo. También se oponen los indisciplinados que no quieren control alguno a sus actuaciones como profesionales de la medicina; no lo quieren quienes están acostumbrados a faltar a la ética impunemente. Se inició la inscripción de los médicos en el Colegio y, hasta ahora, ha tenido buena acogida, pero necesita más información, más comunicación para que más colegas se apersonen a las oficinas de la Asociación Médica Nacional en el Ateneo de Ciencias y Artes. Recuerden que ser médicos es querer a la humanidad, es sentir amor por sus pacientes y por todas las personas y es tener vocación por esa profesión que es tan hermosa como la mejor. Nos permite estar junto a las tragedias y las desgracias humanas porque jugamos con la salud que es lo más lindo que tiene el ser humano y, por lo tanto, se supone que nos humanizamos más. Ojalá los colegas comprendan el valor del Colegio y se inscriban para honrar el esfuerzo hecho por muchos de nosotros.

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