¿Registró usted su libro en la Biblioteca Nacional?
Publicado 2000/12/04 00:00:00
- Yessika Valdés
Este libro que tiene usted en su cama, en su escritorio, anaquel o mesita de noche junto a su cabecera, o el que está leyendo ahora mismo, pudiera ser que no estuvieran cumpliendo con la ley que establece que todo libro debe ser registrado en el Sistema Internacional para la Numeración de Libros (ISBN).
Aparte de que pasan por encima de esta reglamentación, las publicaciones que no tienen ISBN limitan su participación en el mercado del libro a nivel del orbe. Pero, pudiera ser que no lo han registrado porque desconocen que existe el ISBN y en qué consiste. Por lo tanto, en este artículo les informamos sobre la materia para que subsanen este error y se beneficien de las ventajas de aparecer en los repertorios del ISBN a nivel internacional.
Hablemos un poquito sobre esta "cédula" literaria como la identificó recientemente una fuente de la Biblioteca Nacional "Ernesto J. Castillero R., agencia panameña del ISBN. No importa dónde se haya publicado el libro, éste tiene un número ISBN (Número Internacional Normalizado para Libros) que lo identifica, de forma tal que no puede confundírsele con ningún otro. También este determina la clase de encuadernación o la edición de la publicación.
Y, es oportuno añadir que pueden participar del ISBN no sólo las personas naturales o jurídicas, sino empresas, asociaciones, fundaciones, agrupaciones y todo tipo de organismo que edite libros.
Este código universal se estableció en 1966 a raíz de que en la Tercera Conferencia Internacional sobre Investigación y Racionalización del Mercado del Libro, que se efectuó en Berlín, Alemania, se vio que había tal necesidad, pero no fue hasta el año 1972 en que se creó la Agencia Internacional del ISBN con cuya autorización en cada nación hay una institución responsable de asignar los códigos locales.
En nuestro país el uso del ISBN fue establecido vía el artículo cuatro (4) del Decreto No.26 de 5 de febrero de 1997.
UBICACION
El ISBN se le coloca a los documentos registrados en la Agencia local para el ISBN en el reverso de la portada y la cubierta, para que fácilmente sea visto.
REQUISITOS
Hay una serie de datos que debe proveer a la Agencia del ISBN el editor cuando va a publicar un libro, (folleto, multimedia, microforma, publiación en el Sistema Braille y Software de computación) para que le asignen el número que le corresponde a la obra y la edición. Esta información incluye:
Nombre de la editorial
Título de la obra
Autor (es)
Lugar de edición
Presentación de la obra
Gramaje
Tipo de papel
Tipo de impresión, tamaño en cm.
Número de páginas
Precio
Adicionalmente, el editor (a) debe suministrar la siguiente información:
Nombre de la editorial
Año de fundación
Actividad principal
Naturaleza de la editorial
Línea de la editorial
Producción editorial anual
Temática de editorial
Nombre completo de la persona responsable del ISBN.
Según un panfleto informativo de la Fundación Pro Biblioteca Nacional los libros que cuentan con un ISBN, reciben promoción de diversas maneras, ya que el ISBN se incluye en catálogos y anuncios publicitarios de editores, listas de canje de libros y directorios, al igual que en bibliografías nacionales e internacionales. También en fichas bibliográficas y en los repertorios del ISBN a nivel internacional.
Pero, allí no queda todo. Gracias a este código de identificación de publicaciones el personal de bibliotecas, casas editoras y librerías puede llevar un mejor inventario del material con que cuenta.
Adicional a este control bibliográfico, se da el de los haberes en almacenes y depósitos de publicaciones. Además, hay una estandarización de los procesos técnicos en las bibliotecas, puesto que entre otras cosas facilita la transmisión de pedidos (hasta vía Internet), de transacciones económicas, de identificación de editoriales.
Hay que añadir a lo antes dicho que el ISBN es útil también ya que favorece la planificación de la política editorial y respalda el incremento de la bibliografía nacional a través del depósito legal, que desdichadamente está siendo incumplido por personas que desconocen o se le olvida el deber de entregar a la Biblioteca Nacional varios ejemplares de cada publicación.
De hecho, es importante prestar nota de la necesidad de dar un ISBN a las publicaciones que se hacen en Panamá y ayudar a crecer nuestra Biblioteca Nacional, donde se custodia la producción bibliográfica de Panamá y a la que desinteresadamente y como un voto de confianza han donado sus bibliotecas personales (que cuentan con varios miles de ejemplares, de gran valor histórico un buen número) respetados intelectuales o sus familiares ante el fallecimiento de éstos y conociendo del interés que en vida demostraron por la cultura.
