Desarrollo
Resiliencia, anticiparse y planificar para el futuro
- Ramiro Campos (opinion@epasa.com)
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Para aumentar su capacidad de resiliencia, se piensa que las ciudades necesitarán adoptar estrategias de planificación urbana y de diseño de edificios que les permitan aumentar sus habilidades para responder mejor y adaptarse a las tensiones económicas, sociales y físicas que enfrentarán a medida que enfrenten los retos de la creciente escasez de energía, cambio climático y cambio de población.
Cuando se trata de resolver problemas cívicos, una de las palabras de moda de hoy es la "resiliencia". A medida que la noción de resiliencia se transmite a través de las culturas y se aplica a cientos de ciudades de todo el mundo, diversas ideas sobre el propósito de las ciudades y de los individuos que residen en ellas se convierten en un obstáculo potencial.
En la Fundación Rockefeller, el proyecto de 100 Ciudades Resilientes resalta la resistencia urbana en todo el mundo, donde Panamá forma parte de esta iniciativa. Empresas como Siemens están entrando en acción, al igual que organizaciones como el Banco Mundial. Se están publicando libros, se celebran conferencias y, en todo el mundo, se fomenta la resiliencia.
A primera vista, la resiliencia parece una lente clara para abordar los problemas de las ciudades, lo que sugiere - a diferencia de "sostenible" o "habitable" - un estándar de medición bastante inclusivo. La resistencia refleja la capacidad de una ciudad para perseverar frente a la emergencia, para continuar su misión central a pesar de los desafíos desalentadores, y es lo más apropiado para las discusiones de temáticas en las que se ve inserto el ser humano.
El concepto también se extiende más allá de la preparación para desastres, a medida que las ciudades trabajan para construir la resiliencia, deben desarrollar procedimientos que les permitan llevar a cabo su misión diaria, sea cual sea su misión.
La resiliencia en los sistemas sociales humanos entiende que existe la capacidad adicional de los seres humanos para poder, en cierta medida, anticiparse y planificar para el futuro. La resiliencia se confiere tanto en sistemas humanos como ecológicos por su capacidad de adaptación a estas tensiones externas y choques. Tomando la definición presentada en ResilientCity.org. como definición de trabajo, se propone lo siguiente:
"Una Ciudad Resiliente es aquella que ha desarrollado capacidades para ayudar a absorber los choques y tensiones futuros a sus sistemas e infraestructuras sociales, económicas y técnicas para poder mantener esencialmente las mismas funciones, estructuras, sistemas e identidad".
Para aumentar su capacidad de resiliencia, se piensa que las ciudades necesitarán adoptar estrategias de planificación urbana y de diseño de edificios que les permitan aumentar sus habilidades para responder mejor y adaptarse a las tensiones económicas, sociales y físicas que enfrentarán a medida que enfrenten los retos de la creciente escasez de energía, cambio climático y cambio de población.
En conclusión, desarrollar la capacidad de mayor resiliencia implicará a las ciudades en una compleja red de decisiones económicas, de planificación, de diseño y desarrollo que, combinadas, deben ser diseñadas para transformar nuestros actuales sistemas económicos urbanos altamente energéticos en mucho menos energéticos y mucho menos intensivos en carbono.
Docente universitario.

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