Conmemoración
Puente de las Américas, 55 años de servicio continental
- Modesto Rangel Miranda/opinion@epasa.com
... exalta el noble y destacado esfuerzo de hombres y mujeres que trabajaron para demostrar la capacidad de Panamá como país con potencial y la unión de un país con el resto de continente: norte, centro de América.
Desde el descubrimiento de América y la fundación de la ciudad de Panamá el 15 de agosto de 1519, Panamá cobraba una mayor relevancia e importancia en el mundo comercial y enaltecía su posición geográfica, mas con el descubrimiento del mar del Sur, se convertiría en un punto trascendental en el avance continental y marítimo, ya que sería el principal centro de conquista e investigación no solamente naval sino científica, ambientalista, biológica que, con el tiempo, daría un mayor realce a la navegación mundial.
Esta característica permitiría que diversas naciones vieran a Panamá como un sitio privilegiado para emprender ciertos procesos de conquista a nivel regional; aunado a esto, sus mayores destructores del 21 de enero de 1671, el temible pirata, a órdenes de la corona británica, prodigó un cambio estratégico en la ciudad de Panamá que la convirtió en un punto de mayor trascendencia para la construcción de una ruta que uniera las dos masas de aguas, el Pacifico y el Atlántico. Estos estudios motivaron a los investigadores y geógrafos como Carlos Ritter y el Barón Alejandro Von Humboldt, quien analizaría la verdadera posición de Panamá para la construcción de una ruta interoceánica, aunque en ese periodo diversos movimientos sucumbían a la idea, ya que las potencias navales, Inglaterra y Estados Unidos, se encontraban en pleno conflicto por la independencia de las 13 colonias y el derecho consagrado que posteriormente se le daría a Panamá de ser protegida ante la amenaza de las naciones europeas, como se estipulaba en la doctrina del Destino Manifiesto donde Estados Unidos sería el garante de mantener una seguridad regional hemisférica ante las potencias europeas.
Culminada dicha controversia, Panamá lograba su independencia de España y los diarios estadounidenses hacían eco de la posición de Panamá que enaltecía y calificaba para la construcción de una vía ferrocarrilera y, posteriormente, de un canal a nivel.
Su mayor logro se plasmaría en las gloriosas páginas de nuestra historia en 1855 con el Ferrocarril Transcontinental. Posteriormente en 1914, Panamá aportaría su mayor enlace con la apertura del Canal de Panamá que llenaría de mayor esperanza a los panameños, sin embargo, los residentes del sector de Panamá Oeste y el interior del país, tendrían dificultad para trasladarse por lo que se dieron los primeros estudios de un nuevo puente en la década de los años 50, del siglo pasado.
Puente de las Américas
La construcción del Puente de las Américas se inició con los primeros carriles instalados en 1955, bajo la administración del presidente José Antonio Remón Cantera y el presidente estadounidense Dwight Eisenhower, quienes les dieron la autorización a la empresa Beasty & Co para iniciar la construcción completa del primer puente que uniría tanto la ciudad de Panamá con el interior de la República. Esta empresa mantuvo su plena responsabilidad de comenzar los trabajos como su fecha de culminación, el 12 de octubre de 1962. A esta obra, que se le conoció al principio como Thatcher Ferry Bridge, la Asamblea Nacional de Diputados de Panamá la designó como Puente de las Américas, nombre que se oficializó mediante resolución del 2 de octubre de 1962. Para el 12 de octubre de 1962, una mayor cantidad de invitados especiales, entre ellos, el presidente Roberto Francisco Chiari y el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy serían los que darían el corte de inauguración, permitiendo el mayor logro después del ferrocarril y el Canal de Panamá.
El Puente de las Américas exalta el noble y destacado esfuerzo de hombres y mujeres que trabajaron para demostrar la capacidad de Panamá como país con potencial y la unión de un país con el resto de continente: norte, centro de América.
Al conmemorar 55 años de funcionamiento y servicio a nivel continental. Como panameños debemos tener orgullo nacionalista de que Dios nos ha bendecido con un Canal acorde a los tiempos, ampliado para un mejor servicio, un ferrocarril moderno que circula desde Panamá a Colón y viceversa, y el Puente de las Américas, que a pesar de sus años, es una de las mejores obras de ingeniería moderna del siglo XX, con mayor capacidad para resistir el mayor flujo de autos, que van y vienen hacia Panamá Oeste, la ciudad capital y el resto de la República de Panamá.
Valoremos el legado de nuestros padres y esos jóvenes que un día dieron sus vidas para ver a Panamá, como una gran nación bendecida por Dios al servicio del comercio marítimo mundial.
Comunicador social.

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