Compromisos
Día Mundial de la Tierra
- Modesto Rangel Miranda/opinion@epasa.com/
Este Día Internacional de la Madre Tierra, no debe circunscribirse a la repartición de folletos, a la realización de charlas o ver funcionarios haciendo declaraciones sobre el tema, sino establecer un compromiso para impedir la deforestación, la contaminación del aire y de las aguas, la caza indiscriminada...
Desde la aparición del ser humano sobre la tierra, su mayor preocupación fue la protección y cuidado de todas las especies vivientes. A pesar de los logros alcanzados por la civilización, del aprovechamiento de los recursos naturales a favor del ser humano, el mundo ha experimentado daños que hoy nos proponemos atender, como son las consecuencias de la sobrepoblación, la contaminación, la extinción de especies animales, la erosión de la capa de ozono, los cambios climáticos, entre otros.
El Día Internacional de la Tierra se instituyó en 1972, durante la primera Conferencia de las Naciones Unidas realizada en Estocolmo, Suecia reforzando acuerdos medioambientales y sociales. Pero fue en el 2009 que la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), designó el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra.
Ahora cada 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, creando conciencia sobre todos estos problemas que amenazan la vida en todo el planeta y la responsabilidad que corresponde a cada ciudadano, según la Declaración de Río de 1992, donde se estipula la armonía con la naturaleza para alcanzar el equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales.
No obstante, todos estos acuerdos unificados en la Declaración de Río fortalecen el verdadero significado de la celebración es que es un día para promover acciones y programas que ayuden a mejorar cambios beneficiosos, evitando posibles desastres que afectarían el ecosistema terrestre.
Este Día Internacional de la Madre Tierra, no debe circunscribirse a la repartición de folletos, a la realización de charlas o a ver funcionarios haciendo declaraciones sobre el tema, sino establecer un compromiso para impedir la deforestación, la contaminación del aire y de las aguas, la caza indiscriminada, la explotación salvaje de los recursos naturales y la destrucción de los ecosistemas en los que debemos incluir el de los seres humanos, principales beneficiarios de la naturaleza pero también sus máximos destructores.
Durante el siglo XXI, ambientalistas y ecologistas han comenzado una batalla por la defensa del planeta Tierra, porque los daños provocados por el dióxido de carbono y el calentamiento global del planeta son incesantes. Se dice que las consecuencias serán devastadoras y afectarán las diferentes corrientes como la de El Niño, la corriente cálida de Kuro Siwo en el Japón, la Corriente del Pacífico, lenta y cálida que corre de Oeste a Este y la corriente de Humboldt, que ejercen una gran influencia sobre el clima, la fauna y flora tanto terrestre como acuática.
Con la celebración del Día Mundial de la Madre Tierra, se dio inicio a un nuevo comienzo en la conservación del medioambiente, propiciando la creación de una entidad que se dedicara a la Protección Ambiental con la finalidad de proteger las leyes de aire limpio, agua limpia y especies en peligro en todo el país y después en el planeta Tierra.
La lucha por la conservación por el planeta se está incrementando, por lo que diversos organismos como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación (CMMC) señalan que la capacidad de regeneración de la biósfera de la Tierra está en descenso, por lo que es urgente la verificación ambiental y el cuidado de las especies marinas. Nuestro ecosistema está sufriendo un calentamiento climático, relacionado con las catástrofes en varios países, tormentas, ciclones o huracanes que traen graves inundaciones y daños a la agricultura, ganadería y a los propios asentamientos humanos.
El problema se incrementa cuando las principales fuentes de energía y generación son fuentes de calor, de electricidad, mediante procesos térmicos, como las termoeléctricas de combustibles fósiles y nucleares. Mientras, que el Sol alterna sus aportes de luz y calor, con el paso de los días y las noches, el calor desprendido por la actividad energética humana es constante, y ocurre a baja temperatura; es decir, se corresponde con el infrarrojo, incapaz de abandonar la atmósfera, y permitiendo un aumento mayor ante la fuerte demanda enérgica de la población mundial.
El Día Mundial de la Madre Tierra, es la fecha perfecta para acelerar el progreso favorable de nuestro ambiente. Diversas organizaciones conservacionistas han preparado charlas, programas y eventos para recordar la tarea de rescatar y proteger con gran esmero, dedicación, cariño y amor al planeta donde vivimos: la Tierra.
Comunicador social.

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