Panamá ante la mira de los países del área suramericana
Publicado 1998/02/18 00:00:00
- MEREDITH SERRACIN
Panamá. No hace más de una década que Panamá apenas figuraba en el mapa internacional de Argentina, Brasil y Uruguay, aparte de un interés esporádico en el futuro del Canal.
La visita oficial de dos días del presidente uruguayo Julio María Sanguinetti que se inició anoche, como una anterior del mandatario argentino Carlos Saúl Menem, subraya cómo este panorama ha dado un vuelco de 180 grados.
Otro patente ejemplo fue la cita que se dieron la semana pasada los cancilleres de Europa y del Grupo de Río en Panamá, cuyo ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Alberto Arias, ejerce el papel de secretario protempore del importante grupo de concertación regional.
También la política exterior panameña ha marcado una prodigiosa expansión durante esta década, con viajes presidenciales y misiones políticas y económicas hacia los cuatro puntos cardenales del globo.
Tanto es así que la demanda en personal e información de las embajadas a veces parece que excede capacidad administrativa de la cancillería.
Solo el mes pasado el presidente panameño Ernesto Pérez Balladares encabezó una nutrida delegación que participó en la conferencia económica de Davos, Suiza, y que luego visitó las instalaciones del Canal de Suez en Egipto. Asimismo, Pérez Balladares periódicamente asisten a las reuniones del Grupo Andino, las cumbres Iberoamericanas, las cumbres Centroamericanas así como los múltiples encuentros del Grupo de Río.
Además, el canciller participa cada vez más activamente en las negociaciones con Estados Unidos y los países latinoamericanos para la concretización del Centro Multilateral Antidrogas, actividad que probablemente lo llevará a Washington en un futuro próximo.
En un gesto de la nueva cooperación de la que el gobierno panameño se beneficia de estos contactos, la Unión Europea la semana pasada contribuyó con casi un millón de ecus para respaldar la reorganización de la Cancillería en sus nuevas instalaciones en Quarry Heights, el antiguo cuartel general del Comando Sur antes que este se retirara a Miami.
Más contundente, por lo general, son los resultados de las visitas bilaterales, como la del mandatario uruguayo.
Su agenda de trabajo incluye apoyo para que Panamá concluya un tratado de libre comercio con el Mercosur, así como la firma de tres tratados para incrementar las relaciones comerciales en el curso de sus reuniones con el presidente panameño, Ernesto Pérez Balladares.
"Existe una interesante coincidencia geopolítica entre nuestros dos países", apuntó el vicecanciller panameño en una entrevista con
La visita oficial de dos días del presidente uruguayo Julio María Sanguinetti que se inició anoche, como una anterior del mandatario argentino Carlos Saúl Menem, subraya cómo este panorama ha dado un vuelco de 180 grados.
Otro patente ejemplo fue la cita que se dieron la semana pasada los cancilleres de Europa y del Grupo de Río en Panamá, cuyo ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Alberto Arias, ejerce el papel de secretario protempore del importante grupo de concertación regional.
También la política exterior panameña ha marcado una prodigiosa expansión durante esta década, con viajes presidenciales y misiones políticas y económicas hacia los cuatro puntos cardenales del globo.
Tanto es así que la demanda en personal e información de las embajadas a veces parece que excede capacidad administrativa de la cancillería.
Solo el mes pasado el presidente panameño Ernesto Pérez Balladares encabezó una nutrida delegación que participó en la conferencia económica de Davos, Suiza, y que luego visitó las instalaciones del Canal de Suez en Egipto. Asimismo, Pérez Balladares periódicamente asisten a las reuniones del Grupo Andino, las cumbres Iberoamericanas, las cumbres Centroamericanas así como los múltiples encuentros del Grupo de Río.
Además, el canciller participa cada vez más activamente en las negociaciones con Estados Unidos y los países latinoamericanos para la concretización del Centro Multilateral Antidrogas, actividad que probablemente lo llevará a Washington en un futuro próximo.
En un gesto de la nueva cooperación de la que el gobierno panameño se beneficia de estos contactos, la Unión Europea la semana pasada contribuyó con casi un millón de ecus para respaldar la reorganización de la Cancillería en sus nuevas instalaciones en Quarry Heights, el antiguo cuartel general del Comando Sur antes que este se retirara a Miami.
Más contundente, por lo general, son los resultados de las visitas bilaterales, como la del mandatario uruguayo.
Su agenda de trabajo incluye apoyo para que Panamá concluya un tratado de libre comercio con el Mercosur, así como la firma de tres tratados para incrementar las relaciones comerciales en el curso de sus reuniones con el presidente panameño, Ernesto Pérez Balladares.
"Existe una interesante coincidencia geopolítica entre nuestros dos países", apuntó el vicecanciller panameño en una entrevista con

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