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Y ahora le toca a "El Comercio"
Jairo Cornejo - Publicado:
Lima (AIPE)- Baruch Ivcher fue el primero.Luego de que su canal, Frecuencia Latina, cambiara de línea y emprendiera una serie de graves denuncias contra el régimen fujimorista como, por ejemplo, aquella que reveló el asesinato y descuartizamiento de la agente de inteligencia, Mariella Barreto; las torturas a la ex agente Leonor La Rosa; el destape de los escandalosos casos de espionaje telefónico a políticos, periodistas y empresarios; y descubrió los millonarios ingresos (hasta ahora no justificados) del asesor presidencial Vladimiro Montesinos.El gobierno lo apuntó.Resultado: al empresario peruano de origen israelí se le arrebató la nacionalidad y, de paso, su canal de televisión, el cual es administrado actualmente por sus socios minoritarios.Dicho canal ha puesto todos sus programas periodísticos al servicio de la reelección de Fujimori.El caso Ivcher, además, pretendía ser usado de ejemplo para el resto de medios.Algunos se asustaron y moderaron sus críticas al gobierno.Otros, simplemente mantuvieron su línea independiente y terminaron tras los pasos de Ivcher.Al caso Baruch Ivcher se le sumó el de Genaro Delgado Parker del canal 13, estación que se había convertido en la segunda de mayor audiencia en el Perú y cuya situación ha sido acogida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA por ser objeto de "una sucesión de actos, instrumentados a través del Poder Judicial y presentados como "conflictos societarios" orientados a restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos...".A Genaro Delgado no sólo le quitaron la administración del canal para acabar con los programas periodísticos independientes de su canal de televisión, sino que le secuestraron los transmisores de Radio 1160, también de su propiedad, para silenciar al periodista César Hildebrandt, quien tenía un espacio en dicha emisora.Delgado Parker, al igual que Ivcher, no puede regresar al Perú para hacer valer sus derechos porque, de hacerlo, va preso.Ahora le tocó el turno al decano de la prensa nacional.El diario "El Comercio", luego de documentar con lujo de detalles una masiva falsificación de firmas que habrían posibilitado la inscripción de la agrupación oficialista "Perú 2000", ha denunciado que se estaría orquestando una acción judicial para poner el control del periódico en manos de un grupo minoritario de accionistas ligados al fujimorismo.El esquema es el mismo que en los casos anteriores.Se utiliza políticamente al Poder Judicial y se esgrimen conflictos de índole empresarial, "líos entre socios", que, en la práctica, terminan neutralizando la línea informativa independiente del medio.Hay quienes piensan, ilusamente, que después de las elecciones y del triunfo de Fujimori, la televisión se va a abrir y los medios gobiernistas serán menos hostiles.No lo creo.Por el contrario, el control de los medios tenderá a ser total.Ya lo insinuó un ministro en el caso de "El Comercio": la investigación la harán al término de los comicios.Para evitar la mirada hosca de los observadores internacionales, se entiende.La única manera de disimular el desgaste de un extenuante gobierno de 15 años es manejando y manipulando la línea informativa de la totalidad de los medios de comunicación peruanos.La senda ya está trazada.Los casos Ivcher, Delgado Parker y "El Comercio", así lo demuestran.Control total será la consigna.Ni un medio independiente en pie.Estamos avisados.(c) Corresponsal de la agencia de prensa AIPE.