La más rápida de Latinoamérica
Publicado 2007/04/29 23:00:00
- Yelena Rodríguez
Conozca a la súper computadora KanBalam que está al servicio de los científicos del mundo.
El sueño se nos hizo realidad. Luego de tres meses de estar en funcionamiento, Panamá América estuvo frente a frente con la que se considera como la súper computadora más rápida de Latinoamérica: la KanBalam.
Luego de subir las escaleras del Centro de Cómputo en la sede de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), nos adentramos a varios pasillos que incrementaron nuestra curiosidad y más tarde incursionamos en sentido contrario, hasta bajar a su hogar.
¡Sorprendente! Nos quedamos sin palabras.
Aunque físicamente está encerrada en una caja de cristal, sobre un piso falso por el que corren toneladas de cables y con el mejor de los climas controlados, para que pueda durar más de 15 años (periodo de vida útil estimada), el recinto nos dejó "boquiabiertos".
Allí se encuentra lo último en tecnología para que computadoras como KanBalam comprueben en tan poco tiempo su utilidad para la comunidad científica, que esperaba una herramienta como ésta para realizar y completar algunas investigaciones que por la falta de equipos similares no se habían concretado.
La "madre" de este bebé, la doctora Geneviéve Luce Lagriffoul, directora del Centro de Cómputo para la Investigación donde funciona esta súper máquina, sustentó las bondades de este equipo.
Durante nuestra visita, y como quien presume de un hijo genio, la doctora Lucet Lagriffoul explicó que esta súper computadora tiene una capacidad de procesamiento de más de siete billones de operaciones aritméticas por segundo.
Agregó que no es la primera vez que la UNAM tiene una súper computadora, ya que antes se habían embarcado en otros proyectos como la CRAY-YMP (1991) y el AlphaServer SC45 (2003).
Y ¿cuánto cuesta un juguete como este?, se preguntará usted.
Para concretar este proyecto la UNAM realizó una inversión de tres millones de dólares, que hoy los coloca nuevamente a la vanguardia en súper cómputo en Latinoamérica.
Y no es para menos, ya que KanBalam permite a los científicos mexicanos y a los que tienen comvenios con la UNAM estar a la altura de los mejores del mundo.
Y es que con KanBalam se pueden hacer muchas operaciones. Es por ello que la base de datos de usuarios se incrementa cada día.
Por ahora tiene más de 80 usuarios inscritos y lo grandioso es que la comunidad científica está aprovechando la herrramienta, ya que hasta la fecha se han concretado proyectos como un "sistema de pronóstico de calidad del aire para el Valle de México", se han realizado "simulaciones interactivas de la proteína N53 del virus del dengue", se han hecho "simulaciones de un sismo en una presa" y se hizo la "recostrucción del virus del dengue".
Sin duda, estos aportes no se hubieran concretado con otros equipos, ya que se requería mayor velocidad y capacidad.
La "madre de KanBalam" destacó que la nueva súper computadora ha sido definida, también, como una "máquina repatriadora de cerebros, porque los nacionales no tienen que viajar al extranjero para realizar sus investigaciones".
En el ámbito internacional, KanBalam es la número 126 en la clasificación de las 500 súper computadoras más rápidas en el mundo; la 44 en cuanto a sitios académicos, y la 28 respecto a las súper computadoras instaladas en universidades.
Lo que la hace una súper computadora es que cuenta con mil 368 procesadores (cores AMD Opteron de 2.6 GHz), una memoria RAM total de 3 mil Gigabytes y un sistema de almacenamiento de 160 Terabytes.
Por ello es que KanBalam es siete mil veces más potente que la primera supercomputadora de la Universidad Nacional, CRAY-YMP (1991), y 79 veces más poderosa en cálculo que el equipo AlphaServer SC45, adquirido en 2003.
La arquitectura con la que está construida esta súper computadora le permitirá a la UNAM que de ser necesario pueda aumentar su capacidad de procesamiento, según las necesidades de los usuarios.
"Tiene la ventaja de que puedes crecer modularmente en ese sentido. Por ejemplo, en este caso tiene casi mil 400 procesadores y 350 servidores, tú puedes ir agregando servidores. Cada servidor tiene 4 procesadores, o sea de cuatro en cuatro y lo puedes subir a mil 600, mil 800 a dos mil procesadores, y con la misma arquitectura la capacidad de cómputo aumenta considerablemente", explicó la doctora Lucet Lagriffoul.
La computadora fue bautizada así en honor de Kan Balam II o Chan Bahlum (635-702), matemático maya reconocido por la precisión de sus cálculos relativos al dominio del tiempo.
Kan Balam II (Serpiente-Jaguar), era hijo del rey Pakal y descubrió varios métodos para medir el movimiento de los astros y poder calcular con miles de años de anticipación su posición exacta. Lo que él creó fue una tabla que puede reproducirse hoy y funciona por un periodo de más de 390 años, sin el mínimo error.
Fue además el creador de la tumba de su padre, donde está representado con seis dedos en las manos y en los pies, deformidad que se le atribuye a este astrónomo, arquitecto y gobernante.
Y es que los mayas podían calcular el tiempo de manera más exacta a la que tenía el mundo antes de 1960, cuando el primer satélite artificial, el Sputnik ruso salió al espacio y pudo medir lo largo del año con precisión: 365.25 días.
