Panamá
El lamentable caso de Clayton Dietz ¿Y Panamá?
- Silvio Guerra Morales
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Como abogado penalista que soy, al tener conocimiento de este muy lamentable caso, vinieron a mi memoria mis estudios y toda mi experiencia tras los múltiples casos atendidos en los tribunales panameños. Me produce triste pesar la situacion del niño Clayton Dietz y dolor por la muerte de Douglas Dietz quien, como padre, todo indica que no hacía otra cosa que sentar disciplina o poner pautas en su hogar. Todo un hogar, una familia, destruida.
Los hechos: Juzgarán, como adulto, a Clayton Dietz, un niño de apenas 11 años quien está acusado de matar a su padre adoptivo Douglas Dietz, de 43 años. Todo ocurrió el día 13 de enero de 2026, en Estados Unidos, Pennsylvania, South Marquet Street, Duncan non Borough, en el Condado de Perry. La causa del enojo o “rabieta” del niño, fue porque su padre le quitó una consola de Nintendo Switch y le ordenó que ya era hora de irse a dormir. El niño, a hurtadillas, mientras sus padres dormían, en búsqueda desesperada de la consola, dio con la llave de una caja fuerte de su padre. La abrió y allí, en lugar de la consola, encontró un arma de fuego (Montada o cargada, está por definirse). La tomó y se dirigió a la habitación de sus padres, apuntó sobre la cabeza de su papá y la detonó. La madre, Jillia, declara que sintió como olor a pólvora en la habitación, similar a la de los fuegos artificiales; luego, escucha que algo está goteando, se levanta y encuentra que el goteo no era otra cosa que la sangre de su esposo quien estaba muerto. La madre dijo que después de los hechos encontró al niño escondido en un armario de la casa. El niño, al que se ha negado la libertad bajo fianza, permanece detenido en la prisión de Perry. Clayton Dietz enfrentará cargos de homicidio. Mucho se ha cuestionado lo fácil que fue para el niño abrir la caja fuerte en donde se hallaba el arma de fuego cargada, sólo había que presionar el gatillo. En la noche anterior, la madre mostraba en Facebook cómo el niño, adoptado en 2018, celebraba su cumpleaños. La Policía ha contado que el niño confirmó que sacó el arma de la caja fuerte y que caminó al lado de la cama donde estaba su padre. En ese momento, disparó. Clayton, quien fue adoptado en 2018, fue detenido y acusado de homicidio. Se le negó la libertad bajo fianza y se encuentra detenido en la prisión del condado de Perry.
Días después del hecho, un amigo de la familia, David Stuckey, en una entrevista a un medio, dijo que apoyó a Jillia (la madre) y a Douglas tras la adopción de Clayton, pues el niño tiene autismo el cual se intensificó en 2025. Añadió: “Si le preguntas (a Clayton) quién soy, te dirá que soy el Tío David. Tenemos un vínculo único. Es extraordinario el salto, en las señales de alerta que notamos, hasta el extremo de este evento”, dijo Stuckey, quien es psicólogo. Agregó que, a petición de Jillia —quien es su amiga desde hace más de 30 años— redactó una carta al Distrito Escolar de Susquenita pidiendo que trasladaran a Clayton a un centro de educación conductual, citando crecientes preocupaciones sobre su comportamiento con sus compañeros de clase. Y adicionó que: “En la carta, me referí a la violencia escolar que estamos viendo y que algunos de estos comportamientos sutiles podrían eventualmente conducir a una situación así”, dijo Stuckey. Dichos comportamientos se refieren a interacciones con otros alumnos, entre las cuales se encuentran comentarios de índole sexual a compañeros y las peticiones de varios padres de que Clayton fuera trasladado de escuela. Stuckey afirmó que aunque no se hizo caso a las peticiones, los padres de Clayton le brindaron toda la atención que necesitaba. Concluyó que amaban a su hijo y él los amaba a ellos.
Hará cuestión de pocos días, compartiendo con mis hijos Silvio y Cristian, estudiantes de Derecho, platicábamos sobre mis experiencias tribunalicias y les expresaba mi pasión por la Psiquiatría Forense, la Medicina Legal y otras materias afines, las cuales siempre me resultaron indispensables y de enorme utilidad cuando, como abogado defensor, analizaba un caso de homicidio y también de otros delitos. Las heramientas que tales materias me dispensaron, sin duda alguna, me ayudaron a comprender mucho mejor el fenómeno criminal y se afincó en mi la idea de que no todo aquel que mata o apaga una vida, necesariamente, sea un criminal, un homicida, un delincuente.
Inclusive, puedo decir, afirmar, que no todo acusado es un delincuente. Estudié y así aprendí que el perfil de un criminal lo caracterizan ciertas notas que es necesario mencionar: Conducta de frialdad e indiferencia, irrespeto por los valores y principios en que se cimenta la famila, la sociedad, irrespeto e incredulidad para con Dios, aborrece y desprecia consejos buenos, se inclina al mal, tiene problemas de fijacion de ideas obsesivas, compulsivas, presenta adicciones (sexo, alcohol, drogas, fetiches,etc.), ausencia de respeto
por la vida, negación a admitir la culpa o de hacerse responsable por un hecho o acto, psicotismo, ansiedad y alta tensión, etc.
