Julio Mou, más romántico que antes
Publicado 2001/06/08 23:00:00
Julio Mou, arquitecto de profesión por más de 20 años, nacido bajo el signo de escorpión, vivió gran parte de su infancia en la isla Colón, Bocas del Toro, en donde el sonido y el brillo del mar conquistan los cinco sentidos de cada ser humano que habita en ese ecoturístico lugar de nuestro país.
De raíces asiáticas, Mou cuenta que su infancia en la isla estuvo llena de verdaderos momentos de sana diversión. "Con mi difunto padre solía pescar cangrejos en una isla hermosa que se hundió y que llevaba por nombre "Delicias", además, me entretuve tocando la yuka lele. Incluso, con mis amigos formamos una agrupación y nos presentamos en las actividades del Colegio Artes y Oficios, manifiesta visiblemente conmovido.
Pese a admitir que sus calificaciones en música eran desventajosas, su pasión por ésta siempre estuvo allí escondida. Desde niño aprendió el dominio de la armónica, guitarra y algo de piano.
Sin embargo, éste vivió un tiempo en la ciudad de Penonomé, cabecera de la provincia de Coclé, en donde conoció al señor Juan Salazar, profesor de música, quien le dio sabios consejos, que desde hace tres años, cuando realmente tomó en serio el trabajo de las composiciones musicales a los conjuntos típicos locales, le han servido para destacarse en esta nueva faceta de su vida.
DETRAS DE MI CULTURA
Su personalidad: honesta, sencilla y con un buen sentido del humor, pues durante la entrevista demostró serlo. Mientras entre carcajadas y remembranzas, éste informó que entre sus sentimentales composiciones le ha escrito temas para el conjunto "Plumas Negras" de Nenito Vargas; a la Dama de la Canción, Nina Campines y al conjunto "Melodías Santeñas de Juancín Henríquez, entre otros.
Agregó que tiene muchos temas de qué escribir. "Cuando selecciono a un artista lo hago pensando en lo apropiado para él o ella. Me gusta trabajar con ellos en los arreglos y detalles, evitando posiblemente vicios en las piezas", explicó.
Curiosamente la primera vez que Julio Mou se citó para conversar con Juancín Henríquez, sobre su interés en componerle algunas canciones, "El hijo de La Villa", como le denominan a este acordeonista, jamás imaginó que se iba a encontrar con una persona asiática.
Sonreído, Mou nos relata que Juancín pasó varias veces por el mismo lugar, ocasión cuando se citaron. Sin embargo, éste desesperado le llama por el celular y le pregunta -oye Julio, dónde estás que no te veo, a quien veo es a un "chinito"-. Y Mou, le responde: -Ese soy yo-. Se pueden imaginar qué "trastada".
Pero este encuentro selló una verdadera amistad. Hoy día el entrevistado ha cedido la mayoría de sus composiciones a Juancho, como le llama.
Como arquitecto no le ha ido mal. Vive de su profesión y está consciente que el trabajo de compositor no es tan rentable, aunque sí cree en el derecho de autor. "Todo aquel que realiza un trabajo debe exigir que se le pague", añade.
TODO ME GUSTA DE TI...
Hermosa pieza de la última producción discográfica de Juancín Henríquez, también es de la letra inspiradora de Mou. Próximamente este tema, por su sentido erótico, alejado de lo inmoral y centrado en el romanticismo, tendrá su propio vídeo promocional, que según los promotores dará mucho de qué hablar.
Poco a poco, el esfuerzo de este joven señor que guardaba ese sentir de nuestra música regional está cristalizando su sueño.
Obviamente que esa amalgama de culturas afroantillana, china, inglesa y la panameña, fue parte de la motivación que impulsó ese "cosquilleo" de conservar las raíces de un pueblo.
