Panamá es dueño del Canal, pero los políticos siguen dueños del país
Publicado 2000/01/14 00:00:00
- Carlos A. Arosemena Lacayo
Los panameños lograron el 31 de diciembre la unificación de todo el territorio panameño bajo una sola bandera, sueño que se realizó gracias al esfuerzo de cientos de panameños que pusieron su granito de arena en beneficio del país.
No obstante, la antigua Zona del Canal no la recibieron los panameños sino los partidos políticos que se han adueñado de este país desde la mitad del siglo pasado.
Recientemente la Administración del Toro Balladares convirtió la ARI en una piñata donde los más allegados a la cúpula del partido se beneficiaron con las mejores propiedades o recibieron nombramientos con asignaciones que fluctuaban entre los 4 y 5 mil balboas. La lista de estos beneficiados en varios diarios de nuestra localidad.
Los políticos han desprestigiado la Corte Suprema de Justicia a los niveles más bajos nombrando magistrados que forman parte de los partidos perredistas y arnulfistas. Deben existir leyes que prohiban que los miembros de la Corte Suprema hayan pertenecido durante los cinco años anteriores a su nombramiento a cualquier partido político. Igual debe ser la regla para el Tribunal Electoral.
La Caja de Seguro Social, entidad autónoma cuyos fondos salen casi en su totalidad de los bolsillos de los patrones y obreros se ha convertido en un Botín Político donde el partido en el poder, reparte los mejores puestos entre sus partidarios. Los gobiernos políticos hacen lo que les da la gana con los fondos de dicha institución. Jamás hay castigo ejemplar para aquellos que se han banqueteado con los fondos de los trabajadores.
También los políticos han hecho mofa de la carrera administrativa perjudicando las clases más humildes del país. Panamá es el único país en América Latina donde aún se practica la famosa escoba cada vez que hay un cambio de gobierno. El empleado público debe ganar su puesto con base a sus calificaciones y no porque pertenece a un partido político.¿Cómo podemos tener eficiencia en el manejo de las oficinas públicas, si cada cinco años botan a muchos de sus empleados?.
Todos los empleados públicos deberían estar bajo la protección de la Carrera Administrativa, sólo ministros y viceministros se cambian.
Desde que yo recuerdo, los partidos políticos han gastado grandes sumas en sus campañas políticas, dinero que en gran parte sale del acoso y chantaje que los partidos le aplican al comercio y las industrias para que respalden sus campañas.
Los aspirantes a legislador invierten hasta cien mil balboas en sus campañas políticas, no porque son los mejores ciudadanos de nuestro país, sino porque tienen el respaldo del partido o porque son amigos del candidato presidencial, factor importante para lograr la curul deseada. Y qué bonanza le espera: un sueldo de diez mil balboas mensuales, cobro por sesiones extraordinarias, innumerables paseos gratis al extranjero, poder importar dos carros sin pagar impuestos y mano libre a la jugosa paila que se llama partida circuital.
El Pichulo de Ana Mae inventó la partida para los legisladores cuando fue presidente y el Toro se los aumentó aún más. Los arnulfistas han aumentado dicha partida a 40 millones para el deleite de los honorables legisladores. Pero el pastel más grande le toca siempre al presidente ya que tiene en sus manos las oportunidades para hacerse millonario. Si no me creen, miren como todos los que han visitado el Palacio de la Garzas viven como millonarios desde los tiempos de Marcos Robles.
Y los ministros de Estado no se quedan atrás. Todos conocemos a un ministro de la Dictadura que sólo ganaba cinco mil balboas mensuales y pudo acumular en cinco años una fortuna de trece millones de dólares. Sólo Dios puede duplicar los panes, pero los políticos viven para enriquecerse a costilla de las oportunidades que le brinda el Poder.
Los panameños son los responsables de crear esta situación, porque se prestan para sobornar a los políticos con el fin de lograr sus favores. Igualmente las transnacionales aflojan el billete para obtener lujosos contratos.
Pregunto: "¿Cuánto se aflojó para obtener la concesión del Corredor Norte y Sur?". ¿Cuánto se repartió cuando el Estado adjudicó cientos de Contratos sin Licitación durante la época de la Dictadura? Sin duda la concesión del Oleoducto hizo a muchos millonarios, sólo Dios sabe quiénes se beneficiaron con la mordida.
Porque nuestros ciudadanos hemos permitido que un grupo minoritario de oportunistas, que no representan a ningún sector de nuestra economía, llegan a decirnos lo que podemos o no podemos hacer. En cambio ellos hacen los que les da la gana y se burlan de... nuestras leyes porque tienen inmunidad, privilegio que fue inventado por ellos.
Algún día se cambiarán las reglas del juego en Panamá y el pueblo se levantará como un sólo hombre para eliminar a todos los partidos políticos en este país.
Vendrá un cambio radical de gobierno y veremos una nueva democracia donde las fuerzas vivas del país formen una Constituyente para lograr que cada sector de nuestra economía quede debidamente representada en nuestra cámara legislativa.
