Invasión a Panamá cambió la política hemisférica
Publicado 2001/04/16 23:00:00
- MEREDITH SERRACIN
Washington.- La invasión de Panamá en 1989 determinó un cambio decisivo en la actitud de las Américas hacia la doctrina de la no intervención, según uno de los protagonistas de la acción militar del presidente George Bush que llevó al derrocamiento del régimen del general Manuel Antonio Noriega.
Para Bernard Aronson, un demócrata que ocupaba el crítico cargo de secretario adjunto de Estado para Asuntos Interamericanos durante el gobierno de Bush padre, el episodio precipitó "un cambio radical" para el futuro de la política hemisférica que culminaría en Quebec con la adopción de una "cláusula democrática". Esta convirtiría a las reuniones de los mandatarios en un "club exclusivo" en el que sólo los regímenes democráticos podrán participar en el juego político y comercial del continente, manifestó.
"Cuando en mayo de 1989, Noriega anuló las elecciones que favorecían a la oposición democrática, el pobre resultado de una reunión de emergencia convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA) fue un acalorado debate en el que nueve de los países se negaron a condenar a la dictadura por su nombre", recordó Bernard Aronson.
El mejor ejemplo de cómo la OEA ha evolucionado, opinó, es el papel que asumió con la declaración de Santiago de 1991 en defensa de las instituciones democráticas y que le permitió fomentar la reciente restauración de la democracia en Perú, además de sus gestiones para defender la constitucionalidad cuando ésta peligraba en Guatemala, Ecuador, Haití y Paraguay.
Aronson recogió la experiencia panameña ante una conferencia sobre la próxima Cumbre de las Américas en la que participaron altos personajes del gobierno de George W. Bush así como políticos, académicos y empresarios que integran un organismo no gubernamental llamado "Consejo del Liderazgo de las Cumbres"
La doctora Condoleeza Rice, la asesora para política exterior del presidente George W. Bush, convalidó la tesis del ex-funcionario, al señalar que no sólo los 34 jefes de Estado que asistirán a la cumbre de Quebec son productos de elecciones libres y honestas, sino que éstos están comprometidos a adoptar la "cláusula democrática" que determinará que sólo los regímenes auténticamente democráticos tendrán acceso a las próximas cumbres, así como al proyectado Area de Libre Comercio de las Américas.
Por su parte Aronson, quien actualmente es asesor de importantes consorcios financieros y un ejecutivo del Consejo, señaló que "la próxima cumbre consolidará la democracia un paso más allá del proceso que realmente nació en 1989 con dos crisis, una desatada por la invasión de Panamá, la otra fue la crisis de la deuda exterior. El presidente
Para Bernard Aronson, un demócrata que ocupaba el crítico cargo de secretario adjunto de Estado para Asuntos Interamericanos durante el gobierno de Bush padre, el episodio precipitó "un cambio radical" para el futuro de la política hemisférica que culminaría en Quebec con la adopción de una "cláusula democrática". Esta convirtiría a las reuniones de los mandatarios en un "club exclusivo" en el que sólo los regímenes democráticos podrán participar en el juego político y comercial del continente, manifestó.
"Cuando en mayo de 1989, Noriega anuló las elecciones que favorecían a la oposición democrática, el pobre resultado de una reunión de emergencia convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA) fue un acalorado debate en el que nueve de los países se negaron a condenar a la dictadura por su nombre", recordó Bernard Aronson.
El mejor ejemplo de cómo la OEA ha evolucionado, opinó, es el papel que asumió con la declaración de Santiago de 1991 en defensa de las instituciones democráticas y que le permitió fomentar la reciente restauración de la democracia en Perú, además de sus gestiones para defender la constitucionalidad cuando ésta peligraba en Guatemala, Ecuador, Haití y Paraguay.
Aronson recogió la experiencia panameña ante una conferencia sobre la próxima Cumbre de las Américas en la que participaron altos personajes del gobierno de George W. Bush así como políticos, académicos y empresarios que integran un organismo no gubernamental llamado "Consejo del Liderazgo de las Cumbres"
La doctora Condoleeza Rice, la asesora para política exterior del presidente George W. Bush, convalidó la tesis del ex-funcionario, al señalar que no sólo los 34 jefes de Estado que asistirán a la cumbre de Quebec son productos de elecciones libres y honestas, sino que éstos están comprometidos a adoptar la "cláusula democrática" que determinará que sólo los regímenes auténticamente democráticos tendrán acceso a las próximas cumbres, así como al proyectado Area de Libre Comercio de las Américas.
Por su parte Aronson, quien actualmente es asesor de importantes consorcios financieros y un ejecutivo del Consejo, señaló que "la próxima cumbre consolidará la democracia un paso más allá del proceso que realmente nació en 1989 con dos crisis, una desatada por la invasión de Panamá, la otra fue la crisis de la deuda exterior. El presidente

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