Minorías religiosas luchan por su espacio en el país
- Mellibeth González (mellibeth.gonzalez@epasa.com)
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- @GonzalezCalvo23
Mantener una convicción religiosa distinta en un país como Panamá, donde aproximadamente el 75% u 85% de la población es católica romana y un...
Los hindúes en nuestro país son alrededor de 10 mil entre Panamá, Chiriquí, Santiago, Chitré, Penonomé y Colón. / Archivo
Mantener una convicción religiosa distinta en un país como Panamá, donde aproximadamente el 75% u 85% de la población es católica romana y un 15% a un 25% es cristiana evangélica, es para algunos un reto.
En nuestro país, leyes y decretos contemplan la libertad de religión y de culto, y prohíben la discriminación por religión, y aunque estos casos no suceden o no se conocen a menudo, las minorías religiosas, las cuales se encuentran principalmente en la ciudad de Panamá, han reportado sucesos sobre el tema.
Según un informe de libertad de culto en Panamá en 2014 de la Embajada de los Estados Unidos en Panamá, los rastafaris, quienes no están legalmente reconocidos como una organización religiosa, y la comunidad musulmana afropanameña informaron sobre la discriminación social debido a su apariencia.
Sin embargo, el reporte también da cuenta de las prácticas adoptadas por el Gobierno panameño sobre estos grupos.
Se recogen las opiniones de líderes musulmanes que narraron, que en ocasiones se les solicitó a las mujeres musulmanas que portaban el hiyab (velo que cubre la cabeza y el pecho) que se lo quitaran para tomarse fotos en documentos oficiales tales como tarjetas de identificación o pasaportes, pero, las mujeres recordaron las reglas de la libertad de culto y luego se les permitía cubrirse la cabeza, siempre y cuando sus rostros y sus oídos estuvieran visibles.
El informe también rescató la experiencia de los rastafaris, a quienes se les requería que se quitaran sus gorros "tam" cuando solicitaban una tarjeta de identificación o un pasaporte, o cuando pasaban los filtros de seguridad en el aeropuerto, sin embargo, las autoridades aceptaban tomar las fotos y realizar las inspecciones en privado si los rastafaris lo solicitaban.
"Grupos pequeños"'
Promueven el respeto y apreciación entre grupos religiosos en Panamá
El aprecio mutuo y el respeto entre los distintos grupos religiosos siempre ha sido tema de conversación y se ha convertido en una búsqueda constante por parte de líderes religiosos.
Estos debates y la situación de violencia generaron que en octubre de 2014 se firmara una carta abierta denominada: “Judíos, Cristianos y Musulmanes: Unidos por la paz y la dignidad humana” para que cesaran los crímenes de lesa humanidad y persecuciones.
"Como afirman nuestros libros sagrados, todos los seres humanos han sido creados a la imagen y semejanza del Creador, por lo tanto, cada uno tiene dignidad y es merecedor de respeto. Este respeto conlleva el respeto a sus derechos", detalló la carta en su momento.
En la carta se le solicitó al presidente de la República, Juan Carlos Varela, y a la Asamblea Nacional solidaridad y apoyo.
El documento fue firmado por la Conferencia Episcopal Panameña, Comunidad Judía, Comité Ecuménico, Comunidad Musulmana y la Alianza Evangélica.
El informe de la Embajada de los Estados Unidos arroja datos sobre estos grupos religiosos más pequeños, donde incluye a los Adventistas del Séptimo Día, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones), los Testigos de Jehová, hindúes, budistas, bahá'is y rastafaris, siendo estos últimos 700 aproximadamente, quienes habitan en su mayoría en La Chorrera, Panamá Oeste.
Mientras, las comunidades judías y musulmanas cuentan con aproximadamente 14 mil miembros cada una.
El secretario general de la Sociedad Indostana de Panamá, Manish Bhakta plantea que todo se trata de dialogar, porque, "hablando nos entendemos".
Bhakta consideró que todos los gobiernos deben siempre pensar en todas las religiones, pues cada una tiene su cultura forjada por siglos, pero también opinó que los extranjeros deben cooperar.
El hinduista explicó que su religión es muy pasiva, pues su gente viene a trabajar y a ganarse la vida y trata de no inmiscuirse en situaciones ilícitas.
"La verdad nos ha ido bien, no hemos tenido quejas por parte del Gobierno", añadió, a la vez que contó que durante sus años como secretario general "nunca" ha tenido problemas, con excepto al tema migratorio.
Bhakta explicó que no les permiten visas residenciales pues en su cultura, buscan la misma casta.
"Como venimos como soltero, entonces después buscamos las esposas y cuando las buscamos, a veces pasan tres, cuatro, cinco y hasta siete años e intentas buscar la visa", detalló, aunque aseguró que ya conversaron el tema con el Servicio Nacional de Migración.
Al ser consultado sobre el tema, el vocero de la Congregación Cristiana de los Testigos de Jehová, Darío De Souza, dijo que no se sienten como un grupo religioso pequeño, pues se ven como una organización mundial donde son casi ocho millones de personas y cada uno sirve en el país en el cual vive.
De Souza expresó que los Testigos de Jehová son libres de ejercer su religión y no han tenido problemas, pues tratan de compartir sus conocimientos sobre la Biblia con otros.
Sobre la religión en las escuelas, detalló que siempre animan a sus hijos a sacar provecho de las enseñanzas y si surgen diferencias por la religión, los padres lo manejan de manera individual con los maestros.

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