Parque de Santa Ana: historia y olvido
Publicado 2002/12/29 00:00:00
- Mogadiscio/
¿Cuántas veces hemos pasado por el parque de Santa Ana y sin mayor reparo lo hacemos con la prisa característica de aquel que acelera el paso para evadir los malos olores, los que no faltan en este lugar? ¡Muchas verdad...! Sin embargo, este lugar en sus buenos años representó el punto de encuentro de intelectuales, políticos destacados, eruditos, o sencillamente por aquellos que se instalaban para presenciar y deleitarse con las tonadas de la Banda Republicana que semanalmente hacía sus apariciones para las tradicionales retretas.
Sin obviar que durante muchos años allí se llevaban a cabo los sorteos de la Lotería Nacional de Beneficencia y mucho años antes las desaparecidas corridas de toros. La construcción de esta histórica plaza se remonta a mediados del siglo XIX y en sus inicios era considerada como un sitio de segunda clase puesto que se encontraba posterior a la muralla que dividía a la entonces alta sociedad que residía en lo que hoy se conoce como el Casco Antiguo conocida como los de adentro, por encontrarse en el interior del muro y a los demás se les conocía como los de afuera que era la plebe y los del arrabal.
Esta plaza ha jugado un papel importante en la historia del país, sobre todo en los siglos XIX y principios del XX, debido a que los acontecimientos que allí se escenificaron, dejaron huellas, algunas positivas y otras bochornosas, para la Patria.
Ha sido el punto de reunión por excelencia de los políticos panameños que han escogido el lugar para llevar a cabo gigantescas concentraciones políticas a lo largo de nuestra vida departamental y republicana. También fue el punto de reunión de los dirigentes y seguidores del Movimiento Inquilinario de 1925, que desembocó con la invasión de las tropas del ejército de los Estados Unidos en Panamá.
Esta plaza fue el escenario del ataque a la terna presidencial conformada por Guillermo Endara, Guillermo Ford y Ricardo Arias Calderón por miembros de los Batallones de la Dignidad, en Mayo de 1989, hecho que causó comentarios desfavorables en el ámbito mundial al entonces régimen militar liderado por el entonces General Manuel Antonio Noriega.
No obstante, en la actualidad, la histórica Plaza de Santa Ana es un sitio impregnado de malos olores, orates, indigentes, limpiabotas y suciedad por doquier, lo que no guarda proporción con el papel que ha jugado este monumento en la historia de Panamá. 222Esta plaza ha jugado un papel importante en la historia del país, debido a los acontecimientos que allí se escenificaron en los dos siglos pasados.
Sin embargo, recientemente la Alcaldía de Panamá procedió a remozar el lugar a través de una empresa privada que fue autorizada por el Consejo Municipal Capitalino, para tal fin. El objetivo principal era el de brindarle a la plaza el aspecto que presentaba a inicios del siglo XIX.
La Plaza de Santa Ana es actualmente uno de los sitios más concurridos en la ciudad capital, particularmente por adultos mayores y ancianos quienes acuden a descansar, leer periódicos o simplemente discutir y charlar sobre los diversos problemas de la vida nacional. Resulta común observar indigentes, alcohólicos, ancianos, limpiabotas, damas que por su aspecto parecieran haber perdido el deseo de vivir.
"Chacho" es uno de los abuelos que acostumbra llegar al lugar, asegura que le trae gratos recuerdos del pasado, los que con nostalgia nos dice que jamás volverán. El viejo dijo que muchas cosas han cambiado sobre todo el trato de la gente. "Antes la decencia y los valores eran la tónica de los lugareños pero ahora si miras a alguien te quiere pegar, los jóvenes te insultan y no respetan y las vulgaridades son parte del diario bregar", detalló.
Se puede caminar por las veredas del parque y encontrase con algún indigente o de un alcohólico dormitar en una de las banquetas ante la mirada de los demás y de las autoridades encargadas de velar que el lugar se mantenga aseado. En el ala que da a la avenida central se pueden observar a varios limpiabotas, entre estos destaca "negro", apodo que le dan por su color de piel según dijo. Tiene más de 12 años de limpiar zapatos en el parque y lo hace porque no hay trabajo y por la difícil situación económica que vive el país.
