Recordando a la Ciudad que Crece
Publicado 1999/10/19 23:00:00
- Zenaida Vásquez
Marcada con hechos trascendentales de carácter socio-político, la ciudad de Chitré cumplió ayer sus 151 años de fundación, rodeada de conmemoraciones, desfiles cívicos y folclóricos, manifestaciones propias de la cultura panameña.
Con algunos hechos históricos hemos querido resaltar los paisajes del Chitré de ayer.
Para designar algunos lugares en el país, se han utilizado nombres de caciques como Natá de los Caballeros, Chirú, Parita, Penonomé y otros.
Para el historiador Fabio Rodríguez Ríos, los nombres de indígenas de las poblaciones son difíciles de investigar. No hay antecedentes de escrituras, cronistas como en la colonia, y sólo se cuenta con leyendas y narraciones transmitidas de generación en generación, agrega Rodríguez.
En tanto, sobre el nombre de Chitré, a pesar de ser una población joven, muy poco se conoce realmente su origen exacto.
Se sabe que el nombre de Chitré, precisa el historiador, fue tomado de un cacique famoso, vasallo del Gran París, Parita o Antataura, que vivió en las tierras entre los ríos Parita y La Villa.
También se tiene conocimiento, explica Rodríguez, que fue el nombre de un curandero indígena. Otra versión señala, además, que procede del dialecto guaymí, que se hablaba en todo el centro oeste del istmo panameño, el cual traducido significa "Lugar de la luna".
Cuenta la leyenda que al bajar los indígenas de las tierras altas y montañas, hacia el litoral que hoy ocupa la ciudad de Chitré, a recoger sal en sus playas, en noches de luna decían: "gariche tunike Chitré" (vamos a recoger la sal al lugar de la luna).
Según el profesor Rodríguez, también director del Museo de Herrera, dos corrientes han ejercido poderosa influencia en la denominación de los nombres de los pueblos: la indígena y la ibérica.
Respecto a la herencia hispánica, Rodríguez detalla que la influencia religiosa ha sido predominante. De este modo se utilizó el nombre del santo que celebra el calendario cristiano a la fecha de fundación.
Muchas poblaciones, desde Norte hasta Sur América, hay una infinidad de áreas que toman su fundación de acuerdo al patrón del pueblo.
La ciudad de Chitré ha tomado, así como el distrito de Aguadulce, el día en que se celebra el patrón San Juan Bautista.
Otros antecedentes detallan que el primer maestro de obras de la Iglesia de Chitré fue Eusebio Pérez y dos años después lo reemplazó Belarmino Urriola. Como albañiles fueron contratados Andrés Colado, Antonio Ríos, Leopoldo Castulovich, León Mendoza, Diego Pérez y Francisco Centella.
Le correspondió a Manuel Berrez hacer las imágenes de los santos de la Iglesia Catedral San Juan Bautista. Y para ejercer el sacerdocio en la parroquia, Melitón Martín, quien estuvo al frente desde 1892 hasta 1938.
A manera de incógnita, los colores amarillo y azul que identifican a la provincia herrerana como su bandera, no tienen ningún significado, sin embargo, algunos profesores han querido resaltar que asemejan a los arrozales y al mar y el cielo.
A pesar de ello, en 1942, durante un tornero nacional de baloncesto en Panamá, había que distinguir las provincias con su bandera y colores, y según un sorteo, a Herrera se le concedió por suerte los colores amarillos y azul.
Recuerda, además, que el primer Consejo de Chitré se realizó en 1905, el cual fue formado por Adolfo Quintero, Diego Pérez, Pacífico Ríos, Arcadio Rivera y David Burgos. Y el primer alcalde fue José Concepción Ríos.
La primera escuela pública se instaló en 1870. Y en 1894 se editó el semanario Chitré, a cargo de Antonio Burgos, el cual se puede considerar como el surgimiento del periodismo en el interior de la república.
Con algunos hechos históricos hemos querido resaltar los paisajes del Chitré de ayer.
Para designar algunos lugares en el país, se han utilizado nombres de caciques como Natá de los Caballeros, Chirú, Parita, Penonomé y otros.
Para el historiador Fabio Rodríguez Ríos, los nombres de indígenas de las poblaciones son difíciles de investigar. No hay antecedentes de escrituras, cronistas como en la colonia, y sólo se cuenta con leyendas y narraciones transmitidas de generación en generación, agrega Rodríguez.
En tanto, sobre el nombre de Chitré, a pesar de ser una población joven, muy poco se conoce realmente su origen exacto.
Se sabe que el nombre de Chitré, precisa el historiador, fue tomado de un cacique famoso, vasallo del Gran París, Parita o Antataura, que vivió en las tierras entre los ríos Parita y La Villa.
También se tiene conocimiento, explica Rodríguez, que fue el nombre de un curandero indígena. Otra versión señala, además, que procede del dialecto guaymí, que se hablaba en todo el centro oeste del istmo panameño, el cual traducido significa "Lugar de la luna".
Cuenta la leyenda que al bajar los indígenas de las tierras altas y montañas, hacia el litoral que hoy ocupa la ciudad de Chitré, a recoger sal en sus playas, en noches de luna decían: "gariche tunike Chitré" (vamos a recoger la sal al lugar de la luna).
Según el profesor Rodríguez, también director del Museo de Herrera, dos corrientes han ejercido poderosa influencia en la denominación de los nombres de los pueblos: la indígena y la ibérica.
Respecto a la herencia hispánica, Rodríguez detalla que la influencia religiosa ha sido predominante. De este modo se utilizó el nombre del santo que celebra el calendario cristiano a la fecha de fundación.
Muchas poblaciones, desde Norte hasta Sur América, hay una infinidad de áreas que toman su fundación de acuerdo al patrón del pueblo.
La ciudad de Chitré ha tomado, así como el distrito de Aguadulce, el día en que se celebra el patrón San Juan Bautista.
Otros antecedentes detallan que el primer maestro de obras de la Iglesia de Chitré fue Eusebio Pérez y dos años después lo reemplazó Belarmino Urriola. Como albañiles fueron contratados Andrés Colado, Antonio Ríos, Leopoldo Castulovich, León Mendoza, Diego Pérez y Francisco Centella.
Le correspondió a Manuel Berrez hacer las imágenes de los santos de la Iglesia Catedral San Juan Bautista. Y para ejercer el sacerdocio en la parroquia, Melitón Martín, quien estuvo al frente desde 1892 hasta 1938.
A manera de incógnita, los colores amarillo y azul que identifican a la provincia herrerana como su bandera, no tienen ningún significado, sin embargo, algunos profesores han querido resaltar que asemejan a los arrozales y al mar y el cielo.
A pesar de ello, en 1942, durante un tornero nacional de baloncesto en Panamá, había que distinguir las provincias con su bandera y colores, y según un sorteo, a Herrera se le concedió por suerte los colores amarillos y azul.
Recuerda, además, que el primer Consejo de Chitré se realizó en 1905, el cual fue formado por Adolfo Quintero, Diego Pérez, Pacífico Ríos, Arcadio Rivera y David Burgos. Y el primer alcalde fue José Concepción Ríos.
La primera escuela pública se instaló en 1870. Y en 1894 se editó el semanario Chitré, a cargo de Antonio Burgos, el cual se puede considerar como el surgimiento del periodismo en el interior de la república.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.