Micropartículas.
La educación panameña a la sombra de un bosón
El pasado 4 de julio de 2012, desde Europa, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, conocida bajo las siglas en francés de CERN, anunció al mundo
El pasado 4 de julio de 2012, desde Europa, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, conocida bajo las siglas en francés de CERN, anunció al mundo sobre el posible descubrimiento de una micropartícula escurridiza llamada el bosón de Higgs, en honor del físico británico Peter Higgs.
Acá en Panamá, esto no dio ni frío ni calor. Unos pequeños párrafos en los periódicos, una pequeña mención en la tele y ya. Algunas personas en la calle ni se dieron por enteradas y no hubo un concurrido número de periodistas buscando a nuestros doctores físicos universitarios esperando una explicación.
La razón es sencilla, la educación panameña no nos da ni nos ha dado las herramientas necesarias para entender estos acontecimientos. A Michael Faraday, en el siglo XIX, cuando inventó el motor eléctrico y los políticos le preguntaron para qué servía eso, él simplemente les contestó: "Señor, no tengo la menor idea, aunque seguro que en veinte años usted podrá cobrar impuestos por ello". Ahora todo el mundo usa el motor eléctrico hasta en los autos. Bueno, en esa etapa estamos nosotros.
Permítanme recordarles un poco de ciencia básica: En la escuela nos enseñaron que lo más pequeño que hay en la naturaleza es el átomo: protones y neutrones unidos en lo que se conoce como el núcleo atómico y electrones girando a su alrededor. La electricidad se la debemos a los electrones y las explosiones atómicas se las debemos a la ruptura del núcleo del átomo.
Hasta ahí estamos todos conscientes, ¿no? Pues bien, sucede que la tecnología y la investigación han desmenuzado ese prototipo de elementalidad y las partículas más pequeñas de la naturaleza no son los átomos, sino que ya hemos alcanzado a conocer con qué se constituyen los átomos: de fermiones y de bosones (perdonen por las palabritas… pero así se llaman).
Los fermiones son los componentes de la materia sólida, es decir los protones, neutrones y electrones. Y los bosones son las unidades mínimas de las fuerzas de la naturaleza: estas fuerzas son el electromagnetismo, las fuerzas nucleares fuerte y débil y la gravedad (algunas te suenan familiares, otras no, por el momento vamos a dejarlo ahí como fuerzas, porque si no, el artículo se me hace muy largo). Para decirlo en buen castellano: los fermiones son los ladrillos y los bosones son el cemento que mantiene unido a los ladrillos, lo que llamamos fuerzas.
Todas las partículas tienen una propiedad a la que llamamos "masa". La masa no es lo mismo que el peso. Tenemos la misma masa en la Tierra que en la Luna, aunque allí pesamos menos. Los científicos se dieron cuenta de que a altas energías, la fuerza débil y el electromagnetismo se comportaban igual, pero a bajas energías eran muy diferentes. La partícula responsable del electromagnetismo, no tenía masa, pero las partículas responsables de la interacción débil, tenían una masa enorme. Es decir, a altas energías se comportaban igual como si no tuvieran masa, pero a bajas energías no. La pregunta que surgió entonces era: Ya sabíamos de qué están hechas las cosas y cómo permanecen unidas pero, ¿por qué tienen masa las partículas?
La respuesta a esta pregunta la dieron muchos físicos, entre ellos Peter Higgs, y su descripción es muy original: en todo el universo existe un campo, el campo de Higgs, en donde viajan las partículas. Es como aquel juego de niños lleno de pelotas de plástico que les gusta a nuestros hijos: las pelotas de plástico son el campo y los niños las partículas. Si el niño es delgado y fino, pasa a través de las pelotas sin dificultad. Si es gordo y panzón le cuesta trabajo moverse entre ellas. El misterio de por qué tienen masa las partículas, que era una teoría muy bonita, ya prácticamente está corroborada y nuestra noción de qué está hecho el universo no va a ser más un cuento de hadas sino una realidad demostrada. Es decir, estamos constituidos por microladrillos unidos con cemento-fuerzas y ¡ambas con masa!
Como ve, todavía nuestra educación está a años-luz de otras naciones, pero la esperanza es que este artículo salió publicado, usted tuvo el interés de leerlo y en un país tan chico como el nuestro, estamos dando, usted y yo, la primera pulgada de la gran milla del conocimiento.
Presidente de la Asociación Panameña de Aficionados a la Astronomía.

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