Investigan amenazas de violencia contra estudiantes del Instituto Rufo A. Garay en Colón
David Arroyo, jefe de la tercera zona policial de Colón, dijo que el componente policial y el Ministerio Público mantienen una investigación abierta.
Como medida de prevención ante esta alerta, la Policía Nacional reforzó aún más el perímetro de este colegio y de otros planteles de la zona, como el colegio José Guardia Vega. Foto. Diómedes Sánchez
Las amenazas de violencia en contra de estudiantes colonenses, transmitidas a través de cadenas de WhatsApp, son motivo de investigación por parte del componente policial y el Ministerio Público en la provincia de Colón.
En las últimas 24 horas comenzó a circular una cadena en dicha plataforma con amenazas hacia estudiantes del Instituto Rufo A. Garay, emitidas por personas que aún no han podido ser identificadas.
Como medida de prevención ante esta alerta, la Policía Nacional reforzó aún más el perímetro de este colegio y de otros planteles de la zona, como el colegio José Guardia Vega.
David Arroyo, jefe de la tercera zona policial de Colón, informó que el componente policial y el Ministerio Público mantienen una investigación abierta sobre lo que calificó como "alertas".
El entorno social y el acceso a la violencia
Para el psicólogo colonense Idelfonso Bracho, ningún niño nace con un arma en la mano o con sustancias ilícitas, ni los padres les dan un artefacto (arma) a sus hijos. Por el contrario, el especialista señala que esto nace de un sistema que permite la accesibilidad a las armas, las drogas y la violencia, el cual es controlado por un sistema dirigido por personas adultas con poder económico.
Agregó que entre los factores que influyen en la violencia entre los jóvenes se encuentra la vulnerabilidad social, reflejada en el desempleo juvenil, la falta de oportunidades y el poco acceso a la inversión pública y privada en todo lo referente al deporte, al arte y a la cultura.
A la vez, dijo que hay poca estructura para abordar los temas preventivos desde la primera infancia en materia de educación social comunitaria, lo que desencadena dificultades en el núcleo de las familias.
Temor e incertidumbre en la comunidad escolar
Por su parte, Aminta Ruiz, de 55 años de edad, considera que con los años, poco a poco, la frase "juventud, divino tesoro" se ha tergiversado hacia campos de la violencia, donde pareciera que las bandas han tomado territorios dentro de los planteles educativos.
"Antes las diferencias entre estudiantes se resolvían a golpes en el recreo o después de la escuela, lo que estaba mal, lo reconozco, pero ahora se resuelven con cuchillo y los casos más graves a bala", expresó Ruiz en tono de profunda preocupación.
Bajo este mismo panorama, Rodolfo Abrahams Rodríguez, de 48 años de edad y quien tiene a dos estudiantes en un colegio de la localidad donde se han dado casos de violencia grave, indicó que ya se encuentra ahorrando para sacar a su hijo el próximo año y trasladarlo a un colegio privado.
En tanto, Alejandro Acosta, de 39 años de edad, señaló que ante esta crisis es necesario que los padres de familia cumplan su rol adecuadamente para evitar que la autoridad sobre sus hijos se les salga de las manos, concluyendo que hace falta "más supervisión y más comunicación con ellos".