La historia del primer latinoamericano en ganar oro en unos juegos de invierno
Nació en Oslo, pero su amor por Brasil fue inculcado por su madre que es originaria de la nación suramericana. En sus segundos juegos, logra la gloria.
El medallista de oro brasileño Lucas Pinheiro Braathen. EFE/EPA/MICHAEL BUHOLZER
Hijo de madre brasileña y padre noruego, Lucas Pinheiro Braathen logró una hazaña en el esquí alpino con la primera medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno para Brasil y Latinoamérica, que además fue de oro.
El atleta nació en Noruega, pero creció profundamente ligado a la cultura brasileña gracias a su madre.
El sitio en internet www.olympics.com informó que conquistó una medalla inédita en el esquí alpino en el eslalon gigante, el sábado de Carnaval para Brasil e hizo realidad el sueño que abrazó desde que comenzó a competir por su nación materna en 2024.
Aunque su trayectoria noruega es esencial en su formación como esquiador, Lucas Pinheiro Braathen siempre ha atribuido a sus raíces brasileñas parte de su actitud como atleta y como persona.
“Siempre intento probar cosas nuevas y eso lo tengo de mi lado brasileño. El brasileño arriesga más, busca innovar, lo intenta, improvisa. No existe el miedo”, señaló al portal olympics.com en 2022.
Lucas Pinheiro Braathen fusiona perfectamente elementos de las culturas de Brasil y Noruega. El esquiador nació en Oslo, hijo de padre noruego (Bjorn) y madre brasileña (Alessandra).
Aunque creció en Noruega, solía pasar vacaciones en São Paulo y Campinas con la familia materna. También vivió algunos meses en Brasil tras el divorcio de sus padres.
De Brasil, Braathen lleva mucho más que el amor materno. También siente pasión por la música, la comida y el fútbol. De niño creció con los dos idiomas, hablando portugués con su madre y noruego con su padre.
La música brasileña es una influencia clara en su vida. Recuerda con cariño a su madre bailando en casa y llevó ese elemento a su carrera con el lema “Vamos dançar”.
Al principio, debido a la pasión de su padre por el esquí, Lucas Braathen dudó en acompañarlo a la montaña. Temía no hacerlo bien y decepcionarlo. Sin embargo, a los nueve años entendió lo importante que ese momento sería para Bjorn y aceptó la invitación que transformó su vida.
“Mi padre nunca quiso que fuera esquiador profesional. Solo quería enseñarme a esquiar, que tuviera esa experiencia maravillosa, esa sensación de deslizarse. Para él, esa es la experiencia más hermosa”, recordó.
Su ascenso no tardó en llegar y en la temporada 2018/19 debutó en la Copa del Mundo, ganó dos medallas en el Mundial Júnior con apenas 18 años y en octubre de 2020 logró su primer podio —con oro, curiosamente— en la Copa del Mundo.
Después, sufrió una grave lesión de rodilla en la temporada 2020/21 y tras una larga recuperación, Braathen regresó a tiempo para competir en Beijing 2022 como una de las promesas noruegas.
Su actuación en la capital china no fue la esperada. La redención llegó en 2022/23, con tres victorias y siete podios en la Copa del Mundo, además del prestigioso Globo de Cristal como campeón de eslalon.
Cuando más se esperaba de él en Noruega, un desacuerdo lo llevó a anunciar su retirada antes de la temporada 2023/24. Con solo 23 años, se tomó un año sabático y pasó un tiempo en Brasil. Con el tiempo comprendió que no quería abandonar el deporte para siempre y la solución fue comenzar un nuevo capítulo y competir por Brasil.