Familia
La realidad detrás del dibujo de los niños
Publicado 2013/03/15 18:50:00
- Miriam Lasso/Web
Detrás de un trazo inexacto y un coloreado que intenta ser perfecto hay una historia.
En las paredes, en el refrigerador o en un cuadro podemos encontrar el primer dibujo que un niño hace de su familia. Sus padres los guardan como el tesoro más preciado, aunque en otros hogares, pudo haber pasado inadvertido.
Pero detrás de un trazo inexacto y un coloreado que intenta ser perfecto hay una historia. Sí, los dibujos hablan. Son una radiografía de los pensamientos y sentimientos en un niño, hasta son la clave para descubrir su personalidad.
Carlitos toma una hoja blanca, en ella dibuja y colorea con opacos colores a papá, mamá, una señora de avanzada edad (la abuela), su hermano menor tomado de la mano de él, ese es el orden original de las figuras. A simple vista parece un dibujo más, pero el trazo de su familia habla.
Dibujarse al lado de su hermano menor y tomados de la mano, tiene un porqué: él cuida de su hermanito, pese a que a sus nueve años enfrenta limitaciones de salud.
El cuadro familiar que plasmó Carlitos con un padre y una madre con rostros serios, un par de niños tomados de las manos y separados de los padres por una figura femenina que representa a la abuela, es el reflejo de un entorno familiar del cual aquel pequeño no se siente parte, explicó la psicóloga Mitzenia Salazar.
La distancia que dejó entre las figuras que lo representaban a él y a sus padres muestra la separación en la que vive de ellos, donde es su abuela la figura más cercana, y el hecho de que tome de la mano al niño más pequeño que él, indica la responsabilidad de protección que tiene para quien después describió como su hermano.
Los colores oscuros con que Carlitos pintó a su familia pueden reflejar tristeza y parte de eso puede estar ligado a la enfermedad que padece el menor, todo aquello se comprobó a través de terapias, explicó la especialista.
Cada trazo, cada líneas de un niño tiene algo que decir, indica la psicóloga. El dibujo es una forma de plasmar la realidad, es el espacio donde el niño se desconecta y exterioriza su mundo interior, habla de lo que siente, piensa, vive o desea, incluso ponen en evidencia sus capacidades intelectuales.
No obstante, conocer a un niño a través de sus trazos no es fácil, cada niño tiene su propia realidad subjetiva que hay que explorar, muchas veces el niño o los padres tratarán de ocultar situaciones que se da en el entorno familiar y es a través del dibujo donde el niño revela las realidades de una familia, explicó la psicóloga.
Pero detrás de un trazo inexacto y un coloreado que intenta ser perfecto hay una historia. Sí, los dibujos hablan. Son una radiografía de los pensamientos y sentimientos en un niño, hasta son la clave para descubrir su personalidad.
Carlitos toma una hoja blanca, en ella dibuja y colorea con opacos colores a papá, mamá, una señora de avanzada edad (la abuela), su hermano menor tomado de la mano de él, ese es el orden original de las figuras. A simple vista parece un dibujo más, pero el trazo de su familia habla.
Dibujarse al lado de su hermano menor y tomados de la mano, tiene un porqué: él cuida de su hermanito, pese a que a sus nueve años enfrenta limitaciones de salud.
El cuadro familiar que plasmó Carlitos con un padre y una madre con rostros serios, un par de niños tomados de las manos y separados de los padres por una figura femenina que representa a la abuela, es el reflejo de un entorno familiar del cual aquel pequeño no se siente parte, explicó la psicóloga Mitzenia Salazar.
La distancia que dejó entre las figuras que lo representaban a él y a sus padres muestra la separación en la que vive de ellos, donde es su abuela la figura más cercana, y el hecho de que tome de la mano al niño más pequeño que él, indica la responsabilidad de protección que tiene para quien después describió como su hermano.
Los colores oscuros con que Carlitos pintó a su familia pueden reflejar tristeza y parte de eso puede estar ligado a la enfermedad que padece el menor, todo aquello se comprobó a través de terapias, explicó la especialista.
Cada trazo, cada líneas de un niño tiene algo que decir, indica la psicóloga. El dibujo es una forma de plasmar la realidad, es el espacio donde el niño se desconecta y exterioriza su mundo interior, habla de lo que siente, piensa, vive o desea, incluso ponen en evidencia sus capacidades intelectuales.
No obstante, conocer a un niño a través de sus trazos no es fácil, cada niño tiene su propia realidad subjetiva que hay que explorar, muchas veces el niño o los padres tratarán de ocultar situaciones que se da en el entorno familiar y es a través del dibujo donde el niño revela las realidades de una familia, explicó la psicóloga.

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