Superbacterias
- Jay Molino /opinion@epasa.com
Que las bacterias desarrollen una resistencia a medicamentos es en cierta forma inevitable, pero sí es preciso recordar siempre que la dosis de antibióticos por debajo de lo recetado contribuye a la generación de resistencia.
Es interesante lo que a menudo acontece en las salas del Hospital Santo Tomás (y las de otros hospitales locales e internacionales) relacionado con los brotes de superbacterias. Considero que este tema requiere mayor explicación para que podamos asimilar la premura que existe, y así nosotros también podemos prevenir su aparición.
Las bacterias tienen mecanismos para impedir que mutaciones (cambios en el código genético) se acumulen en su ADN, ya que la mayoría de las veces estas mutaciones resultan ser desventajosas o incluso letales. Esto se hace a través de una respuesta biológica llamada RESPUESTA SOS. Cuando el ADN es dañado, el ciclo celular es detenido (se pone todo proceso de multiplicación en semipausa) y la bacteria comienza a repararse. Sin embargo, hay veces en donde el daño es tan grande que la bacteria no es capaz de regenerarse. Un arma poderosa contra bacterias son las quinolinas, un tipo de antibiótico destinado a dañar la cadena de ADN de una bacteria y que, además, entorpece su función de respiración. El dilema es que cuando las concentraciones de los antibióticos son bajas, el antibiótico aumenta la tasa de mutación de la bacteria y le da la oportunidad de desarrollar una mutación que será la adecuada para brindar resistencia al antibiótico.
En laboratorios se ha observado el mecanismo de resistencia mencionado. Se han expuesto bacterias a dosis no letales de antibióticos (o coctel de antibióticos) y en otro petri (platillo) se deja un cultivo de las mismas bacterias sin exponerlas a antibióticos. Pasado el tiempo, ambas son tratadas con una dosis fuerte de antibióticos. Aquellas bacterias tratadas a priori con una dosis no letal de antibióticos salieron airosas a la segunda exposición de antibióticos. Adicional a esto, las bacterias no solo mutaron para ser resistentes a un antibiótico en particular, sino que también tenían resistencia múltiple. Así se crean superbacterias.
En Estados Unidos, los antibióticos que alguna vez controlaban casi todas las bacterias ahora solo matan a unas pocas o a ninguna. En algunos antibióticos, como ciproflaxina, su pérdida de eficiencia es dramática: en 1999 era capaz de combatir el 95% de E. coli, en el 2006 su eficacia bajó al 60%. Contra las infecciones de pulmón causadas por el Acinobacter, su efectividad disminuyó a 30% en cuatro años.
Que las bacterias desarrollen una resistencia a medicamentos es en cierta forma inevitable, pero sí es preciso recordar siempre que la dosis de antibióticos por debajo de lo recetado contribuye a la generación de resistencia. Por ello, amable lector, cuando esté bajo un tratamiento que incluya antibióticos, por favor, sígalo al pie de la letra, porque usted puede ser el petri para la próxima superbacteria.
Profesor de Udelas, Ph.D

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.