Fiel creyente de lo que hace, Mou finaliza diciendo: "Muchos se preguntarán qué hace una persona de mi cultura, escribiendo música típica... Simplemente lo hago porque quiero aportar mi granito de arena a las tradiciones de los panameños... mi satisfacción es que mi letra se escuche y llegue al corazón de cada uno de ustedes...".
De raíces asiáticas, Mou cuenta que su infancia en la isla estuvo llena de verdaderos momentos de sana diversión. "Con mi difunto padre solía pescar cangrejos en una isla hermosa que se hundió y que llevaba por nombre "Delicias", además, me entretuve tocando la yuka lele. Incluso, con mis amigos formamos una agrupación y nos presentamos en las actividades del Colegio Artes y Oficios, manifiesta visiblemente conmovido.
Pese a admitir que sus calificaciones en música eran desventajosas, su pasión por ésta siempre estuvo allí escondida. Desde niño aprendió el dominio de la armónica, guitarra y algo de piano.
Sin embargo, éste vivió un tiempo en la ciudad de Penonomé, cabecera de la provincia de Coclé, en donde conoció al señor Juan Salazar, profesor de música, quien le dio sabios consejos, que desde hace tres años, cuando realmente tomó en serio el trabajo de las composiciones musicales a los conjuntos típicos locales, le han servido para destacarse en esta nueva faceta de su vida.
DETRAS DE MI CULTURA
Su personalidad: honesta, sencilla y con un buen sentido del humor, pues durante la entrevista demostró serlo. Mientras entre carcajadas y remembranzas, éste informó que entre sus sentimentales composiciones le ha escrito temas para el conjunto "Plumas Negras" de Nenito Vargas; a la Dama de la Canción, Nina Campines y al conjunto "Melodías Santeñas de Juancín Henríquez, entre otros.
Agregó que tiene muchos temas de qué escribir. "Cuando selecciono a un artista lo hago pensando en lo apropiado para él o ella. Me gusta trabajar con ellos en los arreglos y detalles, evitando posiblemente vicios en las piezas", explicó.
Curiosamente la primera vez que Julio Mou se citó para conversar con Juancín Henríquez, sobre su interés en componerle algunas canciones, "El hijo de La Villa", como le denominan a este acordeonista, jamás imaginó que se iba a encontrar con una persona asiática.
Sonreído, Mou nos relata que Juancín pasó varias veces por el mismo lugar, ocasión cuando se citaron. Sin embargo, éste desesperado le llama por el celular y le pregunta -oye Julio, dónde estás que no te veo, a quien veo es a un "chinito"-. Y Mou, le responde: -Ese soy yo-. Se pueden imaginar qué "trastada".
Pero este encuentro selló una verdadera amistad. Hoy día el entrevistado ha cedido la mayoría de sus composiciones a Juancho, como le llama.
Como arquitecto no le ha ido mal. Vive de su profesión y está consciente que el trabajo de compositor no es tan rentable, aunque sí cree en el derecho de autor. "Todo aquel que realiza un trabajo debe exigir que se le pague", añade.
TODO ME GUSTA DE TI...
Hermosa pieza de la última producción discográfica de Juancín Henríquez, también es de la letra inspiradora de Mou. Próximamente este tema, por su sentido erótico, alejado de lo inmoral y centrado en el romanticismo, tendrá su propio vídeo promocional, que según los promotores dará mucho de qué hablar.
Poco a poco, el esfuerzo de este joven señor que guardaba ese sentir de nuestra música regional está cristalizando su sueño.
Obviamente que esa amalgama de culturas afroantillana, china, inglesa y la panameña, fue parte de la motivación que impulsó ese "cosquilleo" de conservar las raíces de un pueblo.
Fiel creyente de lo que hace, Mou finaliza diciendo: "Muchos se preguntarán qué hace una persona de mi cultura, escribiendo música típica... Simplemente lo hago porque quiero aportar mi granito de arena a las tradiciones de los panameños... mi satisfacción es que mi letra se escuche y llegue al corazón de cada uno de ustedes...".

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