Aseguró que al principio le molestaba trabajar allí pero con el tiempo se acostumbró y ahora le gusta llegar al lugar, a pesar que en ocasiones se siente olvidado por las autoridades. Actualmente el parque de Santa Ana es un Monumento Histórico Nacional, decretado así a inicios del siglo pasado. Sin embargo, la importancia y el papel que protagonizó esta plaza en la historia de nuestro país, es desconocida por la mayoría de nuestros jóvenes, quienes le brindan mayor importancia a las patinetas, el nintendo y a la música "reggae".
Sin obviar que durante muchos años allí se llevaban a cabo los sorteos de la Lotería Nacional de Beneficencia y mucho años antes las desaparecidas corridas de toros. La construcción de esta histórica plaza se remonta a mediados del siglo XIX y en sus inicios era considerada como un sitio de segunda clase puesto que se encontraba posterior a la muralla que dividía a la entonces alta sociedad que residía en lo que hoy se conoce como el Casco Antiguo conocida como los de adentro, por encontrarse en el interior del muro y a los demás se les conocía como los de afuera que era la plebe y los del arrabal.
Esta plaza ha jugado un papel importante en la historia del país, sobre todo en los siglos XIX y principios del XX, debido a que los acontecimientos que allí se escenificaron, dejaron huellas, algunas positivas y otras bochornosas, para la Patria.
Ha sido el punto de reunión por excelencia de los políticos panameños que han escogido el lugar para llevar a cabo gigantescas concentraciones políticas a lo largo de nuestra vida departamental y republicana. También fue el punto de reunión de los dirigentes y seguidores del Movimiento Inquilinario de 1925, que desembocó con la invasión de las tropas del ejército de los Estados Unidos en Panamá.
Esta plaza fue el escenario del ataque a la terna presidencial conformada por Guillermo Endara, Guillermo Ford y Ricardo Arias Calderón por miembros de los Batallones de la Dignidad, en Mayo de 1989, hecho que causó comentarios desfavorables en el ámbito mundial al entonces régimen militar liderado por el entonces General Manuel Antonio Noriega.
No obstante, en la actualidad, la histórica Plaza de Santa Ana es un sitio impregnado de malos olores, orates, indigentes, limpiabotas y suciedad por doquier, lo que no guarda proporción con el papel que ha jugado este monumento en la historia de Panamá. 222Esta plaza ha jugado un papel importante en la historia del país, debido a los acontecimientos que allí se escenificaron en los dos siglos pasados.
Sin embargo, recientemente la Alcaldía de Panamá procedió a remozar el lugar a través de una empresa privada que fue autorizada por el Consejo Municipal Capitalino, para tal fin. El objetivo principal era el de brindarle a la plaza el aspecto que presentaba a inicios del siglo XIX.
La Plaza de Santa Ana es actualmente uno de los sitios más concurridos en la ciudad capital, particularmente por adultos mayores y ancianos quienes acuden a descansar, leer periódicos o simplemente discutir y charlar sobre los diversos problemas de la vida nacional. Resulta común observar indigentes, alcohólicos, ancianos, limpiabotas, damas que por su aspecto parecieran haber perdido el deseo de vivir.
"Chacho" es uno de los abuelos que acostumbra llegar al lugar, asegura que le trae gratos recuerdos del pasado, los que con nostalgia nos dice que jamás volverán. El viejo dijo que muchas cosas han cambiado sobre todo el trato de la gente. "Antes la decencia y los valores eran la tónica de los lugareños pero ahora si miras a alguien te quiere pegar, los jóvenes te insultan y no respetan y las vulgaridades son parte del diario bregar", detalló.
Se puede caminar por las veredas del parque y encontrase con algún indigente o de un alcohólico dormitar en una de las banquetas ante la mirada de los demás y de las autoridades encargadas de velar que el lugar se mantenga aseado. En el ala que da a la avenida central se pueden observar a varios limpiabotas, entre estos destaca "negro", apodo que le dan por su color de piel según dijo. Tiene más de 12 años de limpiar zapatos en el parque y lo hace porque no hay trabajo y por la difícil situación económica que vive el país.
Aseguró que al principio le molestaba trabajar allí pero con el tiempo se acostumbró y ahora le gusta llegar al lugar, a pesar que en ocasiones se siente olvidado por las autoridades. Actualmente el parque de Santa Ana es un Monumento Histórico Nacional, decretado así a inicios del siglo pasado. Sin embargo, la importancia y el papel que protagonizó esta plaza en la historia de nuestro país, es desconocida por la mayoría de nuestros jóvenes, quienes le brindan mayor importancia a las patinetas, el nintendo y a la música "reggae".

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