Mulino arremete contra la justicia y advierte que la 'flexibilidad' beneficia al crimen
Afirmó que, pese a los esfuerzos de los estamentos para capturar a criminales, decomisar armas y drogas, muchos detenidos recuperan su libertad en pocos días.
José Raúl Mulino, presidente de la República. Foto: Cortesía
El presidente de la República, José Raúl Mulino, arremetió este lunes contra el sistema de justicia panameño, al considerar que existe una excesiva flexibilidad en el tratamiento de los delincuentes, lo que debilita la lucha contra el crimen organizado.
Durante el acto de juramentación interinstitucional de 1,402 agentes de la Fuerza Pública, el mandatario afirmó que, pese a los esfuerzos de los estamentos de seguridad para capturar a criminales, decomisar armas y drogas, muchos detenidos recuperan su libertad en pocos días.
Agregó que una vez que liberan a los delincuentes le otorgan casa por cárcel o “brazalete por adorno” y vuelven a traficar y a poner en riesgo a los denunciantes, porque gozan de esa rara prebenda.
Mulino sostuvo que este modelo no es justicia. “Es una extrema flexibilidad disfrazada de garantismo que ha sido el fracaso de la lucha contra el delito en toda América Latina”, agregó.
Indicó que la ideología jurídica de victimizar a los delincuentes es una herramienta de organizaciones criminales para validar sus actividades ilícitas.
Como ejemplo, mencionó el caso reciente de un líder de una banda narcotraficante al que se le otorgaron medidas domiciliarias en la provincia de Colón, enfatizando que un peligroso pandillero más que está gozando de impunidad que le da el garantismo.
El mandatario hizo un llamado a que la justicia sea menos flexible y comprensiva con los pandilleros, asesinos, violadores y extorsionadores que tanto daño le hacen al país.
Recalcó que el Estado y las fuerzas de seguridad hacen un gran esfuerzo para entregar a los delincuentes a la justicia, para que paguen por lo que le hicieron a la sociedad.
Mulino destacó que su administración está invirtiendo recursos para fortalecer a los estamentos de seguridad, que enfrentan amenazas como el narcotráfico, la trata de personas, las pandillas y el contrabando.
Anunció que Panamá continuará trabajando de manera coordinada con el Ejército y la Policía Nacional de Colombia, además de reforzar los intercambios de inteligencia con Ecuador, Perú y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) para poder ser más exitosos en la incautación.
Asimismo, señaló que el país compartirá su experiencia en la lucha contra el crimen organizado con los nuevos socios del Mercado Común del Sur (Mercosur).
Detalló que según un informe de la Organización de Naciones Unidas de 2025, la producción de cocaína llegó a 3,708 toneladas, recordando que cuando fue ministro de Seguridad, la cifra es de alrededor de 1,500 toneladas por año, lo que implica un 34% de crecimiento respecto al año 2022.
Reconoció que es un gran desafío poder controlar y desarticular bandas internacionales que financian a pandillas locales, que son las que llevan las drogas a los barrios y destruyen el tejido social panameño.