Radiografía Nacional
Publicado 2004/03/13 00:00:00
- Ana Muñoz Alvarez
En cuanto a la Sra. Presidenta, algunos dicen que es una gran política. Si la política es el arte de gobernar, ese adjetivo no la califica, ya que el pueblo ha recibido casi cinco años de desgreño administrativo, nepotismo y una excelencia en viajes innecesarios.
Su ego la ha llevado a ser más que presidenta del país y de su partido, convirtiéndola en jefe de campaña de José Miguel Alemán.
El informe del MEF al tercer trimestre del 2003, muestra un nivel de crecimiento del PIB DE 4.1%, reflejando altos índices de crecimiento en las actividades de la economía y proyectando terminar el año con un déficit fiscal de $191 millones ó 1.5% del PIB. (Revista Pauta No. 121). Pero, a esa misma fecha, Latin Source dictaminó un crecimiento de 3.2% sustentado por el repunte de la construcción, el transporte, las telecomunicaciones, destacando que el primero tuvo un alza trimestral de17% impulsado principalmente por la exoneración del impuesto de inmueble hasta el 12 de diciembre de 2004.
Excluyo de cualquier crítica al Ministerio de Salud, dirigido eficientemente por el Dr. Fernando Gracia y destaco como obras cumbres la rehabilitación del Hospital Santo Tomás y el Segundo Puente sobre el Canal. Los peores desaciertos fueron perdonar más de mil millones de dólares a Panama Ports, la compra de votos para la designación de dos magistrados (uno de ellos lo gritó), y el nombramiento de un abogado como Ministro de Obras Públicas, a quien después de su pésima labor se le premió como directivo de la ACP.
El aumento de la planilla estatal alcanzó una cifra récord mayor que los dos períodos anteriores, aún considerando 1997, antes de que fueran privatizadas entidades públicas. Se considera en ese aumento los ocho mil funcionarios del Canal, pero también la destitución de 24 mil empleados. Hasta el 2002, el Estado gastaba $111.6 millones mensuales. El Centro Latinoamericano de Administración Pública (CLOP) revela que Panamá tiene la planilla estatal más alta de América Latina, lo cual no es acorde con los servicios rendidos por los empleados públicos; tiene el gasto social más alto, pero no reduce la pobreza.
El Banco Nacional de Panamá pierde autonomía cuando concede préstamos aproximadamente de $72 millones a sectores sin credibilidad. De ser gerente, hubiera renunciado antes de apadrinar semejante hazaña.
El Fondo Fiduciario, si bien recuerdo, se inició con $1,250 millones. Al 30 de septiembre de 2003 su patrimonio estaba en $1,263.7 millones. En el 2000 se le adelantó $559 millones de dólares de los intereses del FFD y en el 2002 se le asignaron 200 millones del capital del Fondo Fiduciario. La falta de capacidad de ejecución y la mala administración de este gobierno nos lleva al 2004.
A finales del 2003, el saldo de la deuda pública fue de $8,660.3 millones, del cual $6502.5 millones representa la externa y $2.157.8 millones la interna. Para poder cubrir el presupuesto del 2004 (6003 millones), será necesario endeudarse por $1,315 millones más. Para este gobierno, eso no es problema. Tienen el crédito externo, el interno, y el saldo en caja y banco de las inversiones financieras de la CSS. El peso de la deuda lo sentirá todo el pueblo; la misma representa 20.4% del total del presupuesto. En el 2003, el presupuesto nacional designó en educación $552.7 millones (el más alto del Gobierno Central). De esa cifra, se destina $328.7 millones a gastos de operación y sólo $36.4 millones para inversión. Panamá es uno de los países que más destina a la educación (un 6% del PIB). Aún así, el 40% de la población rural e indígena no sabe leer ni escribir, y sólo un tercio de la población económicamente activa tiene más de 12 años de escolaridad, mínimo requerido para mantenerse fuera de la pobreza. Se habla de computadoras, pero se trabaja con las uñas. Por otra parte, hemos tenido un gerente y una junta directiva inoperante en el Seguro Social. En casi cinco años, el Gobierno no ha hecho nada para detener, por lo menos, su deterioro. Es preocupante el déficit de caja que ya está en $45 millones, dinero que tuvo que salir de la reserva. El déficit actuarial es de $2784 millones. En los últimos cinco años, éste aumentó en $1,089 millones. ¡Dios de todos, aquí tienes que hacer un milagro! ¡Lo consideraría hecho con el cambio de gobierno. El arnulfismo ya probó su ineficacia!
