Panamá impulsa el uso de bienes incautados al crimen organizado para el desarrollo comunitario
El ministro Felipe Chapman expone en la Asamblea de la OEA la estrategia de Panamá para reutilizar los bienes incautados al crimen organizado en obras sociales.
Panamá impulsa el uso de bienes incautados al crimen organizado para el desarrollo comunitario
La recuperación y reutilización de activos provenientes de delitos de alto impacto como el narcotráfico, la corrupción, la extorsión y la trata de personas constituye una estrategia indispensable para desarticular las estructuras financieras de la criminalidad organizada.
Así lo sentenció el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, durante el foro interregional celebrado en el marco del 56.º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El evento paralelo, titulado “Cooperación interregional en la Recuperación y Reutilización de Activos de la Criminalidad Organizada: Romper el ciclo, cómo los bienes incautados al crimen pueden reconstruir lo que el delito destruyó”, sirvió de escenario para que Panamá expusiera su visión sobre cómo los recursos decomisados a las redes delictivas pueden transformarse en herramientas públicas para mejorar la calidad de vida comunitaria.
“Los ciudadanos deben darse cuenta de que el crimen no paga y que los activos que produce pueden ser revertidos a las comunidades para mejorar su calidad de vida”, manifestó Chapman, insistiendo en que estos fondos deben retornar de forma directa a la sociedad mediante programas de bienestar y desarrollo humano.
Por su parte, el procurador general de la Nación, Luis Carlos Gómez Rudy, enfatizó que la política criminal del Estado requiere un enfoque integral. Detalló que golpear con firmeza el patrimonio ilícito de los infractores debilita operativamente a las organizaciones y envía un mensaje contundente de que las actividades marginales no generan beneficios permanentes.
A nivel técnico y operativo, el director encargado de Bienes Aprehendidos del MEF, Pedro Escalona, puntualizó que el país avanza en el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización, administración y custodia de estos bienes. Resaltó que el intercambio continuo con agencias de investigación internacionales ha permitido adoptar estándares más rigurosos.
“Cada una de las experiencias compartidas nos permite evaluar e implementar mejores prácticas para garantizar que los bienes recuperados sean utilizados de manera efectiva en beneficio de la sociedad”, argumentó Escalona.
La jefa de proyecto de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), Astrid Bosch, valoró de manera positiva los pasos dados por Panamá en materia de transparencia fiscal, estructuración de beneficiarios finales y gestión de bienes ligados a la criminalidad económica.
Añadió que reinyectar estos activos en infraestructuras y planes de reparación social eleva la confianza del ciudadano en las instituciones.
No obstante, el consultor Dennis Cheng recordó que persisten retos técnicos complejos, especialmente en las labores de localización, rastreo y auditoría forense de capitales que se ocultan detrás de corporaciones y estructuras empresariales opacas.
Cheng concluyó que una administración eficiente y transparente es vital para evitar la devaluación de los bienes incautados y asegurar que su rentabilidad social se maximice.