Los mayas tenían una diezmilésima de error y hasta antes de esa medición, se tenían 2 diezmilésimas. Lo que significa que los mayas tenían un día de error cada 10 mil años y nosotros 2 días de error en el mismo período.
Luego de subir las escaleras del Centro de Cómputo en la sede de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), nos adentramos a varios pasillos que incrementaron nuestra curiosidad y más tarde incursionamos en sentido contrario, hasta bajar a su hogar.
¡Sorprendente! Nos quedamos sin palabras.
Aunque físicamente está encerrada en una caja de cristal, sobre un piso falso por el que corren toneladas de cables y con el mejor de los climas controlados, para que pueda durar más de 15 años (periodo de vida útil estimada), el recinto nos dejó "boquiabiertos".
Allí se encuentra lo último en tecnología para que computadoras como KanBalam comprueben en tan poco tiempo su utilidad para la comunidad científica, que esperaba una herramienta como ésta para realizar y completar algunas investigaciones que por la falta de equipos similares no se habían concretado.
La "madre" de este bebé, la doctora Geneviéve Luce Lagriffoul, directora del Centro de Cómputo para la Investigación donde funciona esta súper máquina, sustentó las bondades de este equipo.
Durante nuestra visita, y como quien presume de un hijo genio, la doctora Lucet Lagriffoul explicó que esta súper computadora tiene una capacidad de procesamiento de más de siete billones de operaciones aritméticas por segundo.
Agregó que no es la primera vez que la UNAM tiene una súper computadora, ya que antes se habían embarcado en otros proyectos como la CRAY-YMP (1991) y el AlphaServer SC45 (2003).
Y ¿cuánto cuesta un juguete como este?, se preguntará usted.
Para concretar este proyecto la UNAM realizó una inversión de tres millones de dólares, que hoy los coloca nuevamente a la vanguardia en súper cómputo en Latinoamérica.
Y no es para menos, ya que KanBalam permite a los científicos mexicanos y a los que tienen comvenios con la UNAM estar a la altura de los mejores del mundo.
Y es que con KanBalam se pueden hacer muchas operaciones. Es por ello que la base de datos de usuarios se incrementa cada día.
Por ahora tiene más de 80 usuarios inscritos y lo grandioso es que la comunidad científica está aprovechando la herrramienta, ya que hasta la fecha se han concretado proyectos como un "sistema de pronóstico de calidad del aire para el Valle de México", se han realizado "simulaciones interactivas de la proteína N53 del virus del dengue", se han hecho "simulaciones de un sismo en una presa" y se hizo la "recostrucción del virus del dengue".
Sin duda, estos aportes no se hubieran concretado con otros equipos, ya que se requería mayor velocidad y capacidad.
La "madre de KanBalam" destacó que la nueva súper computadora ha sido definida, también, como una "máquina repatriadora de cerebros, porque los nacionales no tienen que viajar al extranjero para realizar sus investigaciones".
En el ámbito internacional, KanBalam es la número 126 en la clasificación de las 500 súper computadoras más rápidas en el mundo; la 44 en cuanto a sitios académicos, y la 28 respecto a las súper computadoras instaladas en universidades.
Lo que la hace una súper computadora es que cuenta con mil 368 procesadores (cores AMD Opteron de 2.6 GHz), una memoria RAM total de 3 mil Gigabytes y un sistema de almacenamiento de 160 Terabytes.
Por ello es que KanBalam es siete mil veces más potente que la primera supercomputadora de la Universidad Nacional, CRAY-YMP (1991), y 79 veces más poderosa en cálculo que el equipo AlphaServer SC45, adquirido en 2003.
La arquitectura con la que está construida esta súper computadora le permitirá a la UNAM que de ser necesario pueda aumentar su capacidad de procesamiento, según las necesidades de los usuarios.
"Tiene la ventaja de que puedes crecer modularmente en ese sentido. Por ejemplo, en este caso tiene casi mil 400 procesadores y 350 servidores, tú puedes ir agregando servidores. Cada servidor tiene 4 procesadores, o sea de cuatro en cuatro y lo puedes subir a mil 600, mil 800 a dos mil procesadores, y con la misma arquitectura la capacidad de cómputo aumenta considerablemente", explicó la doctora Lucet Lagriffoul.
La computadora fue bautizada así en honor de Kan Balam II o Chan Bahlum (635-702), matemático maya reconocido por la precisión de sus cálculos relativos al dominio del tiempo.
Kan Balam II (Serpiente-Jaguar), era hijo del rey Pakal y descubrió varios métodos para medir el movimiento de los astros y poder calcular con miles de años de anticipación su posición exacta. Lo que él creó fue una tabla que puede reproducirse hoy y funciona por un periodo de más de 390 años, sin el mínimo error.
Fue además el creador de la tumba de su padre, donde está representado con seis dedos en las manos y en los pies, deformidad que se le atribuye a este astrónomo, arquitecto y gobernante.
Y es que los mayas podían calcular el tiempo de manera más exacta a la que tenía el mundo antes de 1960, cuando el primer satélite artificial, el Sputnik ruso salió al espacio y pudo medir lo largo del año con precisión: 365.25 días.
Los mayas tenían una diezmilésima de error y hasta antes de esa medición, se tenían 2 diezmilésimas. Lo que significa que los mayas tenían un día de error cada 10 mil años y nosotros 2 días de error en el mismo período.

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