Justo Arosemena y el derecho internacional
En el libro “Estudio sobre la Idea de una Liga Americana”, Arosemena realizó una exhaustiva revisión de los orígenes de las anfictionías, desde las ciudades- estados griegas hasta la unión de los principados alemanes, investigación extraordinaria que no tiene paralelo en el derecho internacional público americano.
Justo Arosemena y el derecho internacional
Justo Arosemena expresó sus conceptos sobre el derecho internacional público en publicaciones periodísticas, pero sobre todo en la exposición de motivos en el proyecto del Estado Federal de Panamá. Sin embargo, desarrolló la concepción más coherente de su pensamiento como internacionalista en “Estudio sobre la idea de una Liga Americana”. Dicho estudio constituye la fundamentación histórica y jurídica de las antiguas anfictionías iniciadas en ligas concertadas por las ciudades - estado de Atenas, Esparta, Persa, Corinto, Tebas, Nicea y otras más. El Congreso Anfictiónico de 1826, convocado por Simón Bolívar en 1824, exhumó las experiencias de ligas defensivas europeas en el Imperio Romano, los principados alemanes, como ejemplos del Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua, celebrado por los Estados Unidos Mexicanos, Colombia, Centroamérica y Perú, en 1826. Años más tarde, en 1864, como representante de Colombia, el doctor Justo Arosemena presentó en el Congreso Hispanoamericano realizado en Lima, el proyecto de una nueva alianza defensiva entre los mismos Estados concurrentes al Congreso de Panamá, más Chile y las Provincias del Plata, a raíz de la toma de las islas guaneras de Chincha y el bombardeo de Valparaíso por la expedición española enviada al océano Pacífico por el régimen monárquico de Isabel II con el inequívoco propósito de recuperar las posesiones americanas conquistadas en el siglo XVI.
En el libro “Estudio sobre la Idea de una Liga Americana”, Arosemena realizó una exhaustiva revisión de los orígenes de las anfictionías, desde las ciudades- estados griegas hasta la unión de los principados alemanes, investigación extraordinaria que no tiene paralelo en el derecho internacional público americano. Expresó el notable jurista panameño, a modo de fundamentación de su propuesta formulada ante los Estados americanos en 1864: “Tarde pensaron los aqueos en una liga permanente contra los enemigos de Grecia. Ni percibieron cuál era aquel de quien más debían guardarse cuando 280 años antes de nuestra era se ligaban contra los galos y los macedonios. Ya para entonces la intriga romana había empezado a sembrar la división entre los miembros de la familia helénica. Pronto después con su perfidia acostumbrada, el cónsul apoyaba a los aqueos contra los macedonios. Vencedores sus aliados, no tardó en arrancar a la liga algunas importantes ciudades; y por último, con malos o ningunos pretextos, ataca y toma a Corinto, la llave de la confederación. La independencia griega terminó, y la patria de Pericles se convirtió en provincia romana”.
Pormenorizó otros casos de ligas defensivas de la historia europea hasta tiempos modernos. Recordó el doctor Arosemena que la guerra contra Troya dio lugar a una confederación de las tribus griegas que por las discordias internas de los jefes fracasó en el primer asalto a la ciudad hasta que se urdió el truco del Caballo de Troya. Recuerda la situación de los etruscos, formados por tres confederaciones que llegaron a controlar desde los Alpes hasta el estrecho de Mesina. Menciona las ligas de griegos contra persas de romanos para guerrear contra germanos; además, ligas contra sajones, francos, suevos, godos. Basándose en estos antecedentes históricos, destacó la trascendencia del Congreso de Panamá como liga defensiva contra España y de solución de arbitraje para conflictos surgidos entre los Estados americanos. Admite como una de las causas del abortado Congreso de Panamá la impopularidad de Bolívar por la creencia que ambicionaba gobernar a todas las naciones americanas. Casi 40 años después, Arosemena propuso la materialización de la alianza defensiva contra España que tomó las islas guaneras de Chincha, Perú, y bombardeó Chiloé y Valparaíso.
Otra fuente importante es el discurso pronunciado antes por Justo Arosemena en julio de 1856 contra la expansión territorial de Estados Unidos sobre territorios latinoamericanos, que descalificó el jurista panameño basándose en la doctrina del “uti posidetis juris” y la no ingerencia en asuntos de los Estados. “Hace más de 20 años que el águila del Norte dirige su vuelo hacia las regiones ecuatoriales” , advirtió, y no se le hizo caso. No contenta ya con haber pasado sobre una gran parte del territorio mexicano, lanza su atrevida mirada mucho más acá. Cuba y Nicaragua son, al parecer, sus presas del momento para facilitar la usurpación de las comarcas intermedias, y consumar sus vastos planes de conquista, un día no muy remoto”.
Abogado