Argumentos
1903: ¿'Amputación forzosa' del istmo de Panamá?
- Antonio Saldaña
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Durante el periodo de unión a Colombia, los nacionales panameños dieron muestras fehacientes de su "terquedad histórica", de emancipación de la coyunda andina verificadas en diversos actos separatistas (1830, 1831, 1840, en 1855 y otros)
“Hace 250 millones de años la tierra era un supercontinente Pangea hoy son sus restos los que dan forma a la superficie terrestre”. Desde hace 50 millones de años se separaron de Europa las dos masas de tierra del Norte y Sur de América. La formación geológica del archipiélago centroamericano es de 15 millones de año y 3.5 millones de años posee la emersión total del istmo de Panamá cerrando la brecha entre el Norte y el Sur de América, de este último Continente formó parte Nueva Granada, hoy República de Colombia.
Desde 1498 y por espacio de casi tres siglos el istmo de Panamá perteneció al Reino de Tierra Firme o de Castilla de Oro y, por menos de 70 años al Virreinato de Nueva Granada hasta alcanzar por “mutuo proprio” la independencia de España el 28 de noviembre de 1821. “La colonia española que en tiempo de Nicueza se llamó Castilla de Oro…que en nuestros días se denomina generalmente Istmo de Panamá, no se gobernó siempre con estrecha dependencia del Nuevo Reino de Granada…no sería aventurado sostener, que hasta 1805 no fue cuando en realidad se le incorporó, por la real cédula que fijó los límites occidentales del Virreinato en el cabo Gracias a Dios”. (Nils Castro, Justo Arosemena Patria y Federación, págs. 233 y 234).
Mucho antes de que Nueva Granada consolidara su propia independencia, “Panamá espontáneamente i conforme al voto general de los pueblos de su comprensión, se declara libre e independiente de la España”. (Ibíd., pág. 238.). Culmina su argumentación el “padre de la nacionalidad panameña”, así: “Quede pues para nosotros solos la gloria de nuestra emancipación; quede la de habernos unido a Colombia, cuyo esplendor nos deslumbró i cuyo derecho sobre el Istmo era NINGUNO.” (Ibíd., pág. 239).
Durante el período de unión a Colombia los nacionales panameños dieron muestras fehacientes de su “terquedad histórica” de emancipación de la coyunda andina verificadas en los actos separatistas de 1830, 1831, en la “independencia” de 1840, en la constitución del Estado Federal de 1855 y otros actos separatistas de efímera duración. La constante política de estos actos de separación fue que se caracterizaron por su relatividad, por no constituir actos definitivos e irreversibles y de ejercicio pleno de soberanía.
A contrario sensu, con relación a la independencia de 1903 el doctor Ricardo J. Alfaro “asegura que es más propio identificar el hecho histórico del 3 de Noviembre de 1903 como INDEPENDENCIA, por tratarse de un acto final y definitivo, que separación que denota una obra reversible e inconclusa”. (A. Saldaña, La Estrella de Panamá, 08/11/2014).
Este breve recuento demuestra a cabalidad que la República de Panamá, ente jurídico y político nacido al concierto de las Naciones como Estado soberano e independiente el 3 de noviembre de 1903 -geológica, histórica y políticamente- no constituyó un acto efímero, reversible e inconcluso de SEPARACIÓN de Nueva Granada, sino un acto definitivo e irreversible de INDEPENDENCIA.
Entonces resulta inadmisible, por temerario e inaudito, el argumento del escritor Gabriel García Márquez de que “Colombia fue desde siempre un país de identidad caribe abierto al mundo por el cordón umbilical de Panamá. La amputación forzosa nos condenó a ser lo que hoy somos: un país de mentalidad andina con las condiciones propicias para que el canal entre los dos océanos no fuera nuestro sino de los Estados Unidos”. (“Vivir para contarla”, pág. 538).
Dos inexactitudes ego dixit “Gabo”: 1. Que la INDEPENDENCIA de Panamá de Colombia no fue un acto legítimo y soberano promovido por los pueblos del Istmo, sino una mutilación a Colombia y; 2. Señalar -en el año 2002, fecha de la publicación de su obra- que el canal de Panamá es de los Estados Unidos. Afirmación impropia, barbaridad literaria y aberración jurídica cuando 25 años antes -1977- se firmaron los Tratados Torrijos-Carter que devolvieron a su legítimo dueño -La República de Panamá- el Canal y la “Zona del Canal” y el mediodía del 31 de diciembre de 1999 fue arriada -por última vez- la bandera de las barras y las estrellas en las riberas del Canal. ¡Así de simple es la cosa!
Abogado y analista político.

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