Pinochet jamás suplicará clemencia
Publicado 1999/10/02 23:00:00
- Humerto Cornejo O.
Augusto Pinochet es un hombre digno y jamás abrirá la boca para suplicar que lo liberen y le permitan regresar a Chile por razones humanitarias. Antes morirá en Gran Bretaña, donde está detenido desde hace casi un año, dijo ayer un familiar del ex dictador.
Gonzalo Townsend Pinochet, sobrino del general que encabezó el golpe militar de 1973 y gobernó a Chile durante 17 años, ratificó la posición de la familia: un soldado es un soldado, aunque tenga 83 años, esté deprimido y lejos de casa.
"Si con su muerte natural, no suicidio, va a contribuir a que su país se pacifique, creo que lo va a hacer", explicó a Reuters el líder del movimiento Acción Pinochetista Unitaria.
"No morirá tranquilo, pero lo hará. Porque sabe que su inmolación estará dándole algo al país", añadió. "No es lo que queremos. El no buscó esto y tiene que tener la dignidad que le corresponde a un hombre que entregó todo por Chile".
El general no utilizará su quebrantada salud como argumento, pero si Chile, España o Gran Bretaña lo hacen, Pinochet lo aceptará, dijo su sobrino. Pinochet fue arrestado hace más de 11 meses en Londres a pedido de un juez español que busca extraditarlo y juzgarlo por crímenes contra la humanidad en el país sudamericano.
Según grupos chilenos de derechos humanos, más de 3.000 personas murieron por culpa de la violencia política entre 1973 y 1990.
Un tribunal británico terminó de discutir el jueves la solicitud española de extradición y emitirá su fallo el 8 de octubre. Se cual sea el veredicto, ambas partes pueden apelar.
"Si por haber tenido la osadía de desmontar al comunismo en Chile él muere en el extranjero, será consecuente, como (el ex presidente socialista Salvador) Allende, que siempre dijo que saldría muerto de (el palacio presidencial de) La Moneda", opinó Townsend Pinochet.
Allende murió el 11 de septiembre de 1973 durante el ataque lanzado por Pinochet contra La Moneda. El líder marxista había jurado que sólo acribillado saldría de allí y tras combatir durante horas se suicidó con su propio fusil de asalto.
La negativa a pedir una salida humanitaria había sido manifestada ya esta semana por las hijas y la esposa del general.
Sin embargo, el gobierno chileno insiste en que el catogenario Pinochet debe ser puesto en libertad. El juicio británico y la pretensión ñola de juzgarlo violan, dicen, la soberanía chilena.
Townsend Pinochet, uno de los casi 30 sobrinos del general, asegura que las contradicciones están en el gobierno del presidente democratacristiano Eduardo Frei, no en los familiares.
"El gobierno no ha tenido una coherencia en la defensa del general.
El tema nuestro es que siempre, desde el primer día en que fue secuestrado, dijimos que era un caso político y nos negábamos a cualquier tipo de razones humanitarias", dijo.
Si el fallo británico sobre la extradición es apelado, el proceso podría dilatarse. Para que el gobierno británico tome en cuenta razones de salud o políticas, el caso tiene que haber culminado.
Para Townsend Pinochet, el veredicto "está cocinado desde antes" y hay que apelar. "El general no irá a España, no irá bajo ningún concepto. Esa es su opinión".
Gonzalo Townsend Pinochet, sobrino del general que encabezó el golpe militar de 1973 y gobernó a Chile durante 17 años, ratificó la posición de la familia: un soldado es un soldado, aunque tenga 83 años, esté deprimido y lejos de casa.
"Si con su muerte natural, no suicidio, va a contribuir a que su país se pacifique, creo que lo va a hacer", explicó a Reuters el líder del movimiento Acción Pinochetista Unitaria.
"No morirá tranquilo, pero lo hará. Porque sabe que su inmolación estará dándole algo al país", añadió. "No es lo que queremos. El no buscó esto y tiene que tener la dignidad que le corresponde a un hombre que entregó todo por Chile".
El general no utilizará su quebrantada salud como argumento, pero si Chile, España o Gran Bretaña lo hacen, Pinochet lo aceptará, dijo su sobrino. Pinochet fue arrestado hace más de 11 meses en Londres a pedido de un juez español que busca extraditarlo y juzgarlo por crímenes contra la humanidad en el país sudamericano.
Según grupos chilenos de derechos humanos, más de 3.000 personas murieron por culpa de la violencia política entre 1973 y 1990.
Un tribunal británico terminó de discutir el jueves la solicitud española de extradición y emitirá su fallo el 8 de octubre. Se cual sea el veredicto, ambas partes pueden apelar.
"Si por haber tenido la osadía de desmontar al comunismo en Chile él muere en el extranjero, será consecuente, como (el ex presidente socialista Salvador) Allende, que siempre dijo que saldría muerto de (el palacio presidencial de) La Moneda", opinó Townsend Pinochet.
Allende murió el 11 de septiembre de 1973 durante el ataque lanzado por Pinochet contra La Moneda. El líder marxista había jurado que sólo acribillado saldría de allí y tras combatir durante horas se suicidó con su propio fusil de asalto.
La negativa a pedir una salida humanitaria había sido manifestada ya esta semana por las hijas y la esposa del general.
Sin embargo, el gobierno chileno insiste en que el catogenario Pinochet debe ser puesto en libertad. El juicio británico y la pretensión ñola de juzgarlo violan, dicen, la soberanía chilena.
Townsend Pinochet, uno de los casi 30 sobrinos del general, asegura que las contradicciones están en el gobierno del presidente democratacristiano Eduardo Frei, no en los familiares.
"El gobierno no ha tenido una coherencia en la defensa del general.
El tema nuestro es que siempre, desde el primer día en que fue secuestrado, dijimos que era un caso político y nos negábamos a cualquier tipo de razones humanitarias", dijo.
Si el fallo británico sobre la extradición es apelado, el proceso podría dilatarse. Para que el gobierno británico tome en cuenta razones de salud o políticas, el caso tiene que haber culminado.
Para Townsend Pinochet, el veredicto "está cocinado desde antes" y hay que apelar. "El general no irá a España, no irá bajo ningún concepto. Esa es su opinión".

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