Imágenes que atrapan la libertad
- Carlos Atencio-Atencio
“Lo importante es no creer que ya se terminó de hacerlo todo… las ideas casi siempre son las mismas, lo importante es la forma en que se trata, eso es lo novedoso del arte hoy".
Luis Camejo es el pintor de los sentidos. El pinta lo que ve con libertad, pero no sigue patrones en cuanto colores. El color le da a sus obras un hálito de vida y personalidad muy distintos. Es un vanguardista que ahorra en los colores, resalta los detalles, y más que una tendencia es su estilo.
Entre los 25 cuadros que Luis Camejo pintó en Cuba, y que expone aquí desde el 18 de septiembre en la galería Legacy Fine Art, están los más grandes que se han expuesto en los últimos meses en galerías panameñas, algunos de dos metros de alto por tres de ancho que para sostenerlos hubo que colocarles un esqueleto de madera.
Este pintor trabaja desde el inicio de su carrera sobre elementos reconocibles en cualquier ciudad, carreteras, edificios, casas, autos, entre otros, elementos estos que maneja hasta que logren transmitir un impacto sensorial, más que un mensaje narrativo.
El conjunto de obras que muestra, por primera vez en forma individual, Camejo fue producto de sus dos últimos dos años de pintura. Estas 25 obras no son el total de esa producción. En el 2007 expuso en Madrid y recientemente en Miami, Estados Unidos.
Actualmente está de lleno en la pintura. Antes dedicaba tiempo a la enseñanza, tarea que ejerció por diez años; ahora solamente sale del estudio para las exposiciones. "No sé si yo escogí ser pintor, lo que sé es que desde que era pequeño tenía un blog de hojas donde dibujaba. Cuando mis padres se dieron cuenta me llevaron a una escuela de arte. Fueron 12 años estudiando".
Algunas de las 200 pinturas ??"acrílicos y óleos- aproximadamente que ha pintado en su carrera las tiene guardadas. "Las he tratado de guardar, el resto, se ha vendido o está en manos de coleccionistas.
Camejo comparte que la vida de un pintor en Cuba es como la de cualquier pintor en otra parte del mundo. El arte es libre y tú puedes hacer lo que quieres, hay en Cuba buenas galerías y centros y museos, bienales cada tres años, y un gran desarrollo de la cultura".
En Cuba, dice el pintor, la fotografía está de moda al igual que el mundo entero. En la Bienal de Cuba también se exponen fotografías y hay en Cuba grandes maestros que se dedican a la fotografía.
Sobre la temática de Camejo, reconoce que siempre tuvo un criterio similar hasta hace unos ocho años: urbanidad, ciudad, presentar la jungla urbana donde viven las personas. Lo anterior no es una crítica del autor, él lo ve como una representación de lo que viven las personas en las ciudades. "Es el momento de la fugacidad... un momento de lo irrepetible".
Los formatos de dos por tres metros a Luis aún no le parecen grandes, quisiera trabajar cuadros más grandes, pero reconoce que hay limitantes para la transportación. Su teoría se basa en que él pinta realismo, cosas que la gente identifica en cualquier punto, y para ello el tamaño, es importante, para verlo lo más real posible.
El artista, que viaja a Madrid con regularidad donde trabaja en su nuevo libro ??"catálogo-más elaborado, complejo y grande que el primero, dice que estas obras grandes las pinta como si pintara fachadas de casas, hace mezclas de pinturas líquidas. Hasta el momento no ha dedicado mucho tiempo a las esculturas, pero tiene proyectos con éstas.
"La pintura, no creo que tenga una definición única. Hoy el arte se nutre de todo lo que antecede. Lo importante es no creer que ya se terminó de hacerlo todo… las ideas casi siempre son las mismas, lo importante es la forma en que se trata, eso es lo novedoso del arte hoy".
En cuanto a los proyectos, Camejo comparte que tiene muchas cosas por hacer. "Trabajo mucho, sí, pero creo que tengo mucho por hacer… tengo muchos proyectos en manos. Solamente no pinto cuando estoy fuera de Cuba, y es porque no tengo las condiciones de mi taller, pero me mantengo buscando ideas".
El proceso del cubano es trabajar la pintura sobre fotografías que él mismo toma, no dibuja bocetos, y busca como resultado que los cuadros muestren imágenes como si fuesen sacadas del cine. Estas imágenes pasan en monocromo, pero en distintos tonos, como azules, rojos, amarillos, es como ver los objetos que vemos todos los días, pero a través de un filtro.
Aunque en la muestra hay diez cuadros con elementos panameños: imágenes del corredor, de la Avenida Central, de la Avenida Balboa, etc., pueden existir en otras ciudades.
"Cada localidad tiene sus características propias, todas tienen alguna semejanza y eso es lo que quiero proyectar".
Cuando finalizó esta entrevista ??"minutos antes de las seis de la tarde del 16 de septiembre- el pintor se detuvo en la salida de la galería, frente a la Avenida Balboa, miraba la construcción de la Cinta Costera y los edificios creciendo a cualquier hora del día; seguramente, este paisaje cambiante recorra galerías en los meses próximos.
Ojo de crítico
De la obra de Camejo, el profesor Frency Fernández, dice que revelan cuán obsesionados hemos estado por modernidad apenas cruzada, donde nos fija una dinámica fugaz, su alejamiento sin haber llegado del todo a calarla y a padecerla. Su obra parece situarnos en las disyuntivas que implica una época de la que gozamos algo y soñamos mucho.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.