Para ello, destaco el hecho de que el Derecho Penal, tanto en la doctrina como en la legislación, tiene sus esquemas dogmáticos para categorizar que cuando la acción del agente está viciada en su voluntad, mal puede atribuírsele al sujeto acusado el hecho criminoso. Tales son los casos en donde se ausenta la voluntad del sujeto o que éste presenta taras psiquiátricas que mutilan o silencian, la desaparecen, la voluntad del agente.
Bueno es formularnos, como tema de discusión, las siguientes interrogantes: 1. ¿Es, penalmente, responsable el menor Clayton Dietz?; 2. Actuó el niño con una voluntad libre y no viciada por factores que obnubilaron su inteligencia y su capacidad de razonar?, 3. A la edad de 11 años, podríamos, acaso, pensar que existe la voluntad formada en la persona?; 4.¿Son culpables Douglas y Jillia de la crianza de su hijo y de haberle provisto de la consola de nintendo al niño?; 5. ¿Es el menor culpable o lo es la sociedad y los gobiernos que no ponen freno al uso de celualres pore parte de niños y adoslescentes?. Lo cierto es que el celular, la tablet, el Ipad y tantos otros aparatos digitales, se han convertido en la adicción número uno de niños y adultos. Padres que no atienden a sus niños ni a sus adolescentes por estar metidos, día y noche, en los celulares, entretenidos en videos y otros deleites sensuales que en nada edifican ni construyen a la inteligencia humana ni al espíritu, mucho menos a la de los menores e infantes.
Como abogado penalista, desde ya puedo decir, que no vislumbro condena para el niño Clayton Dietz. Autista, con problemas conductuales, víctima de bullyng, con una historia familiar que concluye con la muerte de su padre adoptivo, pero que, de hecho, ya traía antecedentes de otro hogar o familia a la cual ya no pertenecía. Los expertos (peritos) en Trabajo Social, la Psiquiatría Forense, la Psicología Clínica, Criminología y Victimología, Criminogénesis, etc., mucho tendrán que decir en el juicio y no dudo que será a favor del menor Dietz. Cobra a favor de su inocencia el hecho de la recientísima decision de un Jurado en los E.E.U.U., cuyo veredicto de culpabilidad a las redes sociales de Facebook, Instagram, Meta, You Tube y otras, acusadas de generar adicciones entre los menores y engancharlos en sus plataformas, siembra un antes y un después en la tutela efectiva y la total protección de las mentes e inteligencias de nuestros niños y adoslecentes. Me atrevería a decir que, inclusive, de adultos y ancianos.
En Panamá, tengamos presente, ya se han dado situaciones que aunque no han llegado al crimen, pudieron haber desembocado en trágicas situaciones. En los medios panameños se recogen estos dos casos: 1. Un menor de 10 años intentó agredir a sus padres con un machete porque le quitaron el celular. El hecho se registró en la provincia de Chiriquí. 2. Una niña de 13 años golpea a su mamá por quitarle el celular. El hecho se dio en la Provincia de Panamá Oeste. La niña de 13 años perdió el respeto a su madre y le levantó la mano con un golpe.
Como se puede advertir, estos hechos de violencia y hasta de homicidios, relacionados al uso de celulares, vienen aconteciendo en todas partes del mundo. Éstos involucran, entre otros, diversos factores, veamos: 1. Son menores de edad, adolescentes o preadolescentes; 2. Hay de por medio un teléfono o celular, una tablet, un Ipad, una consola de Nintendo, una computadora, etc., 3. En el menor se evidencia una adicción al uso del aparato (celular, tablet, otros), pues dedica largas horas frente a ellos; 4. Padres que intentan ejercer autoridad, tardíamente, al advertir la adicción del menor y despojan del aparato al niño, niña o adolescente; 5. Reacción violenta y extrema del menor en perjuicio de sus progenitores o tutores; 6. Han sido los propios padres o cuando no un tío o algun allegado a la familia, quienes han regalado el aparato al menor; 7. El menor o niño olvida todo su entorno, centrando todas sus energías físicas y mentales en el aparato, inclsuive la interacción familiar y social es nula. 8. Otros.
Es hora ya que el Estado hable, intervenga. Ministerio de Educación debe intervenir y regular el uso de celulares en las escuelas. Psicológos y psiquiatras, por favor, salgan a decir algo en bien de nuestra niñez y adolescencia. Padres de mi Patria, por amor a Dios, ejerzan la patria potestad con amor y discilplina. ¡Educa al niño y no castigarás al honbre!
“Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Biblia-Libro de Proverbios, 22:6). Abierto queda el debate. ¡Dios bendiga a la Patria!

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