¿Niño Dios, Papa Nöel o Santa Claus?
Publicado 2002/12/25 00:00:00
- Australia/
Hoy en día tenemos problemas cuando se acerca el Adviento de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, al que usual y popularmente llamamos Navidad. El problema radica en algo muy simple. A los cristianos se nos enseña que existe un solo Dios verdadero, invisible, al que debemos adorar y venerar aunque no lo veamos. A eso se llama fe. Luego se nos enseña que por amor a su creación (nosotros), y para lograr que nos reuniéramos con él al final de los tiempos luego del pecado de Adán y Eva, envió a su hijo, Jesús, quien después de su peregrinar en la tierra, antes de unirse al Padre, nos dejó al defensor, o sea, al Espíritu Santo. Y la vida de Jesús en el momento de su natividad y tierna infancia, nos indica que unos Magos de Oriente le fueron a adorar y le obsequiaron ricos presentes.
De allí que durante siglos, luego que se estableciera la fecha para celebrar la visita de los Magos, cada 6 de enero era el momento aprovechado por los padres y parientes de niños pequeños para hacerles obsequios sencillos. No obstante, siempre existió la noción si te portas bien, el Niño Dios te traerá regalos. Para algunos, el Niño Dios no existe porque tal cual no aparece en la Biblia. Pero dado que Jesús es Dios y se dio el lujo de ser niño, no hay ninguna herejía en referirse a él en sus años tiernos como Niño Dios.
Hace más de mil años, al parecer en la actual Turquía, vivió un obispo llamado Nicolás, el cual con su capa roja, en tiempos invernales repartía comida y sencillos obsequios a los más necesitados, tanto que un día fue hallado muerto congelado, ya anciano y con venerable barba blanca, por haber dado hasta su capa a unos pobres. Su fama creció por toda Europa, donde según el idioma su nombre fue cambiando.
Y en cada región aparecerá progresivamente un señor anciano, de larga barba, con capa roja. Este personaje, San Nicolás, se añadirá a la celebración navideña tal vez de modo errado, diciéndose a los niños que si te portas bien, San Nicolás te traerá regalos en Navidad.
Pasa el tiempo y en Estados Unidos se inventa una bebida gaseosa hecha con 1mg de coca diluida con azúcar en caramelo, agua carbonatada, cafeína y extractos de la raíz de la planta africana llamada cola: Coca-Cola. La imagen de la Coca-Cola para el invierno norteño, época que corresponde a la Navidad, pronto fue ligada con un señor gordo, blanquísimo, rubicundo, canoso, de larga cabellera y una barba blanca como ningún ser humano tendrá jamás. Usaba una gorra invernal roja con ribetes blancos, y en lugar de la capa obispal, su vestido era una casaca y un pantalón, ambos rojos con ribetes blancos y un ancho cinturón negro de charol. A este personaje coca-colino estadounidense le llamaron Saint Claus, por deformación de una manera arcaica germánica de decir Nicolás. En América del Sur, en son de mofa, le llaman Viejo Pascuero.
Poco después, para europeizar un poco al personaje, se le ligó a un trineo tirado por renos, de los cuales el jefe era llamado Rodolfo, y se caracterizaba por tener una gran nariz luminosa roja para guiarlos en la noche cuando tiraba el trineo en el que Saint Claus viajaba por el mundo de noche para bajar por las chimeneas de las casas en que habitaban niños bien portados para dejarles juguetes al pie del árbol de navidad o adentro de un calcetín enorme tejido en lana, colgado del marco de la chimenea de la sala. Este "personaje" ornamental, el calcetín, es de origen europeo.
Pero como "saint" olía a católico, pronto se le eliminó y se contraccionó para decir, en inglés vulgar, Sa"nt"a Claus. Para entonces, la mitología coca-colina estadounidense del Siglo XX inventó otros personajes paganos para imponerse sobre los festejos católicos y latinos: Frosty el muñeco de nieve, ligado con la magia. Luego siguió la personalización del espíritu de la Navidad luchando contra la Bruja de Invierno. Después los ingleses protestantes también hicieron un rico aporte: "la Justicia Navideña", personaje apocalíptico en su forma pero pagano en su actuar, que se acerca a las personas agrias que no disfrutan ni dejan disfrutar la Navidad a los demás, y que les da una oportunidad para que se retracten y sean queridos por los demás.
Como Santa Claus era célibe, y eso lo hacía compatible con el sacerdocio cristiano, la mitología coca-colina inventó que estaba casado con Mamá Clause. Pero igual que los demás grandes símbolos estadounidenses anti católicos, era una pareja estéril y anti-famillia, tanto como Mickey Mouse y Mimi, así como el Pato Donald y Daysi, y Popeye con Oliva. Esto influyó en el frágil y vacío inconsciente infantil de dos generaciones: hombre y mujer no tienen que casarse sino ser amigos y novios y no tener hijos.
Franceses y nórdicos revivieron costumbres celtas y druidas que pronto fueron objeto de coca-colización, como es la rama de muérdago golgando de algún sitio, y que si un hombre se cruzaba con una mujer bajo esa ramita, debían intercambiarse un beso.
Como vemos, de un solo Dios maravilloso y amoroso, hemos quedado en un bosque de paganismo pseudo-céltico y coca-colizado en donde las madres hacen creer a sus hijos que Santa Claus existe y ni en broma mencionan a Jesús, en su fase de Niño Dios. Ya ni siquiera les mencionan a los magos de oriente ni se celebra el 6 de enero, antaño tradicionalmente día para los niños.
