Artes y Oficios: Buena escuela con pocos alumnos
- MEREDITH SERRACÃN
El colegio atraviesa por una situación difícil, luego que los padres de familia retiraran a los hijos de sus aulas.
El colegio Artes y Oficios, ubicado justamente frente a la Universidad de Panamá, ha sido objeto de polémica después de que en los últimos años los actos violentos en los que han estado involucrados sus estudiantes, han traído como consecuencia que los padres de familia retiren a sus hijos de las aulas.
Su matrícula se ha reducido en casi dos tercios desde 1994, mientras que, paralelamente, el gobierno español donó en 1999 más de 18 millones de balboas para dotar los talleres de diversos colegios con modernos equipos para la enseñanza de las carreras técnicas, entre los que se benefició el Artes y Oficios.
"Realmente el plantel atraviesa por una situación que es bastante difícil. Esto tiene varias aristas, pero creemos que la causa de la actual problemática ha sido la eliminación de la premedia (primer ciclo) hace dos años", manifestó el secretario general de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, José Ramón García a El Panamá América.
Sostuvo que los estudiantes del primer ciclo alimentaban al segundo ciclo, pero al ser eliminados, como aconteció en planteles como el Instituto José Dolores Moscote y Fermín Naudeau, se empezó a dar una disminución lamentable de estudiantes.
Según García, otros planteles han recuperado su premedia, lo que les ha ayudado a fortalecer su matrícula, sin embargo, en el Artes y Oficios no ha sido así, afectando en gran medida la inscripción de alumnos nuevos.
El dirigente docente también opinó que la administración de este colegio ha incidido en la baja matrícula, toda vez que el director en propiedad, Raymundo Lay tiene cargos políticos y en reiteradas ocasiones ha dejado el plantel en manos de otras personas de manera temporal, como acontece ahora.
En 1994 la matrícula en el Artes fue de 3,671 estudiantes, de los cuales 3,378 aprobaron, 215 reprobaron y 98 desertaron, mientras que este año sólo se registró una inscripción de 1,620 alumnos, también inferior a la del 2001 que fue de 1,797, de los cuales 1,687 aprobaron, 46 reprobaron y 64 desertaron.
Entre los factores que han causado la considerable reducción de estudiantes se destacan el incremento de la violencia estudiantil, la existencia de nuevos Institutos Profesionales y Técnicos en las áreas este y oeste de la capital, y la eliminación del primer ciclo.
Mientras que su actual director, el profesor Elías González, sostiene que la baja obedece principalmente al incremento de la violencia estudiantil.
García recordó que en el pasado, Lay fue legislador de la república y actualmente es embajador en un país sudamericano, por lo que ha pedido licencia del cargo para poder cumplir con esa responsabilidad política.
"Pienso que ese factor, desde el punto de vista administrativo, también ha redundado en forma negativa para adecentar el plantel, porque obviamente tienen que existir políticas concretas y definidas frente a lo que es la administración y nos da la impresión que se adolece de eso", subrayó García.
Sobre la violencia en la que se han visto involucrados estudiantes artesanos, García declaró que constituyen un número reducido, pero que a lo interno de las comunidades donde viven "están vinculados a bandas juveniles y otras situaciones de tipo delictivo que buscan dilucidar cuando portan el uniforme del colegio".
Tampoco descartó que estas situaciones de violencia o desórdenes puedan ser utilizados como argumento para promover la desaparición o traslado de este colegio.
"A veces uno se pone a reflexionar y llega a pensar si habrá quienes tengan intereses marcados y secretos, para que este plantel desaparezca como institución dando pie a que el terreno que ocupa sea utilizado por el valor que tiene", puntualizó García.
Para el ex director del Artes y Oficios, Carlos Collado, este plantel es bueno, pero debido a una mala planificación de su administración, de los burócratas del Departamento de Planificación del Ministerio de Educación y por no existir una adecuada Dirección Profesional y Técnica del área que debe dirigir los IPT, se dan las situaciones en que algunos estudiantes proceden de manera incorrecta en las calles.
"Si hay una buena planificación e investigación de los estudiantes que desean ir al Artes y Oficios a estudiar y se trabaja conjuntamente con los padres y madres de familia del área social donde proceden, creo que no tuviéramos ese tipo de alumno medio maleante que lo único que quiere es ponerse el uniforme para desprestigiar al colegio", declaró Collado a El Panamá América.
Recordó que en 1999, Panamá firmó un convenio con el gobierno español por más de 18 millones de dólares para suministro de equipo a los colegios técnicos, logrando entonces el Artes y Oficios tener tornos y equipos de artes gráficas computarizados.