Aparte de que pasan por encima de esta reglamentación, las publicaciones que no tienen ISBN limitan su participación en el mercado del libro a nivel del orbe. Pero, pudiera ser que no lo han registrado porque desconocen que existe el ISBN y en qué consiste. Por lo tanto, en este artículo les informamos sobre la materia para que subsanen este error y se beneficien de las ventajas de aparecer en los repertorios del ISBN a nivel internacional.
Hablemos un poquito sobre esta "cédula" literaria como la identificó recientemente una fuente de la Biblioteca Nacional "Ernesto J. Castillero R., agencia panameña del ISBN. No importa dónde se haya publicado el libro, éste tiene un número ISBN (Número Internacional Normalizado para Libros) que lo identifica, de forma tal que no puede confundírsele con ningún otro. También este determina la clase de encuadernación o la edición de la publicación.
Y, es oportuno añadir que pueden participar del ISBN no sólo las personas naturales o jurídicas, sino empresas, asociaciones, fundaciones, agrupaciones y todo tipo de organismo que edite libros.
Este código universal se estableció en 1966 a raíz de que en la Tercera Conferencia Internacional sobre Investigación y Racionalización del Mercado del Libro, que se efectuó en Berlín, Alemania, se vio que había tal necesidad, pero no fue hasta el año 1972 en que se creó la Agencia Internacional del ISBN con cuya autorización en cada nación hay una institución responsable de asignar los códigos locales.
En nuestro país el uso del ISBN fue establecido vía el artículo cuatro (4) del Decreto No.26 de 5 de febrero de 1997.
UBICACION
El ISBN se le coloca a los documentos registrados en la Agencia local para el ISBN en el reverso de la portada y la cubierta, para que fácilmente sea visto.
REQUISITOS
Hay una serie de datos que debe proveer a la Agencia del ISBN el editor cuando va a publicar un libro, (folleto, multimedia, microforma, publiación en el Sistema Braille y Software de computación) para que le asignen el número que le corresponde a la obra y la edición. Esta información incluye:
Nombre de la editorial
Título de la obra
Autor (es)
Lugar de edición
Presentación de la obra
Gramaje
Tipo de papel
Tipo de impresión, tamaño en cm.
Número de páginas
Precio
Adicionalmente, el editor (a) debe suministrar la siguiente información:
Nombre de la editorial
Año de fundación
Actividad principal
Naturaleza de la editorial
Línea de la editorial
Producción editorial anual
Temática de editorial
Nombre completo de la persona responsable del ISBN.
Según un panfleto informativo de la Fundación Pro Biblioteca Nacional los libros que cuentan con un ISBN, reciben promoción de diversas maneras, ya que el ISBN se incluye en catálogos y anuncios publicitarios de editores, listas de canje de libros y directorios, al igual que en bibliografías nacionales e internacionales. También en fichas bibliográficas y en los repertorios del ISBN a nivel internacional.
Pero, allí no queda todo. Gracias a este código de identificación de publicaciones el personal de bibliotecas, casas editoras y librerías puede llevar un mejor inventario del material con que cuenta.
Adicional a este control bibliográfico, se da el de los haberes en almacenes y depósitos de publicaciones. Además, hay una estandarización de los procesos técnicos en las bibliotecas, puesto que entre otras cosas facilita la transmisión de pedidos (hasta vía Internet), de transacciones económicas, de identificación de editoriales.
Hay que añadir a lo antes dicho que el ISBN es útil también ya que favorece la planificación de la política editorial y respalda el incremento de la bibliografía nacional a través del depósito legal, que desdichadamente está siendo incumplido por personas que desconocen o se le olvida el deber de entregar a la Biblioteca Nacional varios ejemplares de cada publicación.
De hecho, es importante prestar nota de la necesidad de dar un ISBN a las publicaciones que se hacen en Panamá y ayudar a crecer nuestra Biblioteca Nacional, donde se custodia la producción bibliográfica de Panamá y a la que desinteresadamente y como un voto de confianza han donado sus bibliotecas personales (que cuentan con varios miles de ejemplares, de gran valor histórico un buen número) respetados intelectuales o sus familiares ante el fallecimiento de éstos y conociendo del interés que en vida demostraron por la cultura.
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