Queda de parte de los obreros, profesionales, agricultores, ganaderos, comerciantes, industriales y pesqueros buscar la forma de lograr este objetivo. De no ser así, nos exponemos a que nos caiga un gobierno radical como Chávez en Venezuela, que en vez de mejorar las cosas está llevando a su país al abismo.
No obstante, la antigua Zona del Canal no la recibieron los panameños sino los partidos políticos que se han adueñado de este país desde la mitad del siglo pasado.
Recientemente la Administración del Toro Balladares convirtió la ARI en una piñata donde los más allegados a la cúpula del partido se beneficiaron con las mejores propiedades o recibieron nombramientos con asignaciones que fluctuaban entre los 4 y 5 mil balboas. La lista de estos beneficiados en varios diarios de nuestra localidad.
Los políticos han desprestigiado la Corte Suprema de Justicia a los niveles más bajos nombrando magistrados que forman parte de los partidos perredistas y arnulfistas. Deben existir leyes que prohiban que los miembros de la Corte Suprema hayan pertenecido durante los cinco años anteriores a su nombramiento a cualquier partido político. Igual debe ser la regla para el Tribunal Electoral.
La Caja de Seguro Social, entidad autónoma cuyos fondos salen casi en su totalidad de los bolsillos de los patrones y obreros se ha convertido en un Botín Político donde el partido en el poder, reparte los mejores puestos entre sus partidarios. Los gobiernos políticos hacen lo que les da la gana con los fondos de dicha institución. Jamás hay castigo ejemplar para aquellos que se han banqueteado con los fondos de los trabajadores.
También los políticos han hecho mofa de la carrera administrativa perjudicando las clases más humildes del país. Panamá es el único país en América Latina donde aún se practica la famosa escoba cada vez que hay un cambio de gobierno. El empleado público debe ganar su puesto con base a sus calificaciones y no porque pertenece a un partido político.¿Cómo podemos tener eficiencia en el manejo de las oficinas públicas, si cada cinco años botan a muchos de sus empleados?.
Todos los empleados públicos deberían estar bajo la protección de la Carrera Administrativa, sólo ministros y viceministros se cambian.
Desde que yo recuerdo, los partidos políticos han gastado grandes sumas en sus campañas políticas, dinero que en gran parte sale del acoso y chantaje que los partidos le aplican al comercio y las industrias para que respalden sus campañas.
Los aspirantes a legislador invierten hasta cien mil balboas en sus campañas políticas, no porque son los mejores ciudadanos de nuestro país, sino porque tienen el respaldo del partido o porque son amigos del candidato presidencial, factor importante para lograr la curul deseada. Y qué bonanza le espera: un sueldo de diez mil balboas mensuales, cobro por sesiones extraordinarias, innumerables paseos gratis al extranjero, poder importar dos carros sin pagar impuestos y mano libre a la jugosa paila que se llama partida circuital.
El Pichulo de Ana Mae inventó la partida para los legisladores cuando fue presidente y el Toro se los aumentó aún más. Los arnulfistas han aumentado dicha partida a 40 millones para el deleite de los honorables legisladores. Pero el pastel más grande le toca siempre al presidente ya que tiene en sus manos las oportunidades para hacerse millonario. Si no me creen, miren como todos los que han visitado el Palacio de la Garzas viven como millonarios desde los tiempos de Marcos Robles.
Y los ministros de Estado no se quedan atrás. Todos conocemos a un ministro de la Dictadura que sólo ganaba cinco mil balboas mensuales y pudo acumular en cinco años una fortuna de trece millones de dólares. Sólo Dios puede duplicar los panes, pero los políticos viven para enriquecerse a costilla de las oportunidades que le brinda el Poder.
Los panameños son los responsables de crear esta situación, porque se prestan para sobornar a los políticos con el fin de lograr sus favores. Igualmente las transnacionales aflojan el billete para obtener lujosos contratos.
Pregunto: "¿Cuánto se aflojó para obtener la concesión del Corredor Norte y Sur?". ¿Cuánto se repartió cuando el Estado adjudicó cientos de Contratos sin Licitación durante la época de la Dictadura? Sin duda la concesión del Oleoducto hizo a muchos millonarios, sólo Dios sabe quiénes se beneficiaron con la mordida.
Porque nuestros ciudadanos hemos permitido que un grupo minoritario de oportunistas, que no representan a ningún sector de nuestra economía, llegan a decirnos lo que podemos o no podemos hacer. En cambio ellos hacen los que les da la gana y se burlan de... nuestras leyes porque tienen inmunidad, privilegio que fue inventado por ellos.
Algún día se cambiarán las reglas del juego en Panamá y el pueblo se levantará como un sólo hombre para eliminar a todos los partidos políticos en este país.
Vendrá un cambio radical de gobierno y veremos una nueva democracia donde las fuerzas vivas del país formen una Constituyente para lograr que cada sector de nuestra economía quede debidamente representada en nuestra cámara legislativa.
Queda de parte de los obreros, profesionales, agricultores, ganaderos, comerciantes, industriales y pesqueros buscar la forma de lograr este objetivo. De no ser así, nos exponemos a que nos caiga un gobierno radical como Chávez en Venezuela, que en vez de mejorar las cosas está llevando a su país al abismo.

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