Hallan bebé momificado de unos 2.000 años
Publicado 1999/04/15 23:00:00
- REDACCION
Un científico argentino dijo ayer que halló en los Andes un bebé momificado de entre 1.500 y 2.000 años de antigüedad en muy buen estado de conservación.
El pequeño fue encontrado a 3.600 metros sobre el nivel del mar en una cueva volcánica de la localidad de Antofagasta en la provincia de Catamarc unos 1.300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.
"Es un bebé que no parece tener más de cuatro meses de edad, que ha muerto naturalmente y que fue enterrado acomodado en un pequeño cuero que forma como un envoltorio", dijo a Reuters Carlos Aschero, director del Instituto de Arqueología de la Universidad Nacional de Tucumán.
"Recién supimos (que era una momia) cuando se hizo rayos equis y vimos la figurita del niño. Teníamos el fardo pero no sabíamos bien que contenía", agregó.
El clima seco andino colaboró con la conservación del cuerpo.
"Está en muy buen estado y se momificó naturalmente por la condición climática extremadamente seca. Estaba revestida con paja que cubría el fardo de cuero, entonces la paja y el clima seco han hecho que la conservación sea muy buena", explicó Aschero.
El hallazgo se suma al de tres momias perfectamente conservadas descubiertas a comienzos de este mes en la vecina provincia de Salta, pertenecientes al imperio Inca, que llegó a su ocaso en 1533 cuando su último emperador, Atahualpa, fue ahorcado por los conquistadores españoles.
La momia del pequeño fue encontrada por un grupo de arqueólogos y estudiantes de la universidad dirigidos por Aschero, que realizaban excavaciones en la zona.
Junto a ella se hallaron dos pequeñas cestas de fibras vegetales. Una de ellas está decorada en colores mientras que la otra contiene restos de comida que habrían colocado cerca del niño como una ofrenda.
El equipo de científicos argentinos estimó que el bebé tendría entre 1.500 y 2.000 años, aunque aún deben realizarse los estudios con carbono 14 y de ADN necesarios para determinar con exactitud su antigüedad. Aschero dijo que posiblemente se harían en la Universidad de Georgia, Estados Unidos.
El estudio con carbono 14 es una compleja prueba físico-química para medir la antigüedad de restos históricos.
También se realizarán otros estudios para determinar cómo estaba compuesta la dieta del pequeño y de su madre.
"Es importante para los arqueólogos porque nos diría si es una dieta basada en carne o en elementos agrícolas y eso indicaría la base de la economía de esa cultura", dijo Aschero.
El hallazgo permitiría descubrir nuevos aspectos de las sociedades agroalfareras que fueron las primeras en poblar esa región del norte argentino, incluso antes de la era cristiana.
"(El descubrimiento) ofrece información sobre un período del que no se conoce demasiado y ofrece la posibilidad de rastrear la genealogía de las poblaciones indígenas del lugar", dijo Aschero.
El pequeño fue encontrado a 3.600 metros sobre el nivel del mar en una cueva volcánica de la localidad de Antofagasta en la provincia de Catamarc unos 1.300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.
"Es un bebé que no parece tener más de cuatro meses de edad, que ha muerto naturalmente y que fue enterrado acomodado en un pequeño cuero que forma como un envoltorio", dijo a Reuters Carlos Aschero, director del Instituto de Arqueología de la Universidad Nacional de Tucumán.
"Recién supimos (que era una momia) cuando se hizo rayos equis y vimos la figurita del niño. Teníamos el fardo pero no sabíamos bien que contenía", agregó.
El clima seco andino colaboró con la conservación del cuerpo.
"Está en muy buen estado y se momificó naturalmente por la condición climática extremadamente seca. Estaba revestida con paja que cubría el fardo de cuero, entonces la paja y el clima seco han hecho que la conservación sea muy buena", explicó Aschero.
El hallazgo se suma al de tres momias perfectamente conservadas descubiertas a comienzos de este mes en la vecina provincia de Salta, pertenecientes al imperio Inca, que llegó a su ocaso en 1533 cuando su último emperador, Atahualpa, fue ahorcado por los conquistadores españoles.
La momia del pequeño fue encontrada por un grupo de arqueólogos y estudiantes de la universidad dirigidos por Aschero, que realizaban excavaciones en la zona.
Junto a ella se hallaron dos pequeñas cestas de fibras vegetales. Una de ellas está decorada en colores mientras que la otra contiene restos de comida que habrían colocado cerca del niño como una ofrenda.
El equipo de científicos argentinos estimó que el bebé tendría entre 1.500 y 2.000 años, aunque aún deben realizarse los estudios con carbono 14 y de ADN necesarios para determinar con exactitud su antigüedad. Aschero dijo que posiblemente se harían en la Universidad de Georgia, Estados Unidos.
El estudio con carbono 14 es una compleja prueba físico-química para medir la antigüedad de restos históricos.
También se realizarán otros estudios para determinar cómo estaba compuesta la dieta del pequeño y de su madre.
"Es importante para los arqueólogos porque nos diría si es una dieta basada en carne o en elementos agrícolas y eso indicaría la base de la economía de esa cultura", dijo Aschero.
El hallazgo permitiría descubrir nuevos aspectos de las sociedades agroalfareras que fueron las primeras en poblar esa región del norte argentino, incluso antes de la era cristiana.
"(El descubrimiento) ofrece información sobre un período del que no se conoce demasiado y ofrece la posibilidad de rastrear la genealogía de las poblaciones indígenas del lugar", dijo Aschero.

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