Destinos para Navidades espectaculares
- Fidel Reyes E. (opinion@epasa.com)
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De acuerdo con los especialistas de CondéNast Traveler, una autoridad en viajes, "las Navidades son la excusa perfecta para preparar la maleta y hacer el ...
De acuerdo con los especialistas de CondéNast Traveler, una autoridad en viajes, "las Navidades son la excusa perfecta para preparar la maleta y hacer el ...
De acuerdo con los especialistas de CondéNast Traveler, una autoridad en viajes, "las Navidades son la excusa perfecta para preparar la maleta y hacer el último viaje del año. Da igual si ya has estado en Nueva York, Londres, Quebec o Berlín en otra época. Si vuelves en Navidad, es como si lo hicieras por primera vez. Y es que durante estos días, las ciudades se transforman por completo y sacan a relucir sus mejores galas y tradiciones. Estos son algunos destinos a los que se debería volver siempre (o al menos una vez) en Navidad", tal como lo expresa Almudena Martin en el artículo "20 ciudades a las que les sienta bien la Navidad". Les comparto algunos de esos destinos.
Al menos una vez en la vida hay que disfrutar de una Navidad a la alemana. ¿Y qué mejor lugar que Berlín? La ciudad más monumental e histórica del país ofrece unas fiestas donde las luces de colores rivalizan con el manto blanco de la nieve en las calles. Para combatir el frío, nada mejor que unas típicas acompañadas de vino caliente en un puesto callejero. Para los de regalos navideños, hay más de medio centenar de (mercados navideños) en la ciudad.
El casco histórico de Bratislava parece el escenario de un cuento de Navidad. Su laberinto de calles empedradas y plazuelas con el castillo presidiendo en lo alto de una colina nos invitan a perdernos en la ciudad. En uno de sus coquetos cafés podemos probar los deliciosos pastelitos navideños a precios muy razonables. Y en el mercado de la Plaza Mayor, comprar alguna artesanía típica para llevarnos de recuerdo.
Pasar las Navidades en Estrasburgo es toda una delicia. Con una mezcla de tradiciones galas y germánicas, esta encantadora ciudad puede presumir de tener el mercado navideño más antiguo de Francia, el cual se remonta a 1570. Se trata del Christkindelsmärik, que entre decoraciones navideñas y belenes ofrece ricas confiterías acompañadas de vino caliente. Otro festival de sabores ofrece el mercado de los sabores de Alsacia, en la plaza des Meuniers; o el de Bredle en la plaza de Austerlitz, famoso por sus riquísimas galletas navideñas.
Madrid es otra ciudad que empapa sus calles de un gran espíritu navideño. La Puerta del Sol con su gran árbol de Navidad iluminado es una cita obligatoria para despedir el año por todo lo alto. Hasta entonces, la fiesta está en el tradicional mercado de la Plaza Mayor, donde las pelucas, los disfraces y los artículos de broma convierten el lugar en un verdadero Carnaval. Para terminar bien la noche, lo mejor es llenar el estómago con una buena ruta de tapeo o calentarnos disfrutando de un buen chocolate con churros en la cafetería de San Ginés.
No hay mejor Navidad alpina como la que se vive en Salzburgo. La ciudad austriaca ofrece desde los tradicionales pasacalles de los diabólicos Krampus y Perchten que van dando pequeños azotes de la suerte -por cierto, dan mucho miedo- a conciertos y recitales de literatura. Pero no solo eso: la ciudad que vio nacer a Mozart y al famoso villancico "Noche de Paz" es también una verdadera joya barroca donde la música se siente en todos los rincones. Aquí se viene a disfrutar y sobre todo a cantar.
En Moscú, el frío invierno no es obstáculo para salir y vivir de lleno la Navidad. Solo un apunte: en Rusia, la Navidad se celebra el 7 de enero (no el 25 de diciembre), tal como marca el calendario de la Iglesia ortodoxa. Ese día, solo se alimentan de agua y semillas de trigo, un ayuno recompensado con el gran banquete de la noche. Otra diferencia: aquí Papá Noel se llama Ded Moroz, un "Abuelo frío" que siempre viaja junto a su nieta Snegúrochka o "Nievecita", repartiendo regalos. El enorme árbol de Navidad en la plaza del Kremlin es otra estampa tradicional que no hay que perderse, como la pista de hielo en la avenida principal de la VDNJ, que ostenta el título de "más grande del mundo".
Para quienes busquen mercados navideños difícil de olvidar, su destino es sin duda Núremberg. Esta ciudad alemana presume de tener el mercado de Navidad más famoso del mundo, con una tradición de casi cuatro siglos. Hablamos de Christkindlesmarkt. Sus puestos son una delicia. Para probar, un dulce típico: , un bizcocho de especias y miel para chuparse los dedos.
Londres es otra de las capitales europeas donde merece la pena viajar en Navidad. La ciudad brilla literalmente con todas las guirnaldas y juegos de luces iluminando parques, calles y centros comerciales. El más famoso: Harrods, su fachada es todo un espectáculo. El árbol navideño de Trafalgar Square, la pista de hielo bajo el London Eye (Eyeskate) o el mercado de Navidad Winter Wonderland en el corazón de Hyde Park son solo algunos de los alicientes para vivir estas fechas como un verdadero londinense. Para los golosos, es una buena época para probar el inglés.
Viajar al paraíso de los quesos y el chocolate para disfrutar de una Navidad de lo más romántica es hablar de Berna. En la capital suiza, los tejados permanecen nevados todo el invierno, mientras la decoración de las casas y la música de los villancicos impregnan el ambiente de magia. Los mercados abarrotados de artesanías y llenan las plazas del casco histórico. Uno de los más llamativos es en Münsterplatz, en la Plaza de la Catedral. Berna ofrece también una pista de patinaje en Bundesplatz, la Plaza del Parlamento. Y para entrar en calor, nada mejor que un vasito de . Para mayor información visite http://www.traveler.es/

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