Sangra, apta para toda ocasión
Publicado 2007/08/31 23:00:00
- Vircy Duarte T.
Es refrescante, fcil de hacer y se puede servir con cualquier plato u ocasión.
LOS cócteles se han convertido en todo un arte. Para algunas personas son la clave del éxito de sus fiestas o reuniones.
En todos hay un misterio que envuelve momentos especiales, sobre todo al prepararlos. De la gran variedad que existe, uno de los más populares es la sangría, un ponche de vino.
Los ingredientes de la sangría varían mucho, especialmente, en cuanto a la fruta (manzana, cereza, naranja, piña, otras), si debe llevar licores y cuáles, y la presencia o la falta de soda. A veces se hace también con vino blanco en lugar del rojo, en cuyo caso se llama sangría blanca, asegura Jean Quiel, bartender del Hotel Bristol.
Para preparar esta bebida, Quiel utiliza vino tinto, fruta picada, endulzador y un poco de brandy, triple sec, u otro licor.
No se recomienda utilizar uvas, ya que son la base del vino y "no tendría ninguna gracia", comenta.
Para lograr el éxito de una sangría, es necesario dejar que el sabor de las frutas se mezcle con los demás ingredientes. Se debe dejar por varias horas en la refrigeradora, después se le añade el hielo y está lista para servir.
La ventaja de esta bebida es que es apta para acompañar casi cualquier plato u ocasión.
La sangría es el resultado de las tradiciones españolas en la forma de hacer y de beber vino. Surgió de forma natural en las áreas costeras mediterráneas, donde los vinos y los zumos de frutas se han producido durante años.
No se conoce ningún tratado formal acerca de la historia de la sangría, pero se cree que su "invención" data de épocas muy antiguas.
La mayoría de los vinos que se bebían en áreas del Mediterráneo en la época clásica se endulzaban de alguna forma, y es muy posible que la sangría (vino+zumo de frutas) lograra ya aceptación en aquella época por las destacadas cualidades refrescantes de la mezcla.
En ningún otro lugar del Mediterráneo estaban los ingredientes básicos de la sangría tan presentes como en España. Así la tradición sobrevivió y esta bebida comenzó a ser asociada a sus orígenes españoles.
El nombre "sangría" hace referencia al color rojo del vino utilizado de base en su preparación, ya que eran tradicionalmente vinos fuertes, de color rojo.
Hoy día la sangría es una bebida muy popular no sólo en España, sino en todo el mundo, preparada en cualquier época del año. Se ha adaptado a los ingredientes de cada lugar donde se prepara.
Con el pasar del tiempo, el concepto de sangría se adaptó al ambiente de las ocasiones festivas:
1. Ligera: Tiene bajo contenido de alcohol que ayuda a evitar residuos en el organismo, por su fácil y rápida absorción en el sistema sanguíneo.
2. Dietética: Además de refrescante posee menos azúcar que otras bebidas.
3. Afrutada: Las frutas permiten que una buena sangría retorne al vino alguno de los más valiososos nutrientes que se pierden en el proceso de fermentación.
4. Ligeramente ácida: Tiene un toque de acidez indispensable para compensar su dulzura característica.
En diversos lugares, la sangría ha adoptado otro nombre por la manera en que la preparan.
Como la llamada sangría castellana de Chile (que se elabora con el contenido de una botella de vino tinto, 2 mandarinas, 2 limones amarillos, azúcar y 2 ó 3 latas de Seven-up), típica de la época navideña.
O la elaboradísima sangría mexicana, que lleva 2 naranjas, 4 limones, 1 manzana, 1 pera, un racimo de uvas, 1/4 taza de azúcar, 1/4 taza de brandy, 1/2 litro de agua y litro y medio de vino tinto.
En todos hay un misterio que envuelve momentos especiales, sobre todo al prepararlos. De la gran variedad que existe, uno de los más populares es la sangría, un ponche de vino.
Los ingredientes de la sangría varían mucho, especialmente, en cuanto a la fruta (manzana, cereza, naranja, piña, otras), si debe llevar licores y cuáles, y la presencia o la falta de soda. A veces se hace también con vino blanco en lugar del rojo, en cuyo caso se llama sangría blanca, asegura Jean Quiel, bartender del Hotel Bristol.
Para preparar esta bebida, Quiel utiliza vino tinto, fruta picada, endulzador y un poco de brandy, triple sec, u otro licor.
No se recomienda utilizar uvas, ya que son la base del vino y "no tendría ninguna gracia", comenta.
Para lograr el éxito de una sangría, es necesario dejar que el sabor de las frutas se mezcle con los demás ingredientes. Se debe dejar por varias horas en la refrigeradora, después se le añade el hielo y está lista para servir.
La ventaja de esta bebida es que es apta para acompañar casi cualquier plato u ocasión.
La sangría es el resultado de las tradiciones españolas en la forma de hacer y de beber vino. Surgió de forma natural en las áreas costeras mediterráneas, donde los vinos y los zumos de frutas se han producido durante años.
No se conoce ningún tratado formal acerca de la historia de la sangría, pero se cree que su "invención" data de épocas muy antiguas.
La mayoría de los vinos que se bebían en áreas del Mediterráneo en la época clásica se endulzaban de alguna forma, y es muy posible que la sangría (vino+zumo de frutas) lograra ya aceptación en aquella época por las destacadas cualidades refrescantes de la mezcla.
En ningún otro lugar del Mediterráneo estaban los ingredientes básicos de la sangría tan presentes como en España. Así la tradición sobrevivió y esta bebida comenzó a ser asociada a sus orígenes españoles.
El nombre "sangría" hace referencia al color rojo del vino utilizado de base en su preparación, ya que eran tradicionalmente vinos fuertes, de color rojo.
Hoy día la sangría es una bebida muy popular no sólo en España, sino en todo el mundo, preparada en cualquier época del año. Se ha adaptado a los ingredientes de cada lugar donde se prepara.
Con el pasar del tiempo, el concepto de sangría se adaptó al ambiente de las ocasiones festivas:
1. Ligera: Tiene bajo contenido de alcohol que ayuda a evitar residuos en el organismo, por su fácil y rápida absorción en el sistema sanguíneo.
2. Dietética: Además de refrescante posee menos azúcar que otras bebidas.
3. Afrutada: Las frutas permiten que una buena sangría retorne al vino alguno de los más valiososos nutrientes que se pierden en el proceso de fermentación.
4. Ligeramente ácida: Tiene un toque de acidez indispensable para compensar su dulzura característica.
En diversos lugares, la sangría ha adoptado otro nombre por la manera en que la preparan.
Como la llamada sangría castellana de Chile (que se elabora con el contenido de una botella de vino tinto, 2 mandarinas, 2 limones amarillos, azúcar y 2 ó 3 latas de Seven-up), típica de la época navideña.
O la elaboradísima sangría mexicana, que lleva 2 naranjas, 4 limones, 1 manzana, 1 pera, un racimo de uvas, 1/4 taza de azúcar, 1/4 taza de brandy, 1/2 litro de agua y litro y medio de vino tinto.

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