Su ego la ha llevado a ser más que presidenta del país y de su partido, convirtiéndola en jefe de campaña de José Miguel Alemán.
El informe del MEF al tercer trimestre del 2003, muestra un nivel de crecimiento del PIB DE 4.1%, reflejando altos índices de crecimiento en las actividades de la economía y proyectando terminar el año con un déficit fiscal de $191 millones ó 1.5% del PIB. (Revista Pauta No. 121). Pero, a esa misma fecha, Latin Source dictaminó un crecimiento de 3.2% sustentado por el repunte de la construcción, el transporte, las telecomunicaciones, destacando que el primero tuvo un alza trimestral de17% impulsado principalmente por la exoneración del impuesto de inmueble hasta el 12 de diciembre de 2004.
Excluyo de cualquier crítica al Ministerio de Salud, dirigido eficientemente por el Dr. Fernando Gracia y destaco como obras cumbres la rehabilitación del Hospital Santo Tomás y el Segundo Puente sobre el Canal. Los peores desaciertos fueron perdonar más de mil millones de dólares a Panama Ports, la compra de votos para la designación de dos magistrados (uno de ellos lo gritó), y el nombramiento de un abogado como Ministro de Obras Públicas, a quien después de su pésima labor se le premió como directivo de la ACP.
El aumento de la planilla estatal alcanzó una cifra récord mayor que los dos períodos anteriores, aún considerando 1997, antes de que fueran privatizadas entidades públicas. Se considera en ese aumento los ocho mil funcionarios del Canal, pero también la destitución de 24 mil empleados. Hasta el 2002, el Estado gastaba $111.6 millones mensuales. El Centro Latinoamericano de Administración Pública (CLOP) revela que Panamá tiene la planilla estatal más alta de América Latina, lo cual no es acorde con los servicios rendidos por los empleados públicos; tiene el gasto social más alto, pero no reduce la pobreza.
El Banco Nacional de Panamá pierde autonomía cuando concede préstamos aproximadamente de $72 millones a sectores sin credibilidad. De ser gerente, hubiera renunciado antes de apadrinar semejante hazaña.
El Fondo Fiduciario, si bien recuerdo, se inició con $1,250 millones. Al 30 de septiembre de 2003 su patrimonio estaba en $1,263.7 millones. En el 2000 se le adelantó $559 millones de dólares de los intereses del FFD y en el 2002 se le asignaron 200 millones del capital del Fondo Fiduciario. La falta de capacidad de ejecución y la mala administración de este gobierno nos lleva al 2004.
A finales del 2003, el saldo de la deuda pública fue de $8,660.3 millones, del cual $6502.5 millones representa la externa y $2.157.8 millones la interna. Para poder cubrir el presupuesto del 2004 (6003 millones), será necesario endeudarse por $1,315 millones más. Para este gobierno, eso no es problema. Tienen el crédito externo, el interno, y el saldo en caja y banco de las inversiones financieras de la CSS. El peso de la deuda lo sentirá todo el pueblo; la misma representa 20.4% del total del presupuesto. En el 2003, el presupuesto nacional designó en educación $552.7 millones (el más alto del Gobierno Central). De esa cifra, se destina $328.7 millones a gastos de operación y sólo $36.4 millones para inversión. Panamá es uno de los países que más destina a la educación (un 6% del PIB). Aún así, el 40% de la población rural e indígena no sabe leer ni escribir, y sólo un tercio de la población económicamente activa tiene más de 12 años de escolaridad, mínimo requerido para mantenerse fuera de la pobreza. Se habla de computadoras, pero se trabaja con las uñas. Por otra parte, hemos tenido un gerente y una junta directiva inoperante en el Seguro Social. En casi cinco años, el Gobierno no ha hecho nada para detener, por lo menos, su deterioro. Es preocupante el déficit de caja que ya está en $45 millones, dinero que tuvo que salir de la reserva. El déficit actuarial es de $2784 millones. En los últimos cinco años, éste aumentó en $1,089 millones. ¡Dios de todos, aquí tienes que hacer un milagro! ¡Lo consideraría hecho con el cambio de gobierno. El arnulfismo ya probó su ineficacia!

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