Advierten sobre graves riesgos de contaminación del agua
Publicado 2003/09/13 23:00:00
- Katherine Miranda O.
En menos de 10 años, los panameños tendrán que comprar el agua en botella al no tomarse acciones contra los altos niveles de contaminación. La advertencia surge al comprobarse que en Panamá se vierten 45 mil toneladas de sustancias no biodegradables, según estudios realizados por científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
El aceite que se utiliza para darle mantenimiento a los autos, luego de su uso no es biodegradable, por lo que se convierte en un potencial contaminante para los ríos y mares, señala el informe.
Los investigadores determinaron que un galón de aceite usado puede contaminar un millón de galones de agua potable por su capacidad persistente y de expansión, afectando a los manglares y produciendo la migración de especies que habitan en ellos.
Se a hecho costumbre en las personas arrojar el aceite usado a la basura, drenajes, alcantarillas o directamente al suelo.
En busca de crear conciencia en los jóvenes, Petrolera Nacional, S.A/ACCEL a través de su Unidad de Salud, Seguridad y Medio Ambiente viene realizando talleres didácticos en escuelas de diversas partes del país.
En ellos, los estudiantes realizan experimentos en el cual cada uno derrama una gota de aceite en un tanque de agua para observar el proceso de contaminación. Posteriormente, se explica el proceso de limpieza y tratamiento de las aguas por medio de filtros especiales.
A través de este experimento se le demuestra a cada estudiante lo difícil que resulta y el tiempo que toma el sanear el agua contaminada. A través de estas campañas se demuestra que haciendo uso adecuado de los aceites usados se puede volver a refinar para producir lubricantes, transformarlo en aceite combustible y usarlo como materia prima para las refinerías y las industrias petroquímicas.
Se recomienda a los dueños de vehículos o los talleres que cuando cambien el aceite de los autos, lo recolecten en tanques que posteriormente se llevarán a los centros de acopio para luego ser conducidos hacia el sitio de tratamiento final.
La compañía Petrolera Nacional destina los fondos generados por esta operación al apoyo de centros de estudio para la formación de profesionales ambientalistas.
Desde hace 70 años la Bahía de Panamá se ha convertido en el gran vertedero de la urbe capitalina. Hoy un nuevo proyecto busca recuperarla en unos 17 años mediante la ejecución de un plan maestro de saneamiento.
Panamá es uno de los pocos países del mundo en donde las aguas servidas van crudas a las quebradas y ríos, ocasionando que cerca de 122 millones de galones de agua sucia inunden la bahía. En las desembocaduras de algunos de algunos afluentes, el número de bacterias coliformes fecales superan las 200,000 por 100 mililitros de agua.
Consultores consideran que una nueva red es imprescindible debido a que las estaciones de bombeo existentes están fuera de servicio o en malas condiciones y un porcentaje importante de las tuberías han perdido su capacidad hidráulica por falta de mantenimiento.
De acuerdo con Juan Carlos Navarro, alcalde, esta situación causa mucho dolor y vergüenza, porque Panamá es uno de los pocos países del mundo donde las aguas servidas van crudas a las quebradas y los ríos y de allí a la bahía.
Por su parte, la Unidad Coordinadora para el Saneamiento de la ciudad y la Bahía de Panamá estima que la primera fase del proyecto de saneamiento de la Bahía, es abarcaría unos 182 millones de dólares, se inicia entre el sector del Casco Viejo y Río Abajo.
Unos 352 millones de dólares es el monto que el gobierno estudia junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Cooperación Internacional del Japón para el tratamiento de las aguas residuales.
Se proyecta que la primera fase incluya los costos de ingeniería, legal, administración, educación ambiental y compra de terreno para instalaciones, entre otros. La segunda fase que se inicia entre Río Abajo y el Matías Hernández hasta Río Tocumen y Río Cabra, también abarca estos mismos componentes.
Adicionalmente esta segunda fase incluye otros componentes, como el alcantarillado de Veracruz que se calcula a un costo de B/. 11 millones.
El aceite que se utiliza para darle mantenimiento a los autos, luego de su uso no es biodegradable, por lo que se convierte en un potencial contaminante para los ríos y mares, señala el informe.
Los investigadores determinaron que un galón de aceite usado puede contaminar un millón de galones de agua potable por su capacidad persistente y de expansión, afectando a los manglares y produciendo la migración de especies que habitan en ellos.
Se a hecho costumbre en las personas arrojar el aceite usado a la basura, drenajes, alcantarillas o directamente al suelo.
En busca de crear conciencia en los jóvenes, Petrolera Nacional, S.A/ACCEL a través de su Unidad de Salud, Seguridad y Medio Ambiente viene realizando talleres didácticos en escuelas de diversas partes del país.
En ellos, los estudiantes realizan experimentos en el cual cada uno derrama una gota de aceite en un tanque de agua para observar el proceso de contaminación. Posteriormente, se explica el proceso de limpieza y tratamiento de las aguas por medio de filtros especiales.
A través de este experimento se le demuestra a cada estudiante lo difícil que resulta y el tiempo que toma el sanear el agua contaminada. A través de estas campañas se demuestra que haciendo uso adecuado de los aceites usados se puede volver a refinar para producir lubricantes, transformarlo en aceite combustible y usarlo como materia prima para las refinerías y las industrias petroquímicas.
Se recomienda a los dueños de vehículos o los talleres que cuando cambien el aceite de los autos, lo recolecten en tanques que posteriormente se llevarán a los centros de acopio para luego ser conducidos hacia el sitio de tratamiento final.
La compañía Petrolera Nacional destina los fondos generados por esta operación al apoyo de centros de estudio para la formación de profesionales ambientalistas.
Desde hace 70 años la Bahía de Panamá se ha convertido en el gran vertedero de la urbe capitalina. Hoy un nuevo proyecto busca recuperarla en unos 17 años mediante la ejecución de un plan maestro de saneamiento.
Panamá es uno de los pocos países del mundo en donde las aguas servidas van crudas a las quebradas y ríos, ocasionando que cerca de 122 millones de galones de agua sucia inunden la bahía. En las desembocaduras de algunos de algunos afluentes, el número de bacterias coliformes fecales superan las 200,000 por 100 mililitros de agua.
Consultores consideran que una nueva red es imprescindible debido a que las estaciones de bombeo existentes están fuera de servicio o en malas condiciones y un porcentaje importante de las tuberías han perdido su capacidad hidráulica por falta de mantenimiento.
De acuerdo con Juan Carlos Navarro, alcalde, esta situación causa mucho dolor y vergüenza, porque Panamá es uno de los pocos países del mundo donde las aguas servidas van crudas a las quebradas y los ríos y de allí a la bahía.
Por su parte, la Unidad Coordinadora para el Saneamiento de la ciudad y la Bahía de Panamá estima que la primera fase del proyecto de saneamiento de la Bahía, es abarcaría unos 182 millones de dólares, se inicia entre el sector del Casco Viejo y Río Abajo.
Unos 352 millones de dólares es el monto que el gobierno estudia junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Cooperación Internacional del Japón para el tratamiento de las aguas residuales.
Se proyecta que la primera fase incluya los costos de ingeniería, legal, administración, educación ambiental y compra de terreno para instalaciones, entre otros. La segunda fase que se inicia entre Río Abajo y el Matías Hernández hasta Río Tocumen y Río Cabra, también abarca estos mismos componentes.
Adicionalmente esta segunda fase incluye otros componentes, como el alcantarillado de Veracruz que se calcula a un costo de B/. 11 millones.

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