Festividad
El Cristo de Portobelo y la adoración de imágenes
- Modesto Rangel Miranda/opinion@epasa.com/
... estas celebraciones contradicen el principio consagrado en la Biblia donde se enaltece el primer mandamiento: “No te harás imagen ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen. Y que hago misericordia en millares a los que me aman y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20:4-6
Cada persona es dueña de sus creencias y costumbres, lo que determinará sus propias vidas, sin embargo, el destino estará enmarcado en sus decisiones y consecuencias que con el tiempo determinará la aceptación de un solo Dios verdadero espiritualmente, que tiene poder sobre los seres humanos, y no estatuas de barro adornadas con vestidos que le permiten efectuar diversas celebraciones como la fiesta del 21 de octubre en la que cientos de personas se encaminan hacia Portobelo para rendir culto o agradecimiento, a un santo que, según tradiciones portobelinas, le hicieron milagros, pero veamos cómo se dieron esos hechos en Portobelo.
Historia del Nazareno
La llegada del español representó el poder del cristianismo en América donde se le inculcó a los indígenas y negros que vivían en el istmo de Panamá. Estas tradiciones constituyeron la base de la nacionalidad panameña siendo marcadas en generaciones de los criollos nacidos en Panamá, sin embargo, los patrones culturales de los pueblos americanos se afianzaron profundamente hasta lograr un punto aceptable en conocer el cristianismo y sus raíces. Es evidente que las celebraciones patronales son el producto histórico y cultural que se le inculcaba a niños siendo transmitida de generación en generación. Entre una de esas está el Nazareno de Portobelo, donde existen diversas leyendas como se describe a lo largo de la historia.
Los relatos históricos indican que un barco que se dirigía a Cartagena de Indias, cada vez que intentaba salir de Portobelo se desataba una fuerte tormenta, obligándoles a regresar al puerto. En el quinto intento, la tripulación estuvo a punto de naufragar, por lo que decidieron aligerar la carga tirando por la borda una enorme y pesada caja que llevaban en su bodega. Luego de esto, el barco pudo navegar sin problema. Seguidamente unos pescadores encontraron la caja y cuando la abrieron vieron que era una imagen del Nazareno, llevándola luego al pueblo, la colocaron en la iglesia.
Otra de las leyendas destaca que unos pescadores encontraron una caja flotando en el mar durante una epidemia de cólera. Dentro de la caja se encontraba el Cristo de Nazareno donde fue enviado a la iglesia. Los residentes del sector de Portobelo se recuperaron de la fuerte epidemia.
Una tercera leyenda asegura que la Iglesia de Taboga (en el Pacífico panameño), ordenó la imagen de un Jesús Nazareno a un proveedor en España. La Iglesia de Portobelo le solicitó al mismo artesano una imagen de San Pedro. Pero se produjo una equivocación, al enviar las imágenes; la de San Pedro terminó en la Iglesia de Taboga y el Nazareno en Portobelo. Todos los esfuerzos que se hicieron para tratar de subsanar la equivocación resultaron infructuosos, siempre ocurría algo que impedía al Nazareno abandonar el pueblo.
La comunidad interpretó las dificultades como un mensaje divino y desistió de la idea de intercambiar las imágenes. Incluso en los gozos dedicados a la devoción cantaban: “En Portobelo te quedaste, como signo de tu amor ". Es lógico que todas estas devociones estén acompañadas de ciertos mitos, que para la gente era como norma de vida, de tal manera que en las conferencias episcopales, los obispos de cada diócesis y en casos más concretos, los párrocos debieron permanecer en silencio, frente a los mitos de la gente con respecto a las devociones, que como tales son aceptadas por la iglesia.
Lo más llamativo de la historia de Portobelo fue la aceptación de esta fecha como un verdadero acontecimiento que transformaría la vida de los nazarenitas portobelinos, quienes mantendrían sus costumbres en la celebración de su santo patrono que se conmemoraría el 21 de octubre de cada año. Es cierto que en ocasiones las tradiciones hispánicas fueron muy arraigadas, pero muchas de estas tradiciones y costumbres se interpretan acciones que contradicen los principios y normas cristianos, donde muchos ya no deben efectuarse debido al carácter y contenido dentro de los principios contenidos en la Biblia.
Lo cierto es que estas celebraciones contradicen el principio consagrado en la Biblia donde se enaltece el primer mandamiento: “No te harás imagen ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen. Y que hago misericordia en millares a los que me aman y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20:4-6
Debemos recordar que no es justificable estos actos, ya que la Biblia nos enseña que Jesús le dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”Juan 14:6.
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