Reflexiones de Pastoral Social, Cáritas
Publicado 2003/12/13 00:00:00
- Ginela C. Escala/CrÃtica
Por considerarlo de sumo interés para todos los ciudadanos conscientes de la realidad nacional y por reflexionar en torno a los graves problemas que agobian a la nación en el momento de nuestro centenario, nos permitimos reproducir las reflexiones de la Pastoral Social, Cáritas. Navidad y Consumo. "Sabemos cuando se acerca la Navidad, porque desde meses atrás, los comerciantes empiezan sus campañas de "compre", "consuma" y use. Y la única diferencia en este año 2003, es una mayor comercialización todavía de la que, originalmente era una fiesta para conmemorar y hacer presente el nacimiento de Jesús, el Mecías. Según el relato del evangelio, los primeros a quienes Dios anuncia la buena noticia y los primeros para quienes esa noticia, fue una buena noticia, fueron los pobres y pecadores, y los excluidos de nuestro tiempo por el sistema neoliberal a quienes les ha nacido un salvador. Pero a la vista de cómo celebramos nosotros ahora este acontecimiento, ¿es la Navidad una buena noticia para los empobrecidos y los excluidos de Panamá?.
Navidad y Centenario. Este año 2003, Panamá ha celebrado sus cien años como República sin que haya logrado realmente su independencia. En este año 2003, preguntémonos ¿qué significó para los pobres de Panamá la celebración de este centenario? ¿Significó el comienzo, siquiera de la salvación de los pobres respecto a su situación de empobrecimiento? ¿Se fue todo en discursos, en palabras bonitas, en celebraciones huecas, en fuegos de artificio? ¿Se consolidó la soberanía nacional o se enajenó, todavía más poniendo por medio de tratados engañosos al pueblo de Panamá en manos de grandes empresas internacionales que se hacen cada año más ricas a costa de los países y los pueblos más pobres? ¿Significó el Centenario de la República la reintegración real del territorio nacional en beneficio de las inmensas mayorías del país o, más bien, el apoderamiento del territorio reintegrado en manos de las mismas familias, dueñas de todo Panamá? ¿Qué fue ese concurso Miss Universo, sino un carnaval de trivialidades, una comercialización incluso de la belleza de las mujeres, que no aprovechó sino a grandes empresarios extranjeros y a grandes y pocos empresarios panameños? ¿Realmente es una ayuda a la independencia y a la soberanía del país la imposición de tratados de libre comercio, el establecimiento de zonas económicas especiales, o que, tercamente, nos metan en el Area de Libre Comercio de las Américas? ¿Estos acuerdos comerciales negociados, en secreto, benefician al país, benefician a las grandes mayorías nacionales? ¿A quiénes realmente benefician?
Navidad y elecciones. Este año centenario es un año electoral. Se promueve a los candidatos a los servicios públicos y nacionales como a cualquier producto comercial, se corrompe todavía más a la estructura política del país, se fortalece la ya destructiva partidocracia, se convierte la elección de los funcionarios nacionales, que debieran promover el bien común en una burla festiva y despilfarradora que pone precio a la conciencia ciudadana.
Navidad y cristianismo. Nosotros somos cristianos, por eso anunciamos la buena noticia del reino de Dios. En esta Navidad del centenario de nuestra independencia incompleta, reafirmamos que otro Panamá y otro mundo es posible. Como cristianos y cristianas creemos que ya ha nacido entre nosotros quien es la salvación de las pobres y la liberación de los pecadores. En este Panamá que queremos y soñamos, la comunidad cristiana quiere ser, al mismo tiempo, alternativa y levadura.
Los valores del reino de Dios que predicamos y queremos testimoniar con nuestra vida, iluminan e inspiran la participación de los cristianos y cristianas en lo político, lo económico y lo social. Los seres humanos somos encarnación de Dios, no objetos desechables o "bajas colaterales" en el camino del enriquecimiento desmesurado de unos pocos, sean éstos individuos o países. Jesús, el Mesías nos revela la infinita dignidad de cada hombre y mujer de nuestro mundo y patria. En esta Navidad del Centenario reafirmamos como Iglesia, pueblo de Dios, nuestra opción preferencial por los pobres y su causa. Es a los pobres a quienes Dios les anuncia la buena noticia de que ha nacido para ellos un Salvador".
Navidad y Centenario. Este año 2003, Panamá ha celebrado sus cien años como República sin que haya logrado realmente su independencia. En este año 2003, preguntémonos ¿qué significó para los pobres de Panamá la celebración de este centenario? ¿Significó el comienzo, siquiera de la salvación de los pobres respecto a su situación de empobrecimiento? ¿Se fue todo en discursos, en palabras bonitas, en celebraciones huecas, en fuegos de artificio? ¿Se consolidó la soberanía nacional o se enajenó, todavía más poniendo por medio de tratados engañosos al pueblo de Panamá en manos de grandes empresas internacionales que se hacen cada año más ricas a costa de los países y los pueblos más pobres? ¿Significó el Centenario de la República la reintegración real del territorio nacional en beneficio de las inmensas mayorías del país o, más bien, el apoderamiento del territorio reintegrado en manos de las mismas familias, dueñas de todo Panamá? ¿Qué fue ese concurso Miss Universo, sino un carnaval de trivialidades, una comercialización incluso de la belleza de las mujeres, que no aprovechó sino a grandes empresarios extranjeros y a grandes y pocos empresarios panameños? ¿Realmente es una ayuda a la independencia y a la soberanía del país la imposición de tratados de libre comercio, el establecimiento de zonas económicas especiales, o que, tercamente, nos metan en el Area de Libre Comercio de las Américas? ¿Estos acuerdos comerciales negociados, en secreto, benefician al país, benefician a las grandes mayorías nacionales? ¿A quiénes realmente benefician?
Navidad y elecciones. Este año centenario es un año electoral. Se promueve a los candidatos a los servicios públicos y nacionales como a cualquier producto comercial, se corrompe todavía más a la estructura política del país, se fortalece la ya destructiva partidocracia, se convierte la elección de los funcionarios nacionales, que debieran promover el bien común en una burla festiva y despilfarradora que pone precio a la conciencia ciudadana.
Navidad y cristianismo. Nosotros somos cristianos, por eso anunciamos la buena noticia del reino de Dios. En esta Navidad del centenario de nuestra independencia incompleta, reafirmamos que otro Panamá y otro mundo es posible. Como cristianos y cristianas creemos que ya ha nacido entre nosotros quien es la salvación de las pobres y la liberación de los pecadores. En este Panamá que queremos y soñamos, la comunidad cristiana quiere ser, al mismo tiempo, alternativa y levadura.
Los valores del reino de Dios que predicamos y queremos testimoniar con nuestra vida, iluminan e inspiran la participación de los cristianos y cristianas en lo político, lo económico y lo social. Los seres humanos somos encarnación de Dios, no objetos desechables o "bajas colaterales" en el camino del enriquecimiento desmesurado de unos pocos, sean éstos individuos o países. Jesús, el Mesías nos revela la infinita dignidad de cada hombre y mujer de nuestro mundo y patria. En esta Navidad del Centenario reafirmamos como Iglesia, pueblo de Dios, nuestra opción preferencial por los pobres y su causa. Es a los pobres a quienes Dios les anuncia la buena noticia de que ha nacido para ellos un Salvador".

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