Meditemos. ¿Hasta dónde nos dejaremos interferir nuestras concepciones? Si somos cristianos y estamos en Navidad, deberíamos comportarnos como cristianos en Navidad, no como paganos en tierra pagana.
(panahistoria1@yahoo.es)
De allí que durante siglos, luego que se estableciera la fecha para celebrar la visita de los Magos, cada 6 de enero era el momento aprovechado por los padres y parientes de niños pequeños para hacerles obsequios sencillos. No obstante, siempre existió la noción si te portas bien, el Niño Dios te traerá regalos. Para algunos, el Niño Dios no existe porque tal cual no aparece en la Biblia. Pero dado que Jesús es Dios y se dio el lujo de ser niño, no hay ninguna herejía en referirse a él en sus años tiernos como Niño Dios.
Hace más de mil años, al parecer en la actual Turquía, vivió un obispo llamado Nicolás, el cual con su capa roja, en tiempos invernales repartía comida y sencillos obsequios a los más necesitados, tanto que un día fue hallado muerto congelado, ya anciano y con venerable barba blanca, por haber dado hasta su capa a unos pobres. Su fama creció por toda Europa, donde según el idioma su nombre fue cambiando.
Y en cada región aparecerá progresivamente un señor anciano, de larga barba, con capa roja. Este personaje, San Nicolás, se añadirá a la celebración navideña tal vez de modo errado, diciéndose a los niños que si te portas bien, San Nicolás te traerá regalos en Navidad.
Pasa el tiempo y en Estados Unidos se inventa una bebida gaseosa hecha con 1mg de coca diluida con azúcar en caramelo, agua carbonatada, cafeína y extractos de la raíz de la planta africana llamada cola: Coca-Cola. La imagen de la Coca-Cola para el invierno norteño, época que corresponde a la Navidad, pronto fue ligada con un señor gordo, blanquísimo, rubicundo, canoso, de larga cabellera y una barba blanca como ningún ser humano tendrá jamás. Usaba una gorra invernal roja con ribetes blancos, y en lugar de la capa obispal, su vestido era una casaca y un pantalón, ambos rojos con ribetes blancos y un ancho cinturón negro de charol. A este personaje coca-colino estadounidense le llamaron Saint Claus, por deformación de una manera arcaica germánica de decir Nicolás. En América del Sur, en son de mofa, le llaman Viejo Pascuero.
Poco después, para europeizar un poco al personaje, se le ligó a un trineo tirado por renos, de los cuales el jefe era llamado Rodolfo, y se caracterizaba por tener una gran nariz luminosa roja para guiarlos en la noche cuando tiraba el trineo en el que Saint Claus viajaba por el mundo de noche para bajar por las chimeneas de las casas en que habitaban niños bien portados para dejarles juguetes al pie del árbol de navidad o adentro de un calcetín enorme tejido en lana, colgado del marco de la chimenea de la sala. Este "personaje" ornamental, el calcetín, es de origen europeo.
Pero como "saint" olía a católico, pronto se le eliminó y se contraccionó para decir, en inglés vulgar, Sa"nt"a Claus. Para entonces, la mitología coca-colina estadounidense del Siglo XX inventó otros personajes paganos para imponerse sobre los festejos católicos y latinos: Frosty el muñeco de nieve, ligado con la magia. Luego siguió la personalización del espíritu de la Navidad luchando contra la Bruja de Invierno. Después los ingleses protestantes también hicieron un rico aporte: "la Justicia Navideña", personaje apocalíptico en su forma pero pagano en su actuar, que se acerca a las personas agrias que no disfrutan ni dejan disfrutar la Navidad a los demás, y que les da una oportunidad para que se retracten y sean queridos por los demás.
Como Santa Claus era célibe, y eso lo hacía compatible con el sacerdocio cristiano, la mitología coca-colina inventó que estaba casado con Mamá Clause. Pero igual que los demás grandes símbolos estadounidenses anti católicos, era una pareja estéril y anti-famillia, tanto como Mickey Mouse y Mimi, así como el Pato Donald y Daysi, y Popeye con Oliva. Esto influyó en el frágil y vacío inconsciente infantil de dos generaciones: hombre y mujer no tienen que casarse sino ser amigos y novios y no tener hijos.
Franceses y nórdicos revivieron costumbres celtas y druidas que pronto fueron objeto de coca-colización, como es la rama de muérdago golgando de algún sitio, y que si un hombre se cruzaba con una mujer bajo esa ramita, debían intercambiarse un beso.
Como vemos, de un solo Dios maravilloso y amoroso, hemos quedado en un bosque de paganismo pseudo-céltico y coca-colizado en donde las madres hacen creer a sus hijos que Santa Claus existe y ni en broma mencionan a Jesús, en su fase de Niño Dios. Ya ni siquiera les mencionan a los magos de oriente ni se celebra el 6 de enero, antaño tradicionalmente día para los niños.
Meditemos. ¿Hasta dónde nos dejaremos interferir nuestras concepciones? Si somos cristianos y estamos en Navidad, deberíamos comportarnos como cristianos en Navidad, no como paganos en tierra pagana.
(panahistoria1@yahoo.es)

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.