Por el campeón
- Mario Lara
El campeón de oro, Irving Saladino, hizo vibrar a todos los chicos del Colegio San Agustín en donde el triunfo de “El Canguro” evocó la alegría de todos los agustinos.
Desde su época escolar, Irving Saladino fue un estudiante destacado tanto en su faceta deportiva como en su vida académica.
Algunos años después, ese estudiante distinguido se ha ganado el cariño de todos los colegiales luego de izar la bandera panameña en lo más alto de la ciudad de Beijing.
En los colegios todos quieren ser como él. Olvídense de Cristiano Ronaldo y Messi porque el nuevo ídolo de los estudiantes es "El Canguro" colonense.
La "Saladinomanía" llegó para quedarse al Colegio San Agustín, en donde se celebró con mucha alegría el primer oro para Panamá en unos Juegos Olímpicos.
Sólo han de llegar a la pista de atletismo, ubicada en la parte posterior del colegio para que los chicos recuerden con gran emoción lo que ocurrió el 18 de agosto.
Al llegar a la pista, un sol abrasador acompañó a los chicos que se preparaban para sus clases de Educación Física. El espíritu de Saladino se hacía sentir en cada uno de ellos. Y es que este atleta no sólo ganó una medalla olímpica, sino que con ello convirtió su logro en motivación. ¿Motivación? se preguntarán algunos. Sí, esos estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación en algo más grande, como "El Canguro" lo hizo. Ya no parece una fantasía el poder ganar una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. Saladino ha acercado esa posibilidad para todos los chicos quienes se desviven por el deporte.
La noticia de una medalla no pasó desapercibida en el San Agustín. Fanáticos o no fanáticos, deportistas o no deportistas, profesores, padres, estudiantes, todos compartieron un mismo sentimiento: felicidad porque el atletismo, uno de los pilares deportivos del colegio agustiniano, está de fiesta nacional. "Me parece fantástico la hazaña lograda por Saladino. Esto abre una oportunidad para todos los deportistas en Panamá", conversó al 10 Colegial Roberto Espinosa, profesor de Educación Física de la parte secundaria del Colegio San Agustín. Él fue uno de los que saltó para celebrar el momento del triunfo tricolor.
La fiebre de saltos está que arde en la pista del Colegio San Agustín, donde cada chico quiere dejar su marca con la ilusión de seguir los pasos de Saladino, el ídolo escolar.

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