A su juicio, la administración del colegio tiene que promover una campaña entre los primeros ciclos de la ciudad capital para que conozcan las 17 especialidades que se dictan en este plantel.
"Si el Artes y Oficios sabe vender y edita un folleto, publica en los periódicos o hace que la televisión educativa Canal 11 les transmita una cuña sobre las carreras que ofrece, estoy seguro que la matrícula volvería a los niveles de hace una década", dijo Collado. Argumentó que este colegio tiene excelentes profesores y buenos laboratorios, tanto de Inglés, como de Química y Computación, además de los talleres.
"Hay que hacer una labor administrativa para dar una buena imagen del Artes y Oficios en la comunidad, ya que solamente es una minoría de sus estudiantes la que provoca disturbios en las calles. Cuando esa minoría es controlada y superada por la mayoría que va a estudiar allí, se logra éxito en la administración del colegio", manifestó Collado.
Según el director del Artes y Oficios, Elías González, la disminución de la matrícula en este colegio se debe principalmente al problema de violencia estudiantil que confrontan muchos colegios de la ciudad capital.
"La violencia estudiantil se da en todos los colegios. Lo que pasa es que en los privados los alumnos se transportan en colegiales y no se percibe la situación, pero los del sector público que andan en diablos rojos (autobuses), cuando hacen algo indebido se refleja rápido en los medios de comunicación", sostuvo González a El Panamá América.
Coincidió con García en que los estudiantes que incurren en reyertas o actos delictivos generalmente están vinculados a bandas que operan en barrios de la ciudad capital.
Añadió que el año pasado, fueron expulsados del Artes y Oficios unos 20 estudiantes por protagonizar desórdenes y actos delictivos en las calles, mientras que otra cantidad similar se remitió al Ministerio de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia, para que fuera atendida y orientada hacia mejores formas de conducta.
González indicó que ya ha presentado a las autoridades ministeriales una propuesta pedagógica para la convivencia en paz y tolerancia, pero que involucra a los cuatro colegios capitalinos más involucrados en situaciones de violencia estudiantil, ya que no solamente es el Artes y Oficios.
"El proyecto incluye charlas, seminarios, convivencia, intercambios deportivos con participación de medios de comunicación, involucrando a educadores, padres y madres de familia para reestructurar la imagen que han perdido los estudiantes", subrayó González.
También informó que este colegio necesita bastante inversión en infraestructura, por lo que a mediano plazo tienen que ser reparados los tres edificios donde se dictan clases, puesto que confrontan problemas en el techo y losas, lo que no acontece en los talleres, que están suficientemente equipados.
González dijo desconocer que alguien quiera hacer desaparecer el Artes y Oficios, aunque no descartó que puedan existir algunas influencias políticas, inclusive dentro de la Universidad de Panamá, cuyos dirigentes políticos estudiantiles también buscan tener afinidad con los artesanos.
"Aquí tenemos movimientos estudiantiles con influencia de otro lado. El año pasado comprobamos que documentos de volantes y panfletos no fueron hechos en esta escuela, donde los estudiantes son humildes, sino por alguien que responde a otros intereses", sustentó González.
Sobre la licencia otorgada al director titular del Artes y Oficios, Raymundo Lay, González manifestó que en nada influye en la violencia estudiantil, aunque quizás sí en algún tipo de decisiones que se tenga que tomar sobre el colegio, de allí que considere que ya es hora que haya un director titular para ver si esa es la solución.
Igualmente desestimó que los educadores del plantel laboren bajo constantes amenazas de los estudiantes problemáticos. "De amedrentar profesores no creo que suceda, y si es así, invito a los profesores que me lo digan. Que se dan ciertas amenazas y llamadas, lo han hecho con mi persona, pero en los docentes no creo que exista temor hacia los estudiantes, salvo altercados verbales", puntualizó González.
Mediante el Decreto No.5 de 1907 que lleva la firma del Primer Designado Don José de Obaldía y del Secretario de Instrucción Pública, Don Melchor Lasso De la Vega, se creó la Escuela de Artes y Oficios. El 7 de noviembre de 1907 abre sus puertas en las instalaciones del Colegio de Comercio e Idiomas ubicado en Calle 12, El Chorrillo.
Actualmente está ubicada en la Vía Bolívar, frente a la Universidad de Panamá, con un director, dos subdirectores (académico y técnico), 176 docentes, 50 administrativos y 1,620 alumnos.
Ofrece Bachillerato Industrial y Perito Industrial, con carreras de construcción, electricidad, electrónica, artes gráficas, hojalatería, mecánica de precisión, máquinas comerciales, plomería, ebanistería, refrigeración, mecánica de autos, chapistería, encuadernación, tapicería, forja